Informe

El desarrollo del bebé: más de 18 meses

01 mayo 2018
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01 mayo 2018

El desarrollo del bebé y su evolución motriz, cognitiva, afectiva y social son progresivos y constantes. A partir de los 18-24 meses, su relación con el entorno experimenta un cambio sustancial que le lleva mucho más allá en su percepción sensorial, empezando así a desarrollar relaciones más complejas.

Desarrollo emocional y social del niño

Desarrollo emocional

A partir de los 2 años:

El niño empieza a buscar la aprobación de terceros sobre sus actos. Serán los padres, las madres y las personas afectivamente relevantes las que serán el objetivo principal de sus actos, intentarán agradarlos, les imitarán y buscarán su aprobación.

De igual modo, aparece un nuevo tipo de relación que se establece con niños de edades similares. En este sentido, los niños se influyen mutuamente, brindándose apoyo en gran variedad de circunstancias. Sirven de modelo, refuerzan la conducta de sus compañeros y estimulan el juego complejo e imaginativo.

Desarrollo social

Una vez superada la primera etapa, entra en juego en el aprendizaje del niño otros entornos sociales que tendrán una gran influencia sobre él: la guardería, la escuela, los niños del vecindario, etc.

Los niños necesitan la oportunidad de jugar con otros, así como disponer de suficiente espacio y materiales apropiados para apoyar su juego.

La influencia de los hermanos

Los hermanos se ayudan mutuamente a identificar los conceptos y los roles sociales, y estimulan o inhiben ciertos patrones de comportamiento.

Los hermanos mayores pueden ser modelos poderosos para los otros hermanos.

El orden de nacimiento, el número de hermanos, el sexo de cada uno, la diferencia de edad y su personalidad son circunstancias que influyen de forma variable en la personalidad que va adquiriendo el niño.

La responsabilidad de los padres y las madres

Los padres y las madres son la principal influencia en todos los aspectos relacionados con el niño, incluso en su desarrollo.

Algunas pautas que pueden servir de orientación sobre la actitud que adoptar en cuanto al desarrollo emocional y social de los hijos son: 

  • Crear una atmósfera de afecto, cariño y ayuda mutua entre los miembros de la familia.
  • Concentrarse más en favorecer las conductas aceptables que en eliminar las indeseables.
  • Establecer exigencias y expectativas realistas, que se hagan cumplir y que no sean incongruentes.
  • Evitar el uso innecesario de la afirmación de su poder, así como el uso de fuerza y amenaza para controlar la conducta del niño.
  • Ayudar a los hijos a obtener un sentido de control de su ambiente y de ellos mismos.
  • Razonar y hablar con sus hijos para ayudarles a entender las reglas sociales. Los niños necesitan conocer las consecuencias de su conducta. Ello les sirve para desarrollar un sentido de responsabilidad por sus actos.
  • Diferenciar entre un mal comportamiento del niño y sus características de personalidad, es decir, el niño puede comportarse bien o mal, no necesariamente ser bueno o malo por ello.