Guía de compra

Guía de compra de calefactores

20 abril 2016

20 abril 2016

Los calefactores portátiles son un complemento que puede resultar útil en climas fríos o en días en los que la calefacción por sí sola no basta. Hay distintas posibilidades para conseguir un calor de apoyo:

  • Radiadores de aceite. Son silenciosos, preparados para funcionar largo rato y capaces de proporcionar un calor agradable. Sin embargo, calientan con lentitud, son grandes, pesados y con partes accesibles que alcanzan altas temperaturas.
  • Termo ventiladores. Suelen ser pequeños, ligeros y fácilmente transportables. Proporcionan calor rápido, pero a menudo son ruidosos y su corriente de aire puede resultar molesta.
  • Convectores. Son silenciosos y aptos para un uso prolongado. Pero se toman su tiempo para calentar una habitación y casi nunca sirven para los cuartos de baño. Su cuerpo de metal se calienta mucho.
  • Radiadores halógenos. Son rápidos y silenciosos, pero su calor se pierde rápidamente al alejarse de ellos y apenas sobrepasa los dos metros. Alcanzan temperaturas muy altas, por lo que obligan a ser precavido.
  • Estufas de gas. Son muy potentes y no necesitan electricidad. Emiten gases contaminantes al encenderse y apagarse, y pueden suponer cargar con bombonas pesadas.
  • Estufas de petróleo. Al igual que las anteriores, son muy potentes, no necesitan electricidad y emiten gases contaminantes. Por otro lado, provocan algo de humedad en el aire.

Por su seguridad…

Además de los famosos radiadores eléctricos, también podemos encontrar de queroseno y gas. Estos últimos, no llevan conexión para la salida de los gases. Por lo tanto, la mejor manera para tener la habitación de forma adecuada para nuestra salud, es ventilándola y usando estos aparatos durante un tiempo limitado (aunque la estufa cuente con un dispositivo de seguridad).

¡Cuidado! Si sitúas estas estufas a menos de un metro de objetos inflamables o se vuelcan, corre riesgo de incendio. Si tienes pensado ponerla en el baño, asegúrate de que no entre en contacto con el agua y que no esté al alcance de los niños.

Potencia adecuada

La potencia de un calefactor depende de:

  • Acristalamiento.
  • Aislamiento de la pared.
  • Volumen de la habitación.
  • Velocidad de calentamiento que queremos.
  • Temperatura regulada.

Recuerda que un termostato eficaz es fundamental para regular bien la temperatura de la habitación. Con un calefactor de 1.000W tendrías más que suficiente para una habitación aislada, aunque es mejor optar por uno de 2.000W por si piensas utilizarlo en otro sitio más adelante.

El mejor para casa

Lo mejor es comprar un calefactor eléctrico y olvidarnos de los de queroseno o gas. Además, pueden suponerte cierto ahorro si lo que quieres es no tener que encender la calefacción central en la casa.


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