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Comer de forma saludable, un reto diario

13 octubre 2016
Saludable

13 octubre 2016

Para tener una buena salud es impresdindible tener unos hábitos alimenticios saludables y no dejarnos llevar por las tentaciones. Las tiendas no ayudan porque te tientan siempre con artículos poco aconsejables a bajo precio. Pero con un poco de voluntad, puedes cambiar tus malos hábitos a la hora de comer y vivir más sano.

En verano, coincidiendo con las vacaciones, se suelen cometer excesos en la alimentación. Pero las vacaciones quedan ya lejos y no puedes seguir con esos malos hábitos que adquiriste en tu tiempo de ocio. Debes recuperar o hacer tuyos unos buenos hábitos alimenticios, y resistirte a la tentación de tomar productos poco saludables, con excesos de azúcar o de escaso valor nutricional.

"Somos lo que comemos", suele decirse, pero también comemos lo que nos entra por la vista en demasiadas ocasiones, sin ir más allá de dar gusto al paladar. Bien es cierto que tenemos casi siempre más a mano productos poco saludables. Los alimentos muy calóricos están por todas partes, desde Internet y televisión hasta las ofertas de los supermercados. Y en la mayoría de los casos son baratos. No es de extrañar que nos inclinemos más por una chocolatina que por una manzana.

Comer no es sólo ingerir alimentos. Estamos sometidos a demasiados reclamos que en demasiadas ocasiones nos ofrecen hábitos alimenticios poco o nada saludables. Por eso desde OCU ofrecemos una serie de pautas para que tu alimentación sea siempre saludable, en nuestra

Cocina Interactiva

No caigas en la tentación

Si nos centramos en los supermercados, por ejemplo, no es ningún secreto que los fabricantes de alimentos luchan muy duro por colocar su producto en los lineales a la altura de los ojos. De hecho, con mucha frecuencia las chuches, galletas o productos de aperitivo son colocados al alcance de los niños en los lineales o en la salida junto a las cajas.

La oferta “paga un refresco y rellénalo las veces que quieras” puede parecer una ganga. Pero un pequeño vaso de refresco contiene entre cuatro y cinco terrones de azúcar, cerca del límite diario recomendado por la OMS, que es de 25 gramos.

Apoya la campaña de OCU para reducir el azúcar en los alimentos procesados, y podrás acceder a nuestra calculadora y comprobar cuánto azúcar consumes. Queremos que la cantidad de azúcar que se añade se reduzca al menos en un 10%. Ayúdanos a conseguirlo firmando nuestra petición en

Menos azúcar, más sano

¿Cuántas veces te han ofrecido la porción grande en un restaurante de comida rápida? Parte del problema es que cuesta muy poco más que otra más adecuada a tus necesidades reales. También llama la atención escuchar al dependiente ofrecernos una bebida azucarada como si fuera la opción "normal". Si lo que quieres es una botella de agua, no es la opción por defecto. Y debería ser al revés.

Podemos arreglarlo

Es una buena noticia que algunos supermercados se hayan comprometido a eliminar los chuches de sus cajas. Teniendo en cuenta el tiempo que se pierde habitualmente en las colas, es muy positivo que se lleve a cabo este cambio, siempre y cuando los dulces y chocolatinas no sean reemplazados por patatas fritas o refrescos. Las empresas comprometidas con la lucha contra la obesidad deben cumplir con sus promesas y dejar de tentar a los consumidores a la salida de las tiendas. Y los que todavía no han empezado a tomar medidas deberían unirse al carro.

Reducir el contenido de azúcar, sal y grasa es fundamental, pero se puede hacer más. Se debe dar más protagonismo a las frutas y hortalizas en nuestra cesta de la compra.

En cuanto a las máquinas expendedoras, normalmente llenas de productos con una composición nutricional poco saludable, no deberían estar en las escuelas ni en los hospitales. Y si su prohibición no es posible, al menos deberían contener un mayor número de productos saludables.

Responsabilidad compartida

Tener una dieta poco saludable es alimentar la obesidad. A la vez que aumenta el riesgo de cáncer, diabetes y enfermedades cardiovasculares. Teniendo en cuenta las cifras de obesidad en Europa, ha llegado el momento de tomar medidas para alejarnos de nuestro entorno obesogénico.

Para eso es necesario que la industria alimentaria y la administración ayuden al consumidor y que en el momento de comprar se pueda hacer una elección saludable como la opción más fácil.

En pocas palabras, si este nuevo curso te has comprometido a seguir unos hábitos alimenticios más saludables, no te desanimes. Es un reto, pero no una misión imposible. Todo lo que necesitas es tener voluntad y un poco de ayuda de aquellos que ponen la comida a nuestra disposición.


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