Aceites de CBD: son cosméticos, no se ingieren
Los aceites con CBD están cada vez más presentes en tiendas, farmacias y herbolarios. Muchos consumidores los utilizan buscando aliviar el dolor o la ansiedad. Sin embargo, nuestra investigación revela una práctica preocupante: en numerosos establecimientos se recomienda ingerirlos, pese a que no están autorizados para ello, pues son productos cosméticos de uso tópico.
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Cannabis, CBD y cáñamo: qué es cada cosa
La popularidad de los productos con CBD ha crecido en los últimos años, impulsada por la percepción de que pueden aliviar el dolor, la ansiedad o el estrés. Sin embargo, alrededor de estos productos existe una gran confusión, especialmente sobre su uso.
Para entender el problema del mal uso, conviene empezar por la base, por la propia planta Cannabis sativa. Esta planta contiene más de 400 sustancias químicas, entre ellas los cannabinoides, de los cuales los dos más conocidos son el THC y el CBD.
- El THC es la sustancia responsable de los efectos psicoactivos del cannabis, la droga recreativa que se consume como hachís o marihuana. Es la que produce el “colocón” y está considerada estupefaciente.
- El CBD (cannabidiol), en cambio, no tiene efectos psicoactivos ni genera adicción. Se investiga por su posible utilidad terapéutica para aliviar el dolor, la ansiedad, el insomnio, la anorexia, los espasmos, los tics, etc. en pacientes que no responden a los tratamientos habituales aunque la evidencia es todavía limitada en muchos casos.
Por otra parte, hay una variedad de planta Cannabis sativa, llamada cáñamo, con muy bajo contenido en THC, de la que se permite utilizar algunas partes para alimentación. Esta diferencia es fundamental, porque determina qué productos pueden comercializarse y para qué usos.
Volver arribaCBD: qué es legal y qué no
La normativa distingue claramente entre los distintos usos del CBD y del cáñamo.
- En España, el CBD solo puede consumirse como medicamento, siempre bajo prescripción del médico especialista. Hay un medicamento autorizado para ciertos tipos de epilepsia, otro para tratar la espasticidad en la esclerosis múltiple y, además, se preparan fórmulas magistrales de cannabis medicinal en farmacias hospitalarias. Fuera de ese ámbito no está permitido su consumo oral.
- El CBD puede utilizarse como ingrediente en cosméticos, como aceites, cremas, geles… siempre que su uso sea externo, para aplicarse sobre la piel.
- En cuanto a la alimentación, el CBD no está autorizado como alimento en la Unión Europea porque hay dudas sobre si es o no seguro, por lo que productos alimenticios como complementos, gominolas, bebidas, etc. con CBD son ilegales.
El cáñamo sí puede usarse en alimentación, pero no es CBD. Del cáñamo (variedad de la planta Cannabis sativa con muy bajo contenido en THC) pueden utilizarse algunas partes para alimentación, en concreto, las semillas y aceite de semillas y las hojas (que no estén unidas al cogollo) para hacer infusiones. Solo los alimentos elaborados con estas partes del cáñamo, y no otras, son legales porque no contienen ni THC ni CBD. Esto es importante porque en nuestro estudio encontramos establecimientos que ofrecían complementos alimenticios de cáñamo como si fueran productos con CBD, induciendo a error al consumidor.
Volver arribaVisitamos 56 establecimientos
Para conocer qué ocurre realmente en el mercado, realizamos un estudio tipo mystery shopper. Una persona que simulaba padecer fibromialgia visitó distintos establecimientos preguntando por productos de CBD que pudieran aliviar el dolor.
En total se visitaron 56 establecimientos en siete ciudades españolas, repartidos en cuatro tipos: farmacias, parafarmacias, herbolarios y tiendas especializadas en CBD.
El objetivo era comprobar qué productos se ofrecían y qué recomendaciones daban los vendedores. Los resultados confirman que existe una clara desviación entre el uso autorizado de estos productos y su recomendación en la práctica.
En 8 de cada 10 recomiendan ingerir aceite de CBD
De los 56 establecimientos:
- 37 tenían productos diversos con CBD,
- 27 tenían aceites con CBD,
- 22 recomendaban ingesta oral mediante gotas debajo de la lengua o diluidas en agua.
Es decir, en una parte importante del mercado se aconseja un uso no autorizado.
Las recomendaciones varían según el tipo de tienda, aunque la práctica de inducir al consumo oral del aceite con CBD aparece en todos los casos.
