Informe

Triglicéridos: qué son

21 octubre 2017
trigliceridos

21 octubre 2017
Todos hemos oído hablar en alguna ocasión de los triglicéridos, ya sea porque aparecen en nuestros análisis de sangre o porque nos han recomendado tomar alimentos que ayudan a reducirlos. Pero, ¿sabemos qué son realmente los triglicéridos? En este informe, aclaramos todos los conceptos básicos sobre estas sustancias.

¿Qué son los triglicéridos?

Los triglicéridos son unas sustancias que se engloban dentro de las grasas. Químicamente, un triglicérido es una molécula de glicerol (un tipo de alcohol) a la que se han unido 3 moléculas de ácidos grasos.

La mayor parte de la grasa presente en los alimentos lo está en forma de triglicéridos. No obstante, existen otros componentes grasos, como los esteroles y los fosfolípidos, pero éstos son minoritarios.

Características de los triglicéridos

El tipo de ácidos grasos presentes en los triglicéridos, así como en qué proporciones aparecen y cuál es su colocación en la molécula son factores que determinan sus propiedades físicas, químicas y su repercusión sobre la salud.

Las diferencias más importantes entre los ácidos grasos vienen determinadas por la longitud de la cadena de átomos de carbono y la presencia o no de dobles enlaces. En el caso de los triglicéridos, los tres ácidos grasos que lo conforman pueden ser todos idénticos o, por el contrario, todos diferentes.

Cuando una grasa o un aceite tiene mayoritariamente ácidos grasos saturados (sin dobles enlaces) en sus triglicéridos, su estado será sólido a temperatura ambiente. Asimismo, conviene enfatizar que estos ácidos grasos saturados producen un aumento del colesterol sanguíneo, sobre todo del conocido popularmente como colesterol malo, por lo que no es muy recomendable abusar de este tipo de grasa.

Sin embargo, cuando la mayoría de los ácidos grasos que componen los triglicéridos son monoinsaturados (con un doble enlace como, por ejemplo: el oleico) o poliinsaturados (con más de un doble enlace como, por ejemplo: el linoleico, el araquidónico, el DHA o el EPA), las grasas son líquidas a temperatura ambiente. Este es el caso de los aceites de semillas (girasol, soja, maíz…), el aceite de oliva y las grasas de pescado.

Técnicas de modificación de la grasa de los alimentos

Hidrogenación de las grasas

Una práctica cada vez más en desuso en la industria alimentaria es la hidrogenación de las grasas. Esta técnica convierte los ácidos grasos insaturados en saturados, con el objetivo de fabricar grasas sólidas a partir de aceites porque son más baratos. Un ejemplo de este proceso sería la margarina.

El problema de esta tecnología es que provoca la formación de los temidos ácidos grasos trans. Recientemente, se han publicado algunos estudios científicos que demuestran la estrecha relación que hay entre este tipo de ácidos grasos y el incremento del riesgo cardiovascular.

Transesterificación de las grasas

Si bien es cierto que el porcentaje de los diferentes tipos de ácidos grasos es importante, su posición en la molécula de triglicérido también influye a la hora de otorgarle a la grasa en cuestión unas características específicas de menor o mayor solidez a temperatura ambiente. 

Esta particularidad es modificable a nivel industrial a través de un proceso que se denomina transesterificación, el cual recoloca los ácidos grasos en el triglicérido de una determinada manera u otra. De esta manera, se consigue que las margarinas, con una composición de ácidos grasos de aceite de semillas, sean sólidas en vez de líquidas a temperatura ambiente.

Triglicéridos en nuestra grasa

Los triglicéridos forman parte tanto de los alimentos que ingerimos como de nuestro propio organismo que los sintetiza y los almacena.

Tal y como sucede con el colesterol, los triglicéridos son transportados por la sangre para ser llevados de unos tejidos a otros y lo hacen en forma de lipoproteínas. Éstas son complejos transportadores compuestos por multitud de moléculas, tanto de lípidos como de proteínas.

Principalmente, los triglicéridos circulan formando parte de los tipos de lipoproteínas de menor densidad: los quilomicrones (contienen los triglicéridos procedentes de los alimentos, tras su absorción en el intestino) y las lipoproteínas VLDL (engloban los triglicéridos procedentes de la síntesis en el hígado). Estos complejos circulantes liberan los triglicéridos a medida que pasan por el tejido adiposo y por los músculos, almacenándose o utilizándose de acuerdo con las necesidades energéticas del organismo.

Niveles de triglicéridos en sangre

El nivel de triglicéridos en sangre es uno de los parámetros comunes en los resultados de una analítica. Se considera que el nivel ideal de triglicéridos en sangre es aquel que se sitúa por debajo de los 150-200 mg/dl. Se considera que los niveles son muy altos cuando sobrepasan los 400 mg/dl.

Triglicéridos y colesterol altos

Tener los triglicéridos altos no va necesariamente ligado a tener el colesterol alto.

Por otra parte, su papel en el desarrollo de arteriosclerosis es mucho menor que el del colesterol. De hecho, y a pesar de lo que pueda parecer, el papel de la hipertrigliceridemia por sí sola como factor de riesgo cardiovascular es discutido. Sí parece claro que tener un nivel elevado de triglicéridos se correlaciona con un mayor riesgo cardiovascular (principalmente, el nivel coronario), pero se desconoce si esta correspondencia es causal o se debe a otros factores relacionados con la hipertrigliceridemia. Por esa misma razón, tampoco está claro hasta qué punto reducir el exceso de triglicéridos tiene algún efecto en la reducción del riesgo cardiovascular.

También, se sabe que la hipertrigliceridemia elevada está relacionada con el desarrollo de pancreatitis aguda (inflamación del páncreas).

En ocasiones, puede suceder que tanto los niveles de colesterol como los de triglicéridos aparezcan elevados. Esto se debe a que ambos comparten causas comunes como, por ejemplo, son el exceso de peso o la existencia de una enfermedad genética.

Causas de tener los triglicéridos altos 

Entre las causas de hipertrigliceridemia, muchas de ellas están asociadas con un estilo de vida inadecuado y una dieta no saludable:

  • El exceso de peso.
  • El consumo elevado de alcohol.
  • El tabaquismo.
  • El consumo excesivo de hidratos de carbono refinados.
  • La inactividad física.
  • La diabetes y la resistencia a la insulina.
  • El uso de determinados fármacos (estrógenos, algunos diuréticos, beta-bloqueantes, corticoides, retinoides…).
Sin embargo, en determinados casos, el aumento en los niveles de colesterol viene determinado genéticamente. Son las denominadas hipertigliceridemias familiares o primarias. De hecho, esto es lo más habitual cuando los niveles de triglicéridos son realmente elevados. 

¿Cómo reducir los niveles de triglicéridos en sangre?

Los cambios en los hábitos de vida pueden suponer una disminución efectiva de los niveles de triglicéridos en sangre:

  • Disminuir el peso corporal.
  • Disminuir la ingesta de alcohol.
  • Dejar de fumar.
  • Aumentar los niveles de actividad física.
  • Limitar el consumo de hidratos de carbono refinados y azúcares.

En el caso de enfermedad genética, será necesario un tratamiento farmacológico con medicamentos hipolipemiantes (del mismo tipo de los que se usan habitualmente para el colesterol) para disminuir de manera efectiva los niveles de triglicéridos en sangre.

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