Informe

Cocina limpia, cocina segura

16 junio 2015
Cocina limpia

16 junio 2015

La higiene personal y la limpieza en la cocina son fundamentales para mantener a raya a los gérmenes responsables de la intoxicaciones alimentarias. Un estudio en 20 cocinas revela que hay bacterias en exceso, y que los puntos críticos son las encimeras y las tablas de cortar.

¿Superaría tu cocina una inspección sanitaria?

  • ¿Usas el mismo paño para secar cacharros, sus manos o limpiar alguna mancha? 
  • ¿Tus bayetas solo de vez en cuando ven el jabón? 
  • ¿Limpias habitualmente la encimera con una bayeta, de una sola pasada?
  • Cuando abres un paquete de harina o arroz, ¿lo dejas sin tapar hasta el siguiente uso?
  • El bote de mayonesa empezado, ¿se queda en la nevera durante meses?
  • ¿Sueles dejar los platos cocinados fuera de la nevera de un día para otro?
  • ¿Descongelas los alimentos dejándolos a temperatura ambiente?

Si has respondido que sí a alguna de estas preguntas, algún día puedes sufrir una intoxicación alimentaria. La solución no es tener una cocina estéril ni estar todo el día con el bote de lejía en la mano: la cocina no es un quirófano. Pero viene bien saber qué hacemos mal o regular y cómo mejorar para no jugarnos la salud. 

Cómo limpiar la cocina a fondo

¿Sabes cuáles son los puntos críticos de la cocinas españolas? Un  recorrido por 20 cocinas nos ha permitido identificar algunos de los problemas más habituales. En el video recogemos algunos de ellos, y te damos la solución para evitar riesgos.

 

    

10 trucos para la higiene en la cocina

Para que los gérmenes lo proliferen a sus anchas hace falta limpiar con frecuencia y hacerlo bien. Para lograrlo necesitarás sobre todo agua, detergente y bayetas o estropajos limpios. La lejía, aunque desinfecta, no es absolutamente imprescindible.

1. Lo primero, lavarse las manos 

Lávate bien las manos antes de manipular los alimentos y vuelve a hacerlo cada vez que dejes un alimento para ponerte con otro distinto. Sé especialmente cuidadoso cuando pases de uno crudo a uno cocinado.

2. Un paño para cada uso 

  • Ten un paño distinto para cada uso: uno para las manos, otro para secar la vajilla… No esperes a que estén visiblemente sucios para cambiarlos. Pon uno limpio cada 2 o 3 días.
  • Lávalos con agua caliente en la lavadora. De vez en cuando, puedes meterlos en lejía con agua fría.
  • Usar papel de cocina es otra opción, aunque no conviene abusar.

3. El agua no basta en la encimera

La limpieza con bayeta húmeda no es suficiente. Para la limpieza de superficies se pueden usar los limpiadores generales, aunque los quitagrasas son más eficaces para la suciedad típica de la cocina. Tras enjabonar, aclara bien.

4. Las tablas de cortar, mejor de plástico o cristal

  • Lávalas con agua caliente y jabón después de cortar cada alimento. Mételas en el lavavajillas.
  • Si crees que pueden ser un foco de gérmenes, sumérgelas en agua fría con lejía de vez en cuando.
  • Las de madera, cuando estén estropeadas, las puedes lijar; las de plástico conviene tirarlas.
  • Por higiene son preferibles las de plástico o cristal.

5. Vajilla y menaje: en buen estado, limpios ¡y secos!

  • Para limpiar platos y cacharros utiliza mejor agua caliente y jabón  o mételos en el lavavajillas, donde las altas temperaturas del agua desinfectan.
  • Los utensilios que vayan a estar en contacto con alimentos hay que mantenerlos aparte y fregarlos después de cada uso. Retira los que ya estén oxidados.
  • No guardes las cazuelas ni los distintos utensilios con restos de agua. El agua, a temperatura ambiente, es un caldo ideal para que se multipliquen las bacterias.
  • Secar la vajilla al aire es mejor que hacerlo con un paño que no esté limpio.

6. Cuida el interior del lavavajillas

Limpia el filtro y las paredes del lavavajillas con frecuencia. Y pasa los platos por agua antes de colocarlos si los vas a dejar bastante tiempo sin lavar en su interior.

7. Congelador y frigorífico limpios y ordenados

  • Mantén limpias sus superficies.
  • Coloca bien los alimentos en el interior, usando las zonas previstas para cada tipo de producto.
  • Envuelve bien e identifica los m

8. Microondas sin restos 

El horno y el microondas son otros posibles focos de suciedad.

  • Limpia las paredes de vez en cuando con agua caliente y jabón.
  • En el microondas, utiliza una tapa para evitar las salpicaduras. 

9. No descuides la campana extractora

Límpiala al menos cada 2 meses. Algunos filtros se pueden desmontar y meter en el lavavajillas

10. Un cubo con tapa

  • El cubo de basura debe llevar tapa y mejor, con pedal, para no tener que tocarlo con la mano mientras cocinas.
  • Pon dentro una bolsa que cubra bien el cubo, así la basura no se saldrá ni caerá al suelo o a los muebles (las bolsas del supermercado se rompen fácilmente y dejan salir la basura, por lo que no son la mejor solución).