- En las farmacias, la situación es algo más prudente. De las 14 visitadas, 7 tenían productos con CBD y solo 3 tenían aceites. Sin embargo, incluso en este entorno sanitario, en 2 de esos casos se sugirió su ingesta, lo que resulta especialmente preocupante.
- En las parafarmacias, de las 14 visitadas, 8 tenían productos con CBD y las 4 que ofrecían aceites recomendaron ingerirlos. Aquí el uso oral aparece normalizado.
- En los herbolarios, la situación es intermedia. De los 14 establecimientos, 8 tenían productos con CBD y 6 ofrecían aceites. En 3 de ellos se recomendó ingerirlos, mientras que en el resto se aconsejó un uso tópico.
- Por último, en las tiendas especializadas en CBD es donde esta práctica está más extendida. Las 14 tiendas visitadas ofrecían aceites y en 13 de ellas se recomendaba ingerirlos. Solo una recomendó, correctamente, el uso tópico del producto.
Confunden CBD con cáñamo
Además de la recomendación de uso oral, el estudio pone de manifiesto otros problemas relevantes:
- En 5 establecimientos se confundía CBD con cáñamo: ofrecían complementos alimenticios de semilla de cáñamo como si fueran CBD.
- Detectamos la venta de gominolas con CBD, un producto alimentario ilegal en la UE. Lo hemos denunciado ante la AESAN.
Menos cantidad de CBD de la que indican
De los aceites que recomendaron ingerir, analizamos 20 productos para comprobar su composición real. Los resultados muestran varias irregularidades importantes:
- Presencia de THC. Detectamos THC en 4 productos en cantidades muy superiores a los límites considerados seguros tanto en cosméticos como en alimentos.
- Residuos de plaguicidas. Encontramos residuos de plaguicidas en 3 productos por encima de los niveles que la normativa alimentaria permite, por ejemplo, en las semillas de cáñamo. Aunque el riesgo toxicológico estimado de ingerir estos productos sería bajo por las pequeñas cantidades que se consumen, los aceites con CBD son cosméticos y no están diseñados para ser ingeridos.
- Menos CBD del que indican en el envase. Otro resultado relevante es que, en muchos casos, la cantidad real de CBD era inferior a la indicada en el envase: en 4 productos las diferencias superan el 30%. Esto significa que el consumidor paga por una concentración que no siempre recibe.
- Problemas de etiquetado. Ausencia de número de lote, falta de indicación de uso externo o información incompleta son algunos de los problemas de etiquetado detectados.
Desde OCU hemos comunicado todas estas irregularidades a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.
Volver arribaOCU pide ampliar el cannabis medicinal
El fenómeno que hemos detectado va más allá de un problema de composición y/o etiquetado. Refleja una realidad preocupante: personas con dolor crónico que recurren a ingerir aceites cosméticos de CBD buscando alivio.
Sin embargo, un cosmético no está formulado ni evaluado para consumo oral. Tal como hemos comprobado, puede contener impurezas como THC o sustancias como plaguicidas que no supondrían un problema en uso cutáneo, pero sí al ingerirse.
Desde OCU consideramos que esta situación requiere actuar en dos frentes. Por un lado, es necesario reforzar la vigilancia del mercado para evitar la comercialización de productos ilegales y la desviación del uso autorizado de estos productos cosméticos. Pero también es fundamental abordar el problema de fondo: muchos pacientes no encuentran soluciones eficaces para su dolor y recurren a alternativas no autorizadas. Por ello, pedimos:
- Facilitar el acceso a tratamientos regulados con cannabis medicinal dentro del sistema sanitario y bajo supervisión médica.
- Valorar vías adicionales de prescripción, incluyendo atención primaria o acceso más ágil a las unidades del dolor.
- Implementar la dispensación de las fórmulas magistrales en todas las farmacias, no solo las de los hospitales.
En OCU defendemos que los pacientes deben tener acceso a tratamientos seguros, legales y controlados. Solo así se reducirá la tentación de recurrir a productos que no están diseñados para su consumo vía oral.

Y para el consumidor, un recordatorio: no ingieras aceites con CBD, recuerda que son productos cosméticos e ingeridos podría no ser seguro. Además, el CBD puede interaccionar con determinada medicación. Si tienes dolor persistente o estás en tratamiento, consulta siempre con tu médico antes de recurrir a cualquier alternativa.
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