Últimas reclamaciones

S. N.
05/08/2026

Solicitud Reembolso e indemnización por incumplimiento

RECLAMACIÓN FORMAL ANTE LA ORGANIZACIÓN DE CONSUMIDORES Y USUARIOS (OCU) Por medio del presente escrito formulamos reclamación frente a EF Education First España por el grave incumplimiento del programa de inmersión lingüística contratado para nuestro hijo, Jan Auzmendi Navarro, de 16 años de edad, durante su estancia de tres semanas en Vancouver (Canadá). Nuestra reclamación no se basa en una simple insatisfacción con el viaje ni en expectativas subjetivas. Se fundamenta en la existencia de una importante diferencia entre el programa que EF nos ofreció y confirmó expresamente antes de la contratación y el servicio que finalmente recibió nuestro hijo. PRIMERO. INFORMACIÓN PRECONTRACTUAL DETERMINANTE PARA LA CONTRATACIÓN Tras formalizar la inscripción descargamos la aplicación oficial Campus Connect de EF y comprobamos que numerosas actividades requerían créditos, implicaban pagos adicionales y muchas de ellas ya aparecían completas meses antes del viaje. Esta información era incompatible con el programa grupal que entendíamos haber contratado. Nuestra preocupación fue tan importante que comunicamos expresamente a EF nuestra intención de cancelar el viaje. Lejos de aceptar dicha cancelación, EF intervino para convencernos de mantener la contratación. Tanto telefónicamente como posteriormente por escrito, la empresa nos confirmó expresamente que dicha información no correspondía al programa contratado por nuestro hijo y nos garantizó, entre otros extremos: * que todas las actividades estaban incluidas; * que el programa estaba completamente organizado; * que existirían actividades diarias; * que no habría tiempo libre sin supervisión; * que el grupo estaría acompañado por un monitor español; * que existiría una auténtica convivencia con una familia anfitriona canadiense. Estas confirmaciones fueron determinantes para que decidiéramos no cancelar el programa. De haber conocido el funcionamiento real del mismo, jamás habríamos enviado a nuestro hijo. SEGUNDO. INCUMPLIMIENTO DEL PROGRAMA La realidad fue completamente distinta. Durante un programa de 21 días únicamente se organizaron seis actividades. El resto del tiempo transcurrió, sin actividades organizadas de ningún tipo, exactamente lo contrario de lo que EF nos había garantizado expresamente por escrito. Además, nuestro hijo tuvo que abonar excursiones adicionales para poder participar en determinadas actividades, pese a que EF nos había confirmado previamente que ello no sería necesario. TERCERO. FALTA DE SUPERVISIÓN DE UN MENOR Uno de los principales motivos por los que contratamos este programa fue la seguridad y supervisión de nuestro hijo. Sin embargo, el monitor español estuvo prácticamente ausente durante la estancia y no existió el acompañamiento continuo que nos había sido garantizado. Durante varios días no hubo actividades organizadas ni supervisión efectiva. Como padres vivimos durante tres semanas una situación de enorme angustia e impotencia al encontrarse nuestro hijo, con tan solo 16 años, solo en un país situado a miles de kilómetros de España. Nuestra preocupación fue constante. En repetidas ocasiones trasladamos a EF nuestra inquietud por la ausencia de supervisión y por la situación de vulnerabilidad en la que considerábamos que se encontraba nuestro hijo. La respuesta recibida por parte de Atención al Cliente fue especialmente preocupante. Llegaron a indicarnos que esa mayor libertad era positiva porque ayudaba a que los jóvenes “se curtieran”. Consideramos absolutamente inaceptable que una empresa decida unilateralmente el grado de autonomía que debe tener un menor cuando los padres hemos contratado precisamente un programa organizado y supervisado. La educación de nuestros hijos corresponde exclusivamente a las familias, no a la empresa organizadora. CUARTO. INCUMPLIMIENTO DE LA EXPERIENCIA DE HOST FAMILY