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Alimentarse con seguridad es tarea de todos

Inocuidad alimentaria: que comer no sea un riesgo

La seguridad de nuestros alimentos nos preocupa a todos. ONU y FAO establecieron el Día Internacional de la Inocuidad Alimentaria, un evento que este año se ha celebrado con un dato muy elocuente facilitado por la OMS: cada año, 4.700 personas mueren en Europa por ingerir alimentos contaminados.

07 junio 2020
seguridad alimentaria

Para las Naciones Unidas y FAO, la inocuidad de los alimentos es asunto de todos: para asegurar que lo que comemos no entraña riesgos, toda la cadena debe estar implicada, porque los riesgos están presentes a lo largo de todo el proceso, desde los productores de alimentos, a los consumidores que los compran, conservan y cocinan.

Este año, con motivo del Día de la Inocuidad alimentaria, la OMS ha facilitado un dato muy elocuente: cada año, 4.700 personas mueren en Europa por ingerir alimentos contaminados.

Intoxicaciones alimentarias: el peligro en tu plato

Bacterias, toxinas, virus... son culpables de los principales casos de intoxicaciones alimentarias en los últimos tiempos, todavía todos recordamos los problemas provocados por los brotes de listeriosis en distintos alimentos meses atrás. Para plantarles cara, lo mejor es la buena información

Intoxicaciones alimentarias

En OCU nos hacemos eco de las alertas de seguridad alimentaria que se dan a conocer por los organismos oficiales: en esta materia, toda precaución es poca.

Nos preocupan los riesgos en la producción

Los pesticidas, la presencia de alimentos genéticamente modificados (OGM)  o transgénicos, los antibióticos y otros medicamentos veterinarios, las hormonas… son asuntos que ocupan los primeros lugares en las inquietudes de los consumidores, pero a menudo estas alertas están sobredimensionadas: en general, los niveles de pesticidas son bajos, los pollos no se crían con hormonas y se está actuando contra las resistencias antibióticas. Es cierto que hay muchas incertidumbres, demasiadas cuestiones pendientes, pero no es menos cierto que cada vez hay más controles y mayor sensibilización, especialmente en Europa.

Por otro lado, en la industria alimentaria se siguen protocolos de revisión de materias primas, de higiene y de elaboración para garantizar la seguridad de los productos. Además, hay sistemas que permiten detectar si ha habido fallos en el proceso y en ese caso declarar una alerta y retirar el producto. 

Los aditivos asustan... pero no son para tanto

Tampoco hay que temer a los aditivos, ni caer en la tentación de la quimiofobia: muchos aditivos son necesarios, imprescindibles para garantizar la seguridad de los productos, pero otros son realmente superfluos y conviene limitar su uso. Sin embargo, los nuevos hábitos alimenticios, los cambios en la dieta, el abuso de productos muy procesados hace que en algunos casos se superen fácilmente los límites máximos: es lo que sucede con los sulfitos o el glutamato, como reconoce EFSA.

La distribución también tiene un papel

La buena conservación de los alimentos, manteniéndolos a las correctas temperaturas, con suficiente fecha de caducidad… es también un elemento importante en la cadena de seguridad alimentaria, y un principio básico para la inocuidad alimentaria. En esta ocasión son los distribuidores y comerciantes quienes deben garantizarlo para prevenir problemas.

Comprar, conservar, cocinar: está en tus manos

¿Sabías que la mayor parte de las intoxicaciones se producen en el hogar, y el culpable es una inadecuada manipulación de los alimentos? Está en tus manos también garantizar la inocuidad de los alimentos que se consumen en tu familia. Es importante:

  • Saber distinguir la fecha de caducidad y la de consumo preferente, y respetarlas, teniendo en cuenta que solo son válidas con el producto cerrado, cuando lo abrimos ni las condiciones de conservación ni la fecha límite es la misma.
  • Conservar bien los alimentos, evitando romper la cadena del frío (tras la compra, por ejemplo).
  • Tener cuidado con los alimentos que se quedan a temperatura ambiente, en condiciones idóneas para que proliferen bacterias.
  • Mantener la máxima higiene al cocinar, manos, cabellos, todos los utensilios... 
  • Extremar las precauciones para evitar contaminaciones cruzadas, no usar la misma tabla para varias cosas, ni el mismo cuchillo, ni colocar las cosas de cualquier manera en la nevera...
  • Seguir una dieta diversa y variada, donde tengan cabida todos los alimentos sin llegar a abusar de ninguno: no solo es bueno para estar bien nutridos, sino es una medida básica para prevenir problemas.

seguridad caducidad

Comer seguros, tarea de todos

Queda mucho camino por andar para garantizar la seguridad de lo que comemos, sobre todo porque a los riesgos tradicionales (hormonas, aditivos, microorganismos...), se han sumado nuevas preocupaciones, nuevos retos de seguridad alimentaria que deben todavía ser objeto de más estudios para aclarar las cosas:

  • La migración de sustancias desde los envase a los alimentos, más regulados los de plásticos que otros materiales como papel,cartón, cerámica

Pero ante todo, estos retos deben afrontarse sin alarmismo: la seguridad alimentaria de la que disfrutamos es la mejor de la historia, los sistemas de evaluación de los riesgos y la red de alertas funcionan... pero aún así, como ha recordado la OMS con motivo del Día de la Inocuidad Alimentaria, cada año 4.700 personas mueren en Europa por consumir alimentos contaminados, 420.000 en todo el mundo, y 23 millones de europeos se enferman por este motivo.

Alimentarse con seguridad es tarea de todos los implicados: también los consumidores debemos hacer bien nuestra parte para asegurar que los alimentos son inocuos.