Informe

Mi Primer... ¡terrón de azúcar!

19 julio 2017
Mi primer Cola Cao

19 julio 2017

La industria alimentaria lo tiene muy claro: los niños de corta edad son un nicho muy atractivo para abrir mercado. ¿Un ejemplo? “Mi Primer Cola Cao”, un producto dirigido a niños de 3 años con vitaminas innecesarias para esa edad, minerales (tampoco muchos) y una generosa dosis de azúcar. Te contamos qué aporta realmente una ración de este “alimento”.

Un producto con mensajes confusos

Calcula tu consumo de azúcar

Con un añito aproximadamente en el mercado, la publicidad de este producto infantil para niños de tres años va dirigida a padres preocupados y concienciados por la alimentación y el buen desarrollo de los más pequeños. Veamos con detalle que nos venden:

Mi primer Cola Cao

Y un producto así ¿qué ofrece realmente? Pues vitaminas y minerales (tampoco muchos), todo ello aderezado con una buena ración de azúcar:

 Cola Cao Azúcar

La oferta corresponde a una "necesidad" inventada

A primera vista este cacao en polvo aporta una cantidad significativa (recordemos que es aquella que supone al menos un 15% de la CDR) de vitaminas y minerales. Pero ¿a qué corresponde una ración de Mi Primer Cola Cao? Pues a 200 ml de leche semidesnatada + 15 g de producto. Así que a un cacao desgrasado en polvo le han añadido la suficiente cantidad de vitaminas y minerales para que en 15 g de producto se pueda decir que tiene una cantidad significativa.

Pero cuando miramos con detenimiento la composición nutricional de la ración nos damos cuenta de que el sustento real y todo el peso nutricional recae en la leche de tal forma que un vaso de leche semidesnatada nos aporta calcio, fósforo y vitamina B1 de forma natural. ¿Y el resto de las vitaminas y minerales? Pues la dieta diversificada que tiene que seguir un niño de 3 años.

Por lo tanto, este producto adaptado a los más peques de la familia es un coctel de vitaminas y minerales añadidos a un producto innecesario. Y así surge una oferta para responder a una “necesidad” inventada: los niños menores de 3 años no necesitan este tipo de productos para su buen desarrollo.

Y lo de 18% de cereales en cada bote se traduce en “harina de trigo y extracto de malta de cebada”, que en la famosa ración son menos de 3 gramos de harina. Así que este tipo de mensaje publicitario es totalmente engañoso y nos recuerda a nuestra campaña de:

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