Informe

Colon irritable: síntomas y dieta

05 abril 2018
colon-irritable

05 abril 2018

El síndrome del colon o del intestino irritable puede afectar a cerca del 15 % de la población. Esta patología del tracto gastrointestinal es más frecuente en mujeres y suele ser habitual como causa de una consulta realizada por molestias intestinales en atención primaria y gastroenterología.

Diagnóstico del síndrome de colon irritable

El síndrome de intestino irritable se suele diagnosticar tras descartarse otras afecciones del tracto gastrointestinal como, por ejemplo, son la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa, la enfermedad celíaca y el cáncer colorrectal. Esto se debe a que estas patologías comparten algunos síntomas con el síndrome del colon irritable.

Por ello, y para su correcto diagnóstico, es importante llevar a cabo un examen clínico completo que incluya información relativa a la historia clínica, a las rutinas dietéticas, a la actividad física, a los hábitos gastrointestinales, etc.

Diagnóstico del síndrome de colon irritable

En algunos casos, pueden ser necesarias algunas pruebas complementarias:

  • Analítica completa.
  • Examen de las heces.
  • Colonoscopia.

Síntomas comunes del intestino irritable

  • Dolor abdominal que suele aliviarse con la defecación.
  • Alteraciones en el ritmo intestinal con cambios en la forma de las deposiciones (diarrea o estreñimiento).
  • Hinchazón abdominal.
  • Sensación de evacuación incompleta.
  • Presencia de moco en las heces. 
  • Necesidad, en momentos puntuales, de ir de forma urgente e inaplazable al baño

Causas del síndrome del intestino irritable

En realidad, se desconocen las causas del intestino irritable. Muchos especialistas lo consideran un trastorno funcional de la motilidad intestinal, ya que hay estudios que muestran un menor o mayor número de contracciones destinadas a impulsar o retener las heces a lo largo del colon en casos en los que predomina la diarrea o el estreñimiento, respectivamente. También se apunta a que hay pacientes que perciben molestias y dolor en el abdomen como consecuencia de la distensión del recto por el paso de las heces que las personas sanas no perciben. Es lo que se llama hipersensibilidad visceral.

Colon irritable sintomas y dieta

Además de ello, el estrés, la ansiedad, la depresión y determinados patrones de comportamiento o rasgos de personalidad podrían actuar como agravantes.

Algunos factores dietéticos (como la presencia de alimentos ricos en sustancias fermentables) también han sido relacionados.

En cualquier caso, hablamos de datos parciales: no todas las personas aquejadas de intestino irritable comparten los mismos hallazgos. De ahí que se considere que la causa última es aún desconocida.

Tratamiento para síndrome del intestino irritable

 Una vez diagnosticado, hay que valorar los síntomas que predominen en cada paciente porque éstos pueden ser de naturaleza diversa.

No existe un único tratamiento que sea eficaz para todos los casos. Por este motivo, el enfoque para los pacientes que padecen el síndrome del intestino irritable deberá ser multidisciplinar, incluyendo una buena terapia de apoyo, junto con la aplicación de medidas higiénico-dietéticas, farmacológicas y psicoterapéuticas.

Medicamentos

Los medicamentos que se suelen usar tienen como finalidad aliviar los síntomas. Entre los fármacos más comunes, se encuentran los antiespasmódicos (que contribuyen a relajar la musculatura intestinal y proporcionan alivio pasajero, aunque su eficacia a largo plazo no está demostrada), además de determinados laxantes para el estreñimiento y ciertos antidiarreicos para el caso opuesto, cuyo uso debería limitarse a momentos concretos.

En aquellos casos en los que la ansiedad y la depresión se consideran factores desencadenantes del colon irritable, los medicamentos que se emplean para tratarlas también pueden mejorar el resto de los síntomas. En algunos casos en los que predomina el dolor, puede estar indicado el uso de antidepresivos debido a su efecto analgésico, a pesar de que no existan síntomas depresivos y siempre bajo estricto control médico. 

