El día 1 de enero viajé en un vuelo operado por Wizz Air, facturando una maleta que no fue entregada a la llegada.
La incidencia fue comunicada en el aeropuerto el mismo día, donde se emitió el correspondiente Parte de Irregularidad de Equipaje (PIR).
El equipaje me fue finalmente entregado el día 10 de enero, habiendo estado diez (10) días sin mis pertenencias personales.
Presenté reclamación formal ante la compañía aérea a través de su web (CASE UID: 277eb23c), reclamación que fue rechazada, limitando cualquier compensación a gastos básicos y negándose a valorar los daños y perjuicios ocasionados.Como consecuencia del retraso sufrí importantes perjuicios personales y familiares, entre ellos:
– Imposibilidad de entregar a mis hijos sus regalos de Reyes, que se encontraban en el equipaje.
– Falta de libros y trabajos escolares de mis hijos, que no pudieron entregarse en plazo.
– Privación de mi ropa y efectos personales durante diez días.
– Desplazamientos adicionales al aeropuerto para realizar seguimientos de la incidencia, con la consiguiente pérdida de tiempo, gastos y molestias.Solicito una indemnización económica de 1.500 € por los daños y perjuicios derivados del retraso prolongado del equipaje, conforme a la responsabilidad del transportista establecida en el Convenio de Montreal, y que se inste a la compañía aérea a alcanzar una solución amistosa.
Documentación que adjunto: Tarjeta de embarque
– Parte de Irregularidad de Equipaje (PIR)
– Etiqueta / resguardo de facturación de la maleta
– Comunicaciones mantenidas con Wizz Air (reclamación y respuestas negativas)