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Homeopatía: tratamientos y beneficios

05 abril 2015

05 abril 2015

La homeopatía es una terapia alternativa de gran tradición en Centroeuropa, que cuenta con financiación pública en algunos países y con la satisfacción de muchos usuarios. Sin embargo, no hay estudios científicos independientes y serios que avalen la eficacia de sus remedios diluidos.

Encuesta OCU sobre homeopatía

OCU comprobó en 2012 que muchos consumidores recurren a los tratamientos homeopáticos para dolencias crónicas o inespecíficas, que no responden bien con la medicina convencional. En la encuesta, quedó reflejado que, aunque los pacientes reconocen que solo les produce una mejoría ligera, se sienten satisfechos, sobre todo por el trato y la atención recibidos en la consulta del homeópata:

Encuesta OCU sobre homeopatía 

Pero, ¿qué es en realidad la homeopatía y en qué se basa? ¿En qué consisten los remedios homeopáticos? ¿Qué opinan muchas voces críticas sobre ellos? ¿Cuál es la opinión y los consejos de OCU? Todas las respuestas, en las secciones de la derecha.

¿Qué es la homeopatía y para qué sirve?

La homeopatía es una terapia alternativa cuya eficacia no ha sido comprobada por la ciencia.
Las teorías homeopáticas fueron enunciadas a finales del siglo XVIII por un médico alemán, Samuel Hahnemann, desencantado con la medicina que en ese momento se practicaba. En ellas se da gran importancia a los mecanismos de autorreparación del cuerpo y al restablecimiento del equilibrio natural. Su intención es estimular esos mecanismos propios del organismo con las sustancias adecuadas. Desde entonces hasta ahora sus líneas generales no han variado sustancialmente. 

Esta terapia se basa en tres pilares: 

  • Principio de similitud (similia similibus curantur).
    El eje de las teorías homeopáticas es la llamada ley de la similitud, o de lo semejante, según la cual “lo similar cura lo similar”. Por ejemplo, para tratar una picadura de abeja es preciso administrar remedios hechos con abeja, el insomnio se podría combatir utilizando un estimulante como la cafeína, etc. 
  • Uso de remedios obtenidos a partir de altas diluciones.
    Para activar la capacidad de sanación del organismo, según la teoría homeopática, es preciso administrar las sustancias curativas en dosis muy pequeñas, llamadas diluciones infinitesimales. 
  • Tratamiento individualizado, en la consulta del homeópata.
    El homeópata debe preocuparse por conocer bien a su paciente, su historia, sus gustos, su estado de ánimo, a fin de descubrir sus puntos fuertes y sus puntos débiles y poder escoger los remedios adecuados para él. Es posible, por otro lado, que investigue y modifique patrones de conducta relacionados con la dieta o el estilo de vida.

homeopatia funciona

¿Qué son los remedios homeopáticos?

Los llamados medicamentos homeopáticos puede presentarse en diversas formas farmacéuticas, las más comunes son los gránulos, pero también existen en glóbulos, comprimidos, jarabes, gotas, etc.

Según la forma de fabricación de éstos remedios homeopáticos, se distingue entre los preparados industrialmente y los preparados como fórmulas magistrales, que se elaboran para un paciente concreto. Ambos deben cumplir con las indicaciones de la Farmacopea Europea y con las buenas prácticas de fabricación. En nuestro país la calificación de medicamento de estos productos hace que puedan ser dispensados únicamente en las farmacias. 

Un remedio homeopático puede tener origen animal, vegetal o mineral. Por ejemplo, puede estar hecho a partir de hormiga roja, manzanilla o sílice. Hay más de 2.000 principios, aunque solo 500 se usan con frecuencia.

El ingrediente se deja macerar en una mezcla de agua y alcohol o se mezclan con otros excipientes, para componer la llamada tintura madre. Algunas gotas de esta tintura se diluyen y se agitan enérgicamente, repitiéndose la misma operación con la solución resultante 10, 20, 30, 90 veces o incluso más. Supuestamente, la agitación violenta del preparado incrementa el potencial curativo de la sustancia en cuestión, aunque su presencia acabe siendo infinitesimal.

Tratamiento del dolor con la homeopatia

Desde OCU coincidimos en la necesidad de tratar al paciente de forma holística o integral, algo que también defienden los homeópatas, entre otros.