Estilo de vida

Algunos pacientes pueden obtener importantes beneficios al adquirir hábitos más saludables como, por ejemplo: llevar a cabo actividad física de forma regular. Es importante acostumbrar al organismo a un horario regular a la hora de ir al baño. Quienes sean estreñidos pueden intentar ir al baño después de las comidas, cuando de forma natural suelen aparecer las ganas de defecar. Eso sí, evite reprimir la defecación. 

Psicoterapia

Algunos pacientes pueden obtener beneficio de diferentes terapias psicoterapéuticas, las cuales pueden ayudar a identificar y controlar los acontecimientos estresantes y a reducir el nivel de ansiedad.

En este sentido, puede ser útil aprender métodos de relajación y otras formas de reducir el estrés para aliviar los síntomas.

Flora intestinal

Aunque no está comprobado, una de las hipótesis que se baraja es que las alteraciones en la flora intestinal pueden desempeñar un papel relevante en la aparición de los síntomas en algunos pacientes.

Para ayudar a reestablecer una flora intestinal adecuada, se contempla el uso terapéutico de diferentes herramientas como, por ejemplo, son los antibióticos, los prebióticos, los probióticos y los simbióticos, aunque su uso no es generalizado y el alcance de su eficacia es limitado en el mejor de los casos.

Dieta para el colon irritable

Es una buena recomendación para el paciente llevar un registro de la aparición de los síntomas y de los alimentos que le puedan provocar una reacción negativa.

Esto se debe a que algunas personas experimentan claras mejorías al excluir ciertos alimentos y, por tanto, es necesario identificarlos previamente.

¿Qué es una dieta FODMAP?

Dieta baja en FODMAP: la dieta del intestino

Los FODMAP (Fermentable Oligo, Di, Monosaccharides And Polyol) son pequeñas moléculas de hidratos de carbono y polialcoholes fermentables. Estas sustancias son escasamente absorbibles y acaban siendo fermentadas por la acción de la flora intestinal, con la consiguiente formación de líquido y gas. Esto podría contribuir a desencadenar síntomas gastrointestinales comunes en algunas personas diagnosticadas de síndrome del intestino irritable.

Es cierto que los FODMAP pueden aumentar los síntomas gastrointestinales a través de diversos mecanismos como, por ejemplo, el aumento del volumen de agua en el intestino, el aumento de la producción de gas en el colon y de la motilidad intestinal. Sin embargo, los FODMAP también presentan efectos fisiológicos positivos como aumentar el volumen de las heces, aumentar la absorción del calcio dietético, modular la función inmune y disminuir el colesterol y los triglicéridos en sangre. Además, estas sustancias estimulan selectivamente el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas.

La dieta baja en FODMAP es un tipo de alimentación que ha sido incorporada por muchas instituciones sanitarias en sus recomendaciones para el tratamiento dietético del síndrome del colon irritable. Diversos estudios y un metaanálisis reciente apoyan la eficacia de este tipo de dieta para tratar los síntomas gastrointestinales. No obstante, la calidad de la evidencia mostrada por estos estudios es baja debido a la falta de un grupo control adecuado y su corta duración.

Asimismo, y debido a las restricciones alimentarias impuestas por una dieta baja en FODMAP (exclusión de cereales y derivados, legumbres, múltiples verduras y frutas, y lácteos con lactosa), se puede estar en riesgo de ingestas insuficientes de diversos nutrientes (fibra, calcio, hierro, zinc, vitaminas del grupo B, vitamina D…) y además de otras sustancias beneficiosas para nuestro organismo (polifenoles y otros antioxidantes).

En definitiva, se recomienda llevar a cabo un seguimiento individualizado y establecer un plan dietético personalizado en función de las características, síntomas y especificidades de cada paciente. Para ello, sería preciso comenzar analizando el diario de síntomas del paciente para identificar aquellos alimentos que le producen molestias y síntomas gastrointestinales, tratando de encontrar un equilibro para no incurrir en deficiencias nutricionales.

Síndrome del intestino irritable