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Acoso escolar: tipos y prevención

07 noviembre 2017
Acoso escolar

07 noviembre 2017
Las noticias sobre acoso escolar o bullying “presencial” o en Internet están a la orden del día. Ante este tipo de comportamiento agresivo, la tolerancia debe ser cero. Te contamos los principales signos de alarma para saber si tu hijo está siendo acosado, si puede ser un acosador y la reacción que han de tener los padres ante un caso de sospecha. 

Tipos de acoso escolar

Por acoso se entiende un comportamiento violento o agresivo dirigido hacia una víctima indefensa. Los ataques se prolongan en el tiempo, tienen la intención de ocasionar daño y ocurren en su mayoría sin provocación previa. Las agresiones pueden ser verbales (insultos, burlas, gritos, etc.), físicas (patadas, empujones, etc.), psicológicas  (amenazar, provocar miedo...) o sociales (excluir, ignorar...).  Algunas pueden dejar secuelas duraderas, incluso durante toda la vida.

bullying consecuencias

Según la última encuesta que realizamos, más del 40% de los adultos (la encuesta se hizo a mayores de edad) aseguraron haber presenciado hechos de este tipo cuando estudiaban. Casi un tercio, de hecho, admitía haber sufrido sus consecuencias de manera severa. Entre los que se identificaban en su periodo estudiantil con el papel de testigo o víctima había más encuestados de 18 a 24 años, precisamente los que lo tenían más reciente. Además, bastantes de las personas que aseguraron haber sufrido acoso admitieron que en el presente tienen pesadillas y también experimentan dolor o angustia al revivir esos momentos o pasar por situaciones que se los recuerdan.

Hace falta un cambio de actitud hacia el acoso, en cualquiera de sus ámbitos y formas. Ser testigo de una situación así y no hacer nada solo sirve para que el acosador se crezca y campe a sus anchas. Por desgracia, aún persisten fuertemente arraigadas creencias como que "la víctima se lo estaba buscando", "la violencia a los débiles les curte y les hace fuertes" o "son hechos sin importancia".

El acoso puede ocurrir en cualquier lugar. Según nuestra última encuesta son los colegios de primaria donde más sucede. En concreto, los patios, las aulas, los trayectos desde o hacia el centro de enseñanza y los baños son el escenario más habitual de los maltratos.

Ciberacoso o ciberbullying

Pero no todas las formas de acoso o bullying entre niños y adolescentes son “presenciales”. En los últimos años Internet ha irrumpido con fuerza como escenario de acoso. Es el llamado “ciberacoso” o “ciberbullying”: el uso de las tecnologías de la comunicación (correo electrónico, redes sociales, chats de mensajería) como vía de acoso. Puede hacerse de diferentes maneras: revelando información personal, propagando rumores, amenazando, insultando…

¿Cómo prevenirlo?

Para prevenir el ciberacoso, una situación nueva para muchos padres, lo primero es dialogar y reflexionar con los menores sobre la importancia de mantener una actitud respetuosa hacia los otros, también en redes sociales, y seleccionar con criterio lo que se comparte, porque podría ser usado o interpretado mal. Trata de llegar a acuerdos y fijar unas normas básicas, por ejemplo sobre el tiempo en el que pueden estar conectados.

Instalar programas de control parental en ordenadores y tablets puede ser de ayuda, pero ten en cuenta que hay múltiples maneras de despistarlos y que tus hijos, nacidos ya en la era digital, posiblemente se desenvuelvan mejor que tú en este entorno. No te quedes al margen: aprende sin prejuicios sobre las nuevas redes sociales que utilizan tus hijos para comprender lo que está ocurriendo y conocer por dónde se mueven. Acompáñales o quédate cerca de ellos mientras navegan, pide a tus hijos que te las expliquen…  Así te resultará más fácil estar al tanto.

Si quieres controlar el acceso de Internet a tus hijos puedes aprender algunas claves en:

Vive Internet Seguro

Causas de acoso escolar

Según la última encuesta de OCU, la mitad de los que se reconocía como víctima cree que su timidez fue el desencadenante. Pero no era el único: el considerar a la víctima débil o cobarde, la apariencia física, el modo de hablar, el creer que su familia era “demasiado rica” o “demasiado pobre” o el considerarla homosexual  fueron mencionadas también con frecuencia.