EF nos vendió una auténtica experiencia de inmersión familiar. La realidad fue completamente distinta. Nuestro hijo fue alojado en una vivienda donde convivía con cuatro estudiantes, todos ellos mayores de edad, dos de ellos hispanohablantes. La propietaria de la vivienda era una señora de avanzada edad que vivía sola. Durante toda la estancia apenas existió comunicación con nuestro hijo. No hubo convivencia familiar. No hubo integración en la vida cotidiana. Las comidas simplemente quedaban preparadas en una olla para que cada estudiante las calentara cuando quisiera. La denominada “host family experience” nunca existió. El alojamiento se asemejaba mucho más a un alquiler de habitaciones para estudiantes que a una verdadera familia anfitriona. QUINTO. FALTA ABSOLUTA DE ATENCIÓN AL CLIENTE Desde antes incluso del inicio del viaje comenzamos a reclamar ante EF. Durante toda la estancia mantuvimos una intensa correspondencia electrónica denunciando todas las incidencias que iban produciéndose. Lejos de adoptar medidas eficaces para solucionar la situación, EF se limitó a responder con comunicaciones genéricas que ignoraban sistemáticamente las confirmaciones escritas realizadas antes de la contratación. Solicitamos incluso hojas oficiales de reclamaciones, respondiéndonos que ellos no disponían de ellas y que acudiéramos directamente a la OCU. Esta respuesta evidencia una absoluta falta de voluntad para resolver el conflicto. SEXTO. RESPONSABILIDAD DE EF Tras la finalización del programa, EF nos ha manifestado telefónicamente que el problema habría sido responsabilidad exclusiva de la escuela de Vancouver. No obstante, dicha afirmación no puede exonerar a EF España de su responsabilidad frente al consumidor. El contrato fue celebrado con EF Education First España. La información precontractual fue facilitada por EF España. Las garantías que motivaron la contratación fueron emitidas por EF España. En consecuencia, cualquier incidencia derivada de la ejecución del programa debe ser asumida frente al consumidor por la entidad con la que se formalizó el contrato, sin perjuicio de las acciones internas que posteriormente pueda ejercer contra la escuela de destino. PERJUICIOS OCASIONADOS Además del perjuicio económico derivado del pago de actividades adicionales, esta situación ha supuesto un importante perjuicio moral y emocional para nuestra familia. Durante tres semanas vivimos con una preocupación permanente por la seguridad de nuestro hijo. La sensación de desprotección e indefensión fue constante. Como padres nos sentimos completamente abandonados por la empresa a la que habíamos confiado la organización y supervisión del viaje. En caso de haberse producido cualquier incidente grave, nuestra percepción fue que no existía una estructura de apoyo ni una respuesta adecuada por parte de EF. La pérdida de confianza generada por esta situación resulta difícilmente cuantificable. Por todo lo expuesto solicitamos: 1. Que se reconozca el incumplimiento de la información precontractual facilitada por EF y que resultó determinante para mantener la contratación. 2. El reembolso íntegro del importe abonado por las excursiones contratadas adicionalmente 241,72€. 3. Una compensación económica proporcionada por el incumplimiento parcial del programa, la falta de supervisión de un menor, la inexistencia de la experiencia de inmersión familiar contratada y los perjuicios morales ocasionados. 4. Que EF adopte las medidas necesarias para evitar que otras familias vuelvan a contratar este programa bajo unas condiciones que posteriormente no se corresponden con el servicio realmente prestado. Disponemos de toda la documentación que acredita los hechos expuestos: correos anteriores a la contratación, confirmaciones expresas de EF, condiciones del programa, capturas de pantalla, y toda la correspondencia mantenida desde el inicio de la estancia. Quedo a la espera de sus noticias Atentamente S.N

