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Análisis de sangre: cómo interpretarlo

28 noviembre 2011
análisis de sangre

28 noviembre 2011

Los análisis de sangre son de las primeras pruebas que requiere el médico y se caracterizan por facilitar una serie de datos muy valiosos sobre el estado del paciente. ¿Sabes qué significan los parámetros más habituales? Aquí te lo explicamos.

¿Qué es un hemograma?

Ya sea por un control rutinario o para un problema más específico, a todos nos hacen regularmente análisis de sangre, una prueba básica pero mi útil para una correcta interpretación de los síntomas del paciente y de los resultados de otras pruebas complementarias o bien apuntar la necesidad de hacer otros exámenes complementarios.

Son muchos los parámetros que se pueden medir en un análisis de sangre, y estos son los más habituales:

  • Leucocitos, también llamados glóbulos blancos. Son las células responsables de defendernos frente a las infecciones. Hay diferentes tipos con funciones específicas: neutrófilos, linfocitos, monocitos, eosinófilos, basófilos.
  • Hematíes. Son los glóbulos rojos (también llamados eritrocitos) que contienen en su interior la hemoglobina, encargada de llevar oxígeno de los pulmones a los tejidos.
  • Hemoglobina. Proteína transportadora de oxígeno, presente en el interior de los glóbulos rojos. Es el parámetro fundamental para definir si hay anemia.
  • Hematocrito. Informa del porcentaje de glóbulos rojos en el volumen total de sangre.
  • Volumen Corpuscular Medio o V.C.M. Informa sobre el tamaño de los glóbulos rojos, que se altera en algunos tipos de anemia.
  • Hemoglobina Corpuscular Media (H.C.M) y Concentración. Media de Hemoglobina Corpuscular (C.M.H.C.). Son dos parámetros que hacen referencia al contenido de hemoglobina en los glóbulos rojos.
  • Plaquetas. Contribuyen a evitar la pérdida de sangre en caso de heridas en el organismo. Para ello, se agrupan entre sí, en el punto sangrante, para formar una especie de un tapón que inicia el cese del sangrado.
  • Urea. Es el producto final de desecho del metabolismo de las proteínas. El riñón es el encargado de eliminar la urea de la sangre. Por tanto, en caso de un mal funcionamiento renal ésta aumentará en sangre.
  • Creatinina. Producto de la degradación natural de la creatina, una sustancia del organismo que los músculos utilizan para obtener energía. El riñón la filtra, de modo que si funciona mal, ésta se elevará en sangre.
  • GOT o AST (Aspartato aminotransferasa) y GPT o ALT (Alanina aminotransferasa). También conocidas como transaminasas. Son dos enzimas que se encuentran en el hígado y cuyas cantidades pueden elevarse en determinadas alteraciones hepáticas.
  • Bilirrubina. Es una sustancia que resulta de la degradación de la hemoglobina de los glóbulos rojos cuando llegan al final de su vida útil. Un valor alto podría deberse a un problema en el hígado o en los conductos biliares.
  • Fosfatasa alcalina. No sólo la produce el hígado, sino también otros tejidos como los huesos. Puede aumentar en caso de una obstrucción de las vías biliares, pero también en caso de enfermedades óseas, por lo que debe ser valorado siempre en el contexto de cada paciente.
  • GGT (Gamma-Glutamil Transferasa). Si la cantidad de esta enzima es alta puede indicar que existe un mal funcionamiento del hígado o de los conductos biliares.
  • Glucosa. Si los valores están por encima de 125 mg de glucosa/dl de sangre en, al menos, dos análisis, entonces se puede decir que el paciente sufre diabetes.
  • Hemoglobina glicosilada. Refleja el valor medio de la glucemia en un periodo de unos tres meses antes del análisis. En las personas diabéticas, este porcentaje alcanza o supera el 6,5 %.
  • Colesterol. Indica la cantidad total de colesterol en sangre.
  • Colesterol HDL o High Density Lipoprotein (lipoprotreínas de alta densidad). El conocido como "colesterol bueno". Si está alto, protege.
  • Colesterol LDL o Low Density Lipoprotein (lipoproteínas de baja densidad). Se conoce como "colesterol malo". Su aumento eleva el riesgo cardiovascular.
  • Colesterol VLDL o Very Low Density, lipoproteínas de muy baja densidad.
  • Triglicéridos. Es otro tipo de grasas diferentes al colesterol, muy relacionadas con la ingesta de grasa en la dieta

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