Los que han participado en el acoso (un 8% recordaba haber sido en esa etapa agresor) actuaron así sobre todo porque otros también lo hacían, o por mera diversión. En el caso de las chicas era a menudo para demostrar poder o por venganza:

¿Cómo reaccionaron los que fueron víctimas? Más de la mitad trataban de ignorarlo o intentaban evitar la situación, por ejemplo, alejándose de los acosadores. Los chicos también  son bastante dados a enfrentarse a los acosadores.

En esta imagen se describe en orden de importancia los motivos del acoso, las reacciones y las consecuencias más comunes:

acoso escolar definicion

Señales de Alerta de Bullying o Acoso

Recuerda que en la mayoría de los casos si el niño o adolescente está siendo acosado no lo cuenta. De ahí la importancia de estar atento a los posibles signos de alarma:

  • Manifiesta cambios bruscos en su comportamiento habitual.
  • Pierde interés por lo que antes le gustaba.
  • No quiere ir a clase ni quiere estar con sus compañeros.
  • Trae a casa roto el material escolar, la ropa o presenta signos de violencia física.
  • No quiere hablar sobre lo que pasa en las aulas.
  • No duerme igual. Por ejemplo, se despierta a menudo o duerme en exceso.
  • Empieza a sufrir sin motivo molestias como dolores de cabeza o de tripa.

Al contrario, se puede sospechar que el niño o el adolescente sea el acosador si…

  • Se muestra agresivo en casa o fuera de ella.
  • Es reservado en exceso, lo que hace muy difícil el trato personal con él.
  • Tiene objetos que no son suyos, de procedencia desconocida.
  • Recurre a las mentiras asiduamente.
  • No siente remordimiento cuando hace daño.
  • Ciertos compañeros se mantienen silenciosos en su presencia o incluso le rehúyen.
  • Acostumbra a echar la culpa a otros de su mala conducta.

Cómo ayudar a los niños a enfrentar Bullying o Acoso

¿Qué pueden hacer los padres ante una sospecha de acoso? Las soluciones quizá no sean fáciles, pero todo se puede aprender.

  • Escuchar sin juzgar. Si sospechas que tu hijo ha sido acosado en las aulas, primer consejo: escúchelo sin juzgarlo y muestra interés por sus sentimientos. Frases como "entiendo cómo te sientes" o "¿quieres que hablemos sobre ello?" suelen ayudar a descubrir qué es lo que le está ocurriendo. Y no minimices ni quites importancia a lo que te está contando: en ese caso solo conseguirás que se retraiga aún más.
  • Evita culpabilizar. Con independencia de cualquier otra medida, recomienda a tu hijo una serie de precauciones básicas, manteniendo un tono firme y tranquilizador: evitar quedarse a solas en los lugares más conflictivos, pedir ayuda a los amigos o a un adulto, alejarse del abusón, mostrar indiferencia ante los insultos… Evita, sin embargo, culpabilizarlo. En ningún caso la víctima es culpable, ni por acción ni por omisión.
  • Reforzar la personalidad. Practica con él para que pueda llegar a decir "no" y expresar lo que quiere y siente de forma clara y respetuosa. A eso se le llama ser asertivo. Pídele que haga una lista de sus cualidades positivas. Alarga esa lista con ayuda de otros. Elógiale cuando haya actuado bien. Enséñale a ser más optimista, a tomarse la vida con humor, a no tener miedo a cometer errores. Así le ayudarás a tener mayor autoestima. Ensaya con él cómo puede mostrar aplomo frente a los agresores y no dejar que se vea el enfado o el temor. La postura corporal es esencial: no encogerse, caminar erguido, con decisión, sostener la mirada.
  • Buscar ayuda externa. Para que la violencia no se propague, no te dirijas a los acosadores o a sus padres: habla con los profesores. Ofréceles toda la información posible sobre los hechos (quién, qué, cómo, cuándo, dónde). Si consideras que no se implican lo suficiente en la resolución de la situación no dudes en acudir a la dirección del centro, al consejo escolar o a la inspección educativa. Pedir ayuda a un terapeuta también puede estar indicado. Y no hay que olvidar que hay comunidades autónomas que tienen la figura del Defensor del Menor o asociaciones que defienden sus derechos en situaciones de acoso. Si la situación es grave plantéate denunciar los hechos al 112 o ante la policía.

Si necesitas apoyo para asesorarte sobre un posible caso de acoso escolar, también dispones de orientación psicológica (de lunes a viernes de 9 a 19 horas) y social (24 horas) en:

Línea OCU Salud