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Seguridad Alimentaria, cosa de todos

17 noviembre 2017

17 noviembre 2017

La seguridad alimentaria no es algo que ataña únicamente a la Administración o a los profesionales del sector alimentario, productores, fabricantes o distribuidores, sino a todos los consumidores. Ese es precisamente el lema de este primer Día de la Seguridad Alimentaria: Seguridad alimentaria, cosa de todos.

La seguridad (o, más bien, la inseguridad) de los alimentos es siempre noticia: periódicamente saltan a la luz noticias sobre los efectos en la salud de una determinada sustancia, o alertas que provocan la retirada de los productos. Pero más allá de las circunstancias que escapan a nuestro control, el consumidor es también un agente activo en este ámbito. Su manera de tratar los alimentos, de comprarlos, almacenarlos y manipularlos, su cocinado y conservación, puede evitar la exposición a tóxicos, mejorar la seguridad de los productos, o empeorarla, llegando incluso a provocar una intoxicación.

De hecho, la mayoría de las intoxicaciones alimentarias tienen su origen en alimentos preparados en los hogares y no en establecimientos de hostelería y restauración.

La clave identificar los riesgos

Los riesgos que pueden llegar a afectar a la seguridad de nuestros alimentos pueden ser de diferentes tipos:

  • Riesgos asociados a la contaminación ambiental: compuestos aromáticos persistentes, metales pesados, PCBs, dioxinas, bacterias…, llegan a los alimentos sin que los consumidores puedan hacer nada por evitarlo.
  • Riesgos asociados a la producción de alimentos: pesticidas, nitratos, micotoxinas, medicamentos veterinarios que provocan resistencias a antibióticos…
  • Riesgos asociados a la propia elaboración de alimentos, de los que normalmente son responsables los microrganismos en superficies, por deficiencias en la manipulación (ya sea en mataderos, industrias o casas), pero también aditivos, benzopirenos y acrilamidas, o los compuestos debido a la migración desde los envases.

Mantenerlos a raya tarea de todos

Administración, productores e industrias están obligadas a evitar o minimizar esos riesgos, en cualquier caso a mantenerlos bajo control…  pero el consumidor también tiene su responsabilidad, en lo que está en su mano, especialmente para evitar los riesgos que asociados a la elaboración de los alimentos, en todo lo relacionado con la manipulación de los productos, desde la compra hasta su cocinado y conservación.

Y OCU también tiene una responsabilidad: la de acompañar a los consumidores, informándoles y divulgando unas buenas prácticas de conservación y elaboración.  En el Día de la Seguridad Alimentaria, te recordamos estas...

12 informaciones básicas

Para identificar los riesgos alimentarios

Para tener claro dónde está el riesgo

Para preparar y conservar bien tus alimentos

Poner en práctica estos consejos es la mejor manera de garantizar, en la medida de nuestras posibilidades, la seguridad de lo que comemos.


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