Consejos

Las dietas y el sentido común

06 marzo 2017
Cocina saludable

06 marzo 2017

Si has tomado la decisión de ponerte a dieta porque tienes unos kilos de más, lo primero es aprender a comer y a cocinar: hay muchas opciones sabrosas que, con un poco de imaginación, te ayudarán a conseguir tu objetivo. Cualquier cambio de hábitos requiere esfuerzo, persevera y verás la recompensa.

Si te has propuesto ponerte a dieta, no mueras en el intento y sobre todo no tires la toalla antes de tiempo, porque no tienes que  sufrir. La teoría a priori es sencilla, consumir menos calorías de las que quemas. Hay que darle al cuerpo lo que necesita sin exceso, pero sin pasar hambre. Y si además la acompañas de ejercicio físico, los kilos se irán mucho antes. Debes aprender a reconocer qué alimentos son saludables, evitar aquellos con grasas saturadas y demasiados azúcares, porque terminarán convertidos en grasa. Resumiendo, hay que aprender a comer.

10 consejos que te ayudarán

  • Huye de los platos preparados (aunque sean light), controlarás mejor la cantidad de grasa añadida. 
  • Escoge los alimentos en función de la técnica culinaria que vayas a utilizar.
  • Ojo con las salsas, deberías saber que 1 cucharada de mahonesa son 148 kcal; 1 cucharada salsa ligera 80 kcal, 1 cucharada de vinagreta con aceite de oliva 65 kcal… no tomar salsas 0 kcal.
  • Evita el chorrito de aceite a mano alzada y usa una cucharada sopera (10 g), o una cucharada de postre (5 g), o incluso mejor un pulverizador para controlar mejor las cantidades.
  • Sé creativo, huye del monocromo y evita la rutina, no todo tiene que ser a la plancha y hervido.
  • No te pases con las porciones, de nada sirve que aligeres tus platos si las cantidades son enormes.
  • No te obsesiones, piensa que estás reeducando tus hábitos alimenticios para comer mejor.
  • En caso de duda acude a un dietista-nutricionista, te dará los consejos y trucos culinarios adaptados a tus circunstancias.

Primero de cocina 

Antes de ponerte el delantal, no estaría de más que supieras lo que les pasa a los alimentos cuando les cocinamos, ya que, según la técnica culinaria que elijas, los alimentos perderán más o menos vitaminas, grasas, sales minerales…

  • Si hierves, pon los alimentos justo cuando el agua esté en ebullición, de esta manera las proteínas se coagularán, habiendo una menor pérdida vitamínica al ceder menos sales minerales y proteínas al caldo.
  • Cuando frías, mejor a una temperatura elevada, ya que cuanto menos tardes, menos aceite absorberá el alimento. Cuando acabes, y antes de llevarlo al plato, usa un papel de cocina para que elimine el exceso de grasa.
  • Con el microondas, las pérdidas de nutrientes son menores. Además, te permitirá cocinar los alimentos con poca grasa.
  • Usa la plancha, siempre, caliente, las proteínas superficiales se coagularán rápidamente, formarán una costra, evitando la salida de agua y nutrientes del alimento.
  • Si antes de saltear las verduras, las sumerges un par de minutos en agua hirviendo, redicirás la absorción de grasa.
  • Con el vapor no se pierden sales minerales, como pasa si lo hierves, y se respetan las vitaminas. Para que el alimento no nos resulte insípido escoge los de temporada.

El último toque…

Una vez que has aprendido la mejor combinación entre alimento, técnica culinaria y las porciones, el siguiente paso es concienciarse en la presentación final. Ésta tendría que ser lo más sugerente posible y para ello podemos jugar con los colores, un plato monocromático nunca será apetecible. Sinceramente, si lo que ves es una patata, un calabacín y una merluza… todo de color blanco… te costará tragar. Pero si engañas a los ojos y dejas la piel del calabacín y la patata, será otra cosa… con el verde y marrón, ¡mucho mejor!

Todos estos consejos te ayudarán a estar de mejor humor a la hora de sentarte a comer y recuerda celebrar cada kilo que pierdas… te verás mejor y estarás mejor. ¡Ánimo!


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