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¿Qué es el metabolismo basal?

11 septiembre 2017
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11 septiembre 2017

Todos hemos oído hablar alguna vez del metabolismo basal, especialmente en referencia al gasto energético y a la acumulación de energía en forma de grasa si el metabolismo está ralentizado. En cualquier caso, el metabolismo basal es un factor fundamental que determina nuestras necesidades calóricas y nuestro estado de salud.

Metabolismo: energía y materia para el cuerpo

El cuerpo humano es una máquina compleja que recibe alimentos sólidos y líquidos, los cuales metaboliza o procesa. Todo ello para obtener la materia con la que nutre, estructura y repara sus tejidos, así como la energía con la que se mantiene en funcionamiento.

La finalidad principal del metabolismo de las proteínas, los hidratos de carbono y las grasas es producir energía para mantener las funciones del organismo y permitir que realice trabajos químicos (sintetizar determinadas sustancias para fabricar otras que le son necesarias), trabajos de transporte (intercambiar sustancias entre el interior y el exterior de las células) y trabajos mecánicos (contraer los músculos para moverse). Además, el calor generado por las combustiones celulares se emplea para mantener la temperatura corporal.

Metabolismo basal: la parte más importante del gasto de energía

El gasto energético que realiza cada persona depende fundamentalmente de la edad, el sexo o el tamaño, así como de los siguientes factores:

  • El gasto metabólico basal o el metabolismo basal: es la cantidad de energía necesaria para mantener los procesos vitales estando en reposo, después de 12 horas de ayuno y a una temperatura neutra. Para la mayoría de los adultos sanos, el metabolismo basal representa entre el 50-70 % del gasto energético total.
  • La termogénesis: es el gasto energético en respuesta a estímulos como ingerir alimentos o exponerse al frío. De este modo, la termogénesis inducida por la digestión y el procesamiento de los alimentos representa aproximadamente el 10 % del gasto energético total.
  • La actividad física: es el componente más variable del gasto energético diario. Puede representar el 10 % del gasto total para los individuos que guardan cama y que no realizan casi esfuerzos físicos voluntarios, el 20 % para las personas sedentarias y puede superar el 50 % para aquellas que son muy activas.

Metabolismo y obesidad

¿Es posible que el metabolismo basal sea responsable de la tendencia a la obesidad en algunas personas? La opinión de los expertos no es unánime, pero sí parece que algunos elementos de este proceso podrían relacionarse con ella.

Control del metabolismo

El metabolismo está regulado por el hipotálamo a través de un complejo circuito neuronal, el cual controla la cantidad de energía que es ingerida y utilizada en un momento dado. Los elementos involucrados en este sistema incluyen la relación hambre/saciedad, la actividad del sistema nervioso autónomo y el sistema endocrino. Dentro de este último, las hormonas tiroideas son el principal regulador de la energética que se ingiere y se gasta.

En condiciones fisiológicas normales, los niveles de hormonas tiroideas propician el gasto calórico y el equilibrio energético. Por el contrario, existe un descenso adaptativo en el gasto calórico mediado por una disminución de los niveles circulantes de hormonas tiroideas durante etapas de ayuno o restricción calórica.

Cuando los niveles de hormonas tiroideas están disminuidos como consecuencia de un trastorno del tiroides (hipotiroidismo), el gasto energético total se puede ver reducido hasta en un 50 %. En cualquier caso, el hipotiroidismo sólo afecta entre el 1-3% de la población en España, siendo más común en mujeres que en hombres. Esto significa que su impacto como causa de obesidad es mínimo

El cuerpo humano está constantemente quemando energía. De tal forma, el gasto energético total que necesita cubrir una persona está determinado por el metabolismo basal, la termogénesis y la actividad física.

Calcular las necesidades energéticas

Las necesidades energéticas de cada individuo son distintas y, además, deben equivaler a un gasto energético particular que sea compatible con un buen estado de salud a largo plazo y una calidad de vida satisfactoria.

Las fórmulas que se emplean para calcular el gasto energético tienen en cuenta diferentes variables como el peso, la edad, el sexo y la altura. Asimismo, se basan en la medida directa del gasto energético (calorimetría) de personas normales. Si bien es cierto que no predicen el gasto energético total de manera exacta, estas fórmulas sirven como primer paso para determinar las necesidades energéticas de un individuo concreto o de un grupo.

Una de las fórmulas más representativas para calcular el gasto energético es la de Harris y Benedict. Esta ecuación maneja los siguientes conceptos: GER (gasto energético total en reposo), P (peso en kg.), H (altura en cm.) y E (edad):

  • Hombre: GER = 66,5 + (13,74 x P) + (5,03 x H) – (6,75 x E)
  • Mujer: GER = 655,1 + (9,56 x P) + (1,85 x H) – (4,68 x E)

Al gasto energético en reposo, hay que aplicarle un factor de corrección en función de la actividad física realizada:

Actividad física Factor de actividad 
 Hombre Mujer
Ligera 1,6  1,5
Moderada 1,8 1,6
Intensa  2,1 1,8

¿Cómo aumentar el metabolismo?

La realización de ejercicio físico supone un gasto energético directo que puede variar en función de la actividad deportiva que se practique. Además, tiene la particularidad de que acelera el metabolismo tanto durante como después del entrenamiento.

Un cuerpo acostumbrado al esfuerzo físico produce más calor de manera continuada, gasta más energía y la extrae ininterrumpidamente de sus reservas de grasa. Este gasto de energía prosigue después del esfuerzo y, cuando el ejercicio se ha convertido en una costumbre, el cuerpo pasa a utilizar esas reservas de forma permanente. El metabolismo basal de un individuo activo aumenta sustancialmente.

Es necesario realizar actividad física de forma regular que mantenga el metabolismo basal en un nivel aceptable, especialmente aquellas personas que están a régimen y cuyo umbral de actividad tiende a disminuir espontáneamente. Por suerte, tenemos numerosas ocasiones en la vida diaria para hacer ejercicio físico.