En curso
M. S.
15/07/2026

Cambio de destino con información contradictoria

Experiencia muy decepcionante. No volvería a contratar con EF y no lo recomendaría a otras familias. Contratamos en noviembre un curso de verano en Cambridge para nuestra hija de 13 años. En abril nos informaron de que finalmente ese programa no podía realizarse porque la escuela no abriría, y nos dieron únicamente cinco días para aceptar una alternativa. La primera propuesta que hizo EF fue Malta (un poco alejada de Cambridge). Tras muchas conversaciones conseguimos una plaza en Oxford, que era lo más parecido a lo contratado inicialmente. A partir de ahí comenzaron los problemas. Debido al cambio de fechas, nuestra hija tuvo que viajar sola. Se nos trasladó que se gestionaría un acompañamiento a través de su propia agencia de viajes. Sin embargo, cuando solicitamos detalles concretos sobre cómo sería ese acompañamiento, recibimos información contradictoria. Primero se nos indicó por escrito que una persona la acompañaría hasta el avión y que después viajaría sola. Más adelante se nos comunicó que existía un malentendido y que, en realidad, únicamente tenía contratado el traslado entre el aeropuerto y Oxford. El resultado fue que una menor viajó sola durante largas horas en los aeropuertos, generando una enorme ansiedad tanto para ella como para la familia. Ni siquiera fue acompañada al control de seguridad en el viaje de regreso. Tampoco la experiencia de inmersión lingüística cumplió con lo prometido. Nos vendieron una convivencia con una familia inglesa para favorecer la práctica continua del idioma. La realidad fue que la familia asignada no era inglesa y no utilizaba el inglés entre ellos de forma habitual. Además, apenas estaban en la vivienda, por lo que el contacto fue mínimo. La ubicación tampoco coincidía con lo que se nos había explicado. Se nos indicó que el alojamiento estaría, como máximo, a unos 15 minutos andando del centro de estudios. En realidad, nuestra hija necesitaba aproximadamente 40 minutos en autobús para llegar cada día a la escuela más otros 40 de vuelta (suponiendo que no perdía el bus que pasaba cada media hora). Algunos estudiantes estaban aún más lejos. Solicitamos que la familia le enseñara el recorrido durante los primeros días y no ocurrió. La habitación asignada fue otro problema importante. No estaba dentro de la vivienda principal, sino en una construcción independiente en el jardín. Según nos explicó nuestra hija, acababan de realizar obras y la estancia no había sido limpiada. Tuvo que esperar horas para conseguir una escoba y limpiarla ella misma. Incluso seguían puestos los plásticos del colchón. La ducha no funcionó correctamente y el problema no se solucionó hasta prácticamente el final de la estancia. Además, el cambio de destino generó discrepancias respecto a las actividades incluidas. Tuvimos que reclamar porque algunas actividades que formaban parte del programa inicialmente contratado no aparecían en la alternativa ofrecida. Tampoco se nos explicó con claridad que, además del denominado "Fun Pack", existen actividades adicionales que requieren contratación aparte. Por si fuera poco, al estar alojada con una familia anfitriona no podía acceder al comedor del colegio junto con muchos de sus compañeros, lo que limitó también su integración social. Lo más preocupante de toda esta experiencia no son los errores puntuales, que pueden ocurrir en cualquier organización, sino la sensación constante de falta de información clara, cambios de versión, promesas que luego no se materializan y una gestión muy deficiente cuando se trata de una menor de edad viajando sola en otro país. Recibí por escrito una información que posteriormente fue contradicha por la propia compañía. No voy a facilitar datos personales de mi hija. Viajó a Oxford entre el 30 de junio y el 13 de julio y estoy convencida de que EF podrá identificar el caso si realmente quiere revisarlo. Mi objetivo con esta reseña es alertar a otras familias. Nuestra experiencia estuvo muy lejos de lo que se nos prometió y, sinceramente, no podemos recomendar esta empresa.

Cerrado
J. S.
27/06/2026

EF manda las maletas a un campus equivocado, sin solución

Mi hijo de 14 años llegó a Londres el día 23. No llegó su maleta y la monitora dio el correo del niño y el teléfono del niño para seguir el equipaje. Además se equivocó y mandó la maleta a Eastbourne en lugar de Torquay. 4 días después el niño sigue sin maleta. Estuvo 3 días sin que nadie le acompañara a comprar ropa y tuve que llamar de malas maneras para que le acompañaran. Compró la ropa conmigo en el teléfono porque no le ayudaba. Que la malesta estaba en Eastbourne lo descubrí yo, su madre, hablando con el repartidor. EF no responde llamadas, o apenas lo hace. Apenas responde los mails. Y tengo distintos mails con versiones distintas e incluso mentiras. El viaje es de cuatro horas y media y nadie es capaz de gestionar el envío o recogida de la maleta. Dicen que la tendrá el miércoles, y su estancia termina el viernes. Muy mal EF. Una gestión pésima y una atención y preocupación por el niño nula. Judit

