Consejos

¿Cómo podemos combatir el cambio climático?

¿Qué podemos hacer para evitar el cambio climático?

La emergencia climática es una realidad, y urge tomar medidas. El gobierno español traza unas líneas de acción recogidas en su Declaración ante la Emergencia climática y ambiental, un buen punto de partida. Pero también los consumidores podemos actuar para poner freno a la grave crisis climática: mira cómo. 

23 enero 2020
clima

 

Tras la reciente Cumbre del Clima, #COP25 y el consenso de la comunidad científica, el gobierno acaba de declarar la emergencia climática en España, para hacer frente a los impactos del cambio climático en nuestro país. Desde OCU valoramos las líneas de acción apuntadas en la Declaración ante la emergencia climática y ambiental, que consideramos necesarias, aunque pedimos que se adopten medidas concretas.

Además, recordamos que los consumidores también podemos aportar nuestro granito de arena para mejorar las cosas y actuar contra el cambio climático.

6 frentes para combatir la crisis climática

No hace falta ser tan comprometidos como Greta para combatir esta crisis. Está en tu mano contribuir, en la medida de tus posibilidades, a superar la emergencia que supone el cambio climático: basta hacer algunas cosas y dejar de hacer otras, adoptar algunos hábitos sencillos, o incluso plantearse algunos cambios más radicales que seguro se dejan sentir,

1. Muévete de otra manera

la bici para combatir el cambio climático

Las emisiones de los vehículos a motor son uno de los factores que afectan negativamente al clima. Se calcula que la contaminación atmosférica de las ciudades, además de contribuir al cambio climático, es la causa 800.000 muertes prematuras al año en Europa y llega a recortar de la esperanza de vida en unos dos años.De nosotros depende optar por alternativas de movilidad sostenible, siempre que sea posible.

  • Camina siempre que puedas, es el medio de desplazamiento más barato, limpio, seguro y saludable.
  • Plantéate alternativas como la bicicleta o el patinete, en especial para traslados cortos y cuando el trazado lo permita.
  • Decántate por el transporte público sobre el coche privado
  • A todos nos gusta viajar y descubrir nuevos lugares... pero ¿sabías que el avión es el medio de transporte que más CO2 emite, con 285 gramos por pasajero y kilómetro frente a los 68 g del autobús o los 14 g del tren? Evítalo siempre que puedas, y opta por el tren o el autobús para las largas distancias.

Apuesta con OCU por la movilidad inteligente

2. Opta por alimentación sostenible

  • Escoge preferiblemente alimentos de cercanía, que provengan de productores locales, que no requieren grandes emisiones para ser transportados desde la otra punta del mundo.
  • Decántate por comprar productos de temporada, que siguen los ciclos naturales, sin necesidad de invernaderos con el gasto de energía y recursos que suponen.
  • Come menos carne. Nuestro consumo de carne es superior a las recomendaciones nutricionales. Además, procura optar preferiblemente por carnes de producción extensiva, de cercanía, de razas autóctonas... y recordar que hay más piezas, no comprar lo de siempre, sino tratar de dar un uso integral al despiece del animal.
  • Bebe agua del grifo.
  • Compra menos alimentos ultraprocesados, que requieren más recursos en su elaboración

Cómo reducir, reutilizar y reciclar plástico

3. Mantén el plástico a raya

Todos queremos un mundo sin plástico... ciertamente no es la solución para el cambio climático, pero sí un paso adelante en la preservación de nuestro entorno.

  • Evita recurrir a plásticos de un solo uso: olvídate de bolsas, de la botellita de agua o del menaje desechable... opta por alternativas como una bolsa de tela, una botella de cristal o un termo...
  • Cuidado con el sobreembalaje en los productos de limpieza, alimentación, revistas...
  • Apuesta por alternativas al plástico convencional, como los bioenvases: su producción también genera gases, pero sí evita el consumo de combustibles fósiles y genera residuos más respetuosos.
  • Compra a granel todo lo que puedas.

4. Apunta las 3 erres: repara, reutiliza, recicla

reciclar, gestos contra el cambio climático

Haz tuyos esos tres gestos y estarás evitando la generación de una gran cantidad de residuos y el gasto energético que supone fabricar otros nuevos.

  • Repara los zapatos, lleva al taller el aparato que no funciona antes de cambiarlo el siguiente...
  • Reutiliza los envases o dale otra vida a productos que ya no usabas.
  • Separa y recicla los residuos que generas. Acude al punto limpio sin pereza para que se reciclen adecuadamente los dispositivos electrónicos, por ejemplo.

Localiza el punto limpio más cercano

5. Haz un consumo racional de energía

Consumir menos energía en casa es bueno para el bolsillo y para el medio ambiente. Desde OCU repetimos insistentemente la necesidad de optar por la eficiencia energética en nuestras decisiones de compra de aparatos electrónicos y electrodomésticos, de aprovechar los recursos naturales, de adoptar hábitos de ahorro energéticos caseros. Insistimos:

  • Ahorra energía en casa con sencillos hábitos: recuerda apagar las luces que no necesitas, desconectar los aparatos en stand by, usar los electrodomésticos de manera eficiente...
  • Ajusta la temperatura de tu hogar: no pongas la calefacción demasiado alta ni abuses del aire acondicionado. Invierte en aislamiento.
  • Apuesta por el autoconsumo, en tu casa, o planteándolo en tu comunidad de vecinos. Producir energía a partir de fuentes renovables ayuda a consumir energía a nivel local y evita pérdidas al sistema. Plantéate empezar por buscar un presupuesto para instalar paneles solares en tu casa o comunidad de vecinos.

paneles-fotovoltaicos-mayor-potencia

6. Evita consumir lo que no necesitas

No se trata de no consumir, de no comprar, pero sí de consumir mejor.

  • Compra lo que necesites, planteándote si es lo que te hace falta, comparando opciones y dando importancia a los bienes duraderos, de calidad. También a objetos producidos localmente, con materias primas cuidadas, de manera respetuosa
  • Evita caer en el hiperconsumo, en las compras compulsivas de productos baratos que pronto se dejan de usar. En la moda es muy evidente: esos objetos, esas prendas requieren mucho gasto de energía para su fabricación y transporte, y generan toneladas de desechos.
  • Vende, regala o dona lo que ya no uses: productos que ya no te sirven pueden ser útiles a otras personas y evitar el gasto de energía y materiales de producir otros nuevos. Plantéate otras opciones de consumo.

Plataformas de consumo colaborativo