Consejos

Riesgo de suicidio: ¿qué hacer?

El 10 de septiembre se celebra el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Hablamos de un problema de salud pública de primer orden, pero que se puede prevenir. Las razones que lo desencadenan pueden ser muchas y complejas, y no siempre está vinculado a una enfermedad mental grave.  

10 septiembre 2020
Prevención del suicidio

El suicidio causa 800.000 mil muertes anuales

El suicidio es una realidad durísima que no entiende de edades, sexo o situación socioeconómica. Según la Organización Mundial de la Salud cerca de 800.000 personas en el mundo se suicidan cada año. En el año 2016, según datos de la OMS, la tasa de suicidios por 100.000 habitantes en Europa era de 12,9. En España, la tasa se sitúa en 8,7 por 100.000 habitantes. Y es la segunda causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años. 

¿Cómo saber si un ser querido se encuentra en riesgo de suicidio?

El suicidio puede tener múltiples causas. Aunque puede haber situaciones muy distintas, estos son los principales indicios de que una persona se encuentra en riesgo de suicidio: 

  • Escribe o habla sobre la muerte y el suicidio, de la carga que supone para sus allegados o como un medio para poner fin a su sufrimiento. 
  • Resuelve asuntos pendientes o cuestiones legales como tutelas, testamento, etc., o comienza a despedirse de sus seres queridos, les regala objetos preciados, da indicaciones sobre el futuro...
  • Se aísla de su entorno, pierde interés por actividades placenteras, está desmotivado y desesperanzado.
  • Comienza a asumir comportamientos de riesgo al conducir, consumiendo alcohol u otras sustancias en exceso, etc. 
  • Muestra una falta de higiene personal y tiene problemas de sueño y alimentación.

¿Cómo actuar ante el riesgo de suicidio? 

  • De entrada, toma en serio cualquier manifestación de suicidio, aunque parezca una mera manipulación o un reto. Piensa que cualquier "aviso” puede tener un desenlace fatal.
  • Recurre inmediatamente a un profesional de la salud que te oriente y apoye.
  • Retira todos los medios que pueda utilizar para poner fin a su vida: medicación, pesticidas, plaguicidas o productos de limpieza, cuchillas u otros objetos cortantes, armas de fuego, etc.
  • Muéstrate disponible y dispuesto a apoyar y hablar con tu ser querido sobre lo que está viviendo, pero sin juzgarle.
  • No prometas confidencialidad, pero anímale a buscar apoyo juntos.
  • En caso de que no lo tengas ya, desarrolla un “plan de seguridad” (mejor si lo hacen juntos): cómo, cuándo y quién acompañará, qué hacer en caso de emergencia o tentativa de suicidio, etc.