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Guía de compra de sartenes

07 junio 2013
sartén

07 junio 2013

Comprar una buena sartén no es tarea fácil. Algunas tienen una apariencia fantástica pero basta usarlas un par de veces para comprobar que no dan la talla. Te ofrecemos una serie de consejos para que aciertes y no tengas que tirar la sartén al poco de comprarla.

Vamos por partes

Una sartén se compone de varios elementos que debemos tener en cuenta:

Mango

Si es de baquelita o de cualquier otro material plástico resistente al calor y tiene un buen diseño ergonómico, será la opción más cómoda y segura para cocinar. Debemos comprobar que el mango se adapte bien a nuestras manos, y si está fijado a la sartén por un tornillo, habrá que comprobar que éste no esté suelto o mal unido y, de ser así, fijarlo firmemente.

La sartén debe albergar hueco para nuestros dedos en el mango, para que no corramos el riesgo de acercarlos demasiado a la zona caliente y quemarnos, y no sólo en la parte superior, también en la inferior. La sartén puede calentarse en exceso durante su uso y debemos evitar que tenga un mango muy corto, porque entonces no será ni cómoda ni útil.

Base

La base de la sartén, ha de ser fuerte y resistente, pues en el caso de que sea una placa de acero demasiado fina, la sartén pronto se deformará con el uso. El fondo de la sartén debe tener una capa de aluminio que distribuya bien el calor.

Para comprobar si la superficie de apoyo es lisa, colocaremos la sartén sobre una superficie plana y veremos si es estable. Cuidado, porque la base puede tener algún pequeño abombamiento que nos parezca intrascendente, pero éstos casi siempre aumentan de tamaño durante su uso debido al calor que soportan.