Resuelto
L. S.
21/06/2026

Problema con reembolso

A continuación, presento los hechos acontecidos el pasado domingo 14 de junio de 2026. Tras la organización y el pago de la cantidad total del viaje a Inglaterra con EF Education First, cuya cantidad total pagada a la agencia fue de 5.175,00€, el viaje no salió como todos esperábamos. La agencia EF prometía una casa espaciosa, acogedora y tranquila, donde íbamos a convivir supuestamente dos estudiantes. La realidad fue distinta; al llegar a la casa de la anfitriona, mi sorpresa fue un hogar totalmente descuidado, alborotado y carecía de limpieza en todas las habitaciones y espacios comunes. Evidentemente, no eran las condiciones adecuadas para un hogar ni para acoger estudiantes de larga estancia. Empezando por la entrada, un comedor estrecho en el cual había un sofá, del que salían bichos e insectos por detrás. La cantidad de polvo y mugre era presente en toda la vivienda. Siguiendo por la cocina, colgaban telarañas del techo, trastos sucios por toda la cocina y mucha cubertería en la pila sin lavar. A parte de que la mujer exigía una limpieza de la casa, de la cual ella no se responsabilizaba, nos prohibía poner los alimentos que comprábamos en su nevera por riesgo de contaminación y falta de espacio, al igual que nos hacía pagar 10 libras esterlinas por cada colada que quisiéramos realizar. Es decir, nos imponía unos gastos extras de lo cual la agencia no estaba informada. Poco queda por decir de las habitaciones superiores, trastos en gran cantidad en las habitaciones haciendo que me dificultara el acceso a la misma. Suelo del baño superior desconchado, y en mi habitación tenía un lavabo, cosa que hace que la habitación carezca de higiene. Por este conjunto de condiciones inhabitables, decidí dejar la casa y buscar otro alojamiento. Los alojamientos en londres eran de precios elevados y yo no me lo podía permitir ya que yo ya me había gastado mucho dinero en los pagos a la agencia. En consecuencia, me vi obligado a volver a España y poner soluciones desde mi casa, ya que soy adolescente y en ese momento requería de mi madre para ayudarme con las reclamaciones y ver que podíamos hacer. Quiero aclarar que traté de contactar con EF. Al ser domingo, no recibí atención por parte de ellos. Por lo tanto, no me quedó ninguna otra opción que volver a Valencia. El lunes 15 de junio, contactamos con la agencia adjuntando fotos del estado en el que estaba la casa de la anfitriona. Por su respuesta, no tenían constancia de las condiciones en las que se encontraba ese hogar y la única solución que me dieron fue cambiar fechas o cambiar destino. Por la ansiedad y desilusión de los hechos del pasado domingo, yo no me vi capacitado para volver a Inglaterra. Pedimos el reembolso total del viaje, a lo que una chica llamada Laia de atención al estudiante nos dijo que eso era imposible y que esa era la única opción que podía ofrecernos. Mi madre, Silvia, como hubiese hecho cualquier otra madre por su consecuente preocupación, no le pareció bien que yo volviera a Inglaterra, al igual que a mí, ya que otro estudiante que estaba en la casa afirmó que le habían cambiado ya siete veces de familia, y no sabíamos que me podría encontrar si volviera a Londres, aparte de que la propia agencia reafirmó numerosas veces que no tenían constancia de la situación del hogar que me habían asignado. La señora de atención al estudiante, que como he dicho anteriormente, su nombre es Laia, respondió de malas formas a mi madre, diciendo textualmente: “Eso lo está suponiendo usted, señora” , en tono desagradable y sarcástico. Después de un bucle de 15 minutos de llamada intentando mediar con la agencia y siguiendo negándose a darnos nuestro reembolso, le advertí en un tono cordial que podríamos llegar a tomar medidas legales con la agencia, a lo que Laia respondió: “vale, perfecto, adiós”. A parte de su poca profesionalidad, era complicado tratar de mediar con ellos, de ahí el porqué de esta reclamación. También debo aclarar, que llevo desde el domingo pasado día 14 sufriendo cuadros de ansiedad y alteridad por la impotencia de la situación. Por todo lo expuesto, solicito que se atienda la presente reclamación y se adopten las medidas oportunas para su resolución. No puedo adjuntar más fotos ya que la aplicación no deja dado que supera el tamaño (+2MB)