El médico debe valorar al paciente en su conjunto:

  • Dedicar tiempo a preguntar por sus antecedentes personales y familiares.
  • Hacer una buena historia clínica.
  • Interesarse por todas aquellas facetas que puedan influir sobre su salud, incluyendo la esfera psicológica.
  • Hacer una exploración física completa.
  • Personalizar los tratamientos en función de las características de cada paciente…

En ello consiste, precisamente, la buena práctica médica, también en la medicina convencional. Renunciar al componente humano es un error. Pero la buena práctica debe basarse también en la evidencia científica. Por eso este tipo de terapias, más allá del atractivo que ofrece su “enfoque holístico”, deberían estar tan obligadas como las demás a contar con un respaldo científico suficiente.

Medicamentos homeopáticos: ¿efecto placebo?

Uno de los aspectos más controvertidos de la homeopatía es que, a pesar de ser una terapia alternativa como muchas otras, sin evidencia científica, sus remedios son denominados "medicamentos" por nuestra legislación y la europea. 

Precisamente para adaptarse a la normativa Europea, el Gobierno ha aprobado la autorización de los medicamentos homeopáticos para que tengan las mismas garantías que cualquier otro fármaco en cuanto a los requerimientos de calidad, pero sin exigirseles ningún estudio sobre su eficacia. Aunque no se les permite llevar indicaciones.

Por otro lado, el que lleven aparejado el nombre de "medicamento" hace que en nuestro país solo puedan venderse en farmacias, a diferencia de los suplementos o de otros remedios empleados en otras las terapias alternativas. Esto confiere a los productos homeopáticos una ventaja competitiva respecto a los otros remedios. Además, la población suele asociar el que un producto se venda en farmacia con ciertas garantías de eficacia. Una eficacia que la homeopatía no ha demostrado.

Según la ciencia actual, para que un principio activo pueda producir un efecto debe haber moléculas de esta sustancia. En el caso de las diluciones infinitesimales de la homeopatía, cómo la tintura madre ha sido disuelta tantas veces, en el caso de las altas diluciones, ya no habría ninguna molécula, solo agua y excipientes, incapaces de producir ningún efecto. Un ejemplo de lo diluidos que son estos remedios es el de la dilución 11CH:  que equivaldría a una gota de sustancia en el Mar Mediterráneo.

OCU opina que la homeopatía debería estar sometida a los mismos criterios científicos que cualquier otra terapia, aportando pruebas clínicas que la avalen. Y los productos homeopáticos, respetando los criterios de calidad exigibles, deberían dejar de llamarse medicamentos, mientras no demuestren con estudios rigurosos sus supuestas propiedades.

Consejos para tu tratamiento homeopático

1. Que el homeópata sea médico

Si se decide por esta terapia nuestro consejo es que sea prudente y que se asegure al menos de que el homeópata sea médico.

En este sentido coincidimos con la organización médica colegial (OMC), que en 2009 reconoció la homeopatía como acto médico, en el que debe haber un proceso para establecer un diagnóstico previo y una indicación terapéutica. Además, recomiendan que sea realizada por personal cualificado y en centro sanitarios debidamente autorizados. Por eso, consideran la práctica de esta terapia alternativa fuera de la actividad médica como un riesgo para la salud. Asimismo la OMC recuerda que es obligación del médico el emplear preferentemente procedimientos y fármacos cuya eficacia se haya demostrado científicamente.

5 consejos más

  • No reemplaces tu tratamiento convencional por homeopatía sin antes consultarlo con tu médico.
  • Si tienes ciertas enfermedades y piensas recurrir a la homeopatía, hazlo SOLO como terapia complementaria de la convencional. Por ejemplo: diabéticos que necesitan insulina; patologías muy graves, como cáncer, tuberculosis, sida, malaria...
  • Algunas presentaciones homeopáticas pueden contener alcohol entre sus ingredientes (como excipientes), por ejemplo los jarabes. Tenlo en cuenta antes de administrarlo a los niños o personas sensibles.
  • Muchos remedios homeopáticos se fabrican a partir de plantas, pero no los confundas con los medicamentos a base de plantas. Estos tienen en su composición una cantidad determinada de la planta, en gramos o miligramos y no se trata de diluciones. 
  • Aunque no se han registrado efectos adversos relacionados con remedios homeopáticos, sí pueden aparecer acontecimientos adversos en caso de que la terapia no esté siendo eficaz o, por ejemplo, a causa de los excipientes; estas reacciones ser pueden notificar también a los sistemas de farmacovigilancia.