Resuelto
L. S.
18/06/2026

Problema con el reembolso

A continuación, presento los hechos acontecidos el pasado domingo 14 de junio de 2026. Tras la organización y el pago de la cantidad total del viaje a Inglaterra con EF Education First, cuya cantidad total pagada a la agencia fue de 5.175,00€, el viaje no salió como todos esperábamos. La agencia EF prometía una casa espaciosa, acogedora y tranquila, donde íbamos a convivir supuestamente dos estudiantes. La realidad fue distinta; al llegar a la casa de la anfitriona, mi sorpresa fue un hogar totalmente descuidado, alborotado y carecía de limpieza en todas las habitaciones y espacios comunes. Evidentemente, no eran las condiciones adecuadas para un hogar ni para acoger estudiantes de larga estancia. Empezando por la entrada, un comedor estrecho en el cual había un sofá, del que salían bichos e insectos por detrás. La cantidad de polvo y mugre era presente en toda la vivienda. Siguiendo por la cocina, colgaban telarañas del techo, trastos sucios por toda la cocina y mucha cubertería en la pila sin lavar. A parte de que la mujer exigía una limpieza de la casa, de la cual ella no se responsabilizaba, nos prohibía poner los alimentos que comprábamos en su nevera por riesgo de contaminación y falta de espacio, al igual que nos hacía pagar 10 libras esterlinas por cada colada que quisiéramos realizar. Es decir, nos imponía unos gastos extras de lo cual la agencia no estaba informada. Poco queda por decir de las habitaciones superiores, trastos en gran cantidad en las habitaciones haciendo que me dificultara el acceso a la misma. Suelo del baño superior desconchado, y en mi habitación tenía un lavabo, cosa que hace que la habitación carezca de higiene. Por este conjunto de condiciones inhabitables, decidí dejar la casa y buscar otro alojamiento. Los alojamientos en londres eran de precios elevados y yo no me lo podía permitir ya que yo ya me había gastado mucho dinero en los pagos a la agencia. En consecuencia, me vi obligado a volver a España y poner soluciones desde mi casa, ya que soy adolescente y en ese momento requería de mi madre para ayudarme con las reclamaciones y ver que podíamos hacer. Quiero aclarar que traté de contactar con EF. Al ser domingo, no recibí atención por parte de ellos. Por lo tanto, no me quedó ninguna otra opción que volver a Valencia. El lunes 15 de junio, contactamos con la agencia adjuntando fotos del estado en el que estaba la casa de la anfitriona. Por su respuesta, no tenían constancia de las condiciones en las que se encontraba ese hogar y la única solución que me dieron fue cambiar fechas o cambiar destino. Por la ansiedad y desilusión de los hechos del pasado domingo, yo no me vi capacitado para volver a Inglaterra. Pedimos el reembolso total del viaje, a lo que una chica llamada Laia de atención al estudiante nos dijo que eso era imposible y que esa era la única opción que podía ofrecernos. Mi madre, Silvia, como hubiese hecho cualquier otra madre por su consecuente preocupación, no le pareció bien que yo volviera a Inglaterra, al igual que a mí, ya que otro estudiante que estaba en la casa afirmó que le habían cambiado ya siete veces de familia, y no sabíamos que me podría encontrar si volviera a Londres, aparte de que la propia agencia reafirmó numerosas veces que no tenían constancia de la situación del hogar que me habían asignado. La señora de atención al estudiante, que como he dicho anteriormente, su nombre es Laia, respondió de malas formas a mi madre, diciendo textualmente: “Eso lo está suponiendo usted, señora” , en tono desagradable y sarcástico. Después de un bucle de 15 minutos de llamada intentando mediar con la agencia y siguiendo negándose a darnos nuestro reembolso, le advertí en un tono cordial que podríamos llegar a tomar medidas legales con la agencia, a lo que Laia respondió: “vale, perfecto, adiós”. A parte de su poca profesionalidad, era complicado tratar de mediar con ellos, de ahí el porqué de esta reclamación. También debo aclarar, que llevo desde el domingo pasado día 14 sufriendo cuadros de ansiedad y alteridad por la impotencia de la situación. Por todo lo expuesto, solicito que se atienda la presente reclamación y se adopten las medidas oportunas para su resolución.

Resuelto

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