Realicé una reserva a través de la aplicación Dakotabox para un restaurante concreto, en la que se indicaba disponibilidad en una fecha y horario determinados, junto con unas condiciones económicas específicas que incluían el abono de un suplemento adicional de 10 euros por realizar la reserva en dicho establecimiento. Este importe fue aceptado en el momento de la contratación, confiando en la veracidad de la información proporcionada por la plataforma.
Ante la proximidad de la fecha de la reserva, y con el fin de confirmar que todo estaba correcto, contacté telefónicamente con el propio restaurante. Fue entonces cuando se me informó de que, aunque el establecimiento se encuentra abierto y en funcionamiento, ya no trabaja con Dakotabox debido a desacuerdos derivados del trato recibido por parte de dicha empresa. En consecuencia, el restaurante no acepta reservas realizadas a través de esta plataforma.
Esta circunstancia pone de manifiesto que Dakotabox sigue ofreciendo y permitiendo la contratación de servicios en establecimientos con los que ya no mantiene relación comercial, facilitando así información incorrecta, desactualizada y engañosa para el consumidor. De no haber realizado esta llamada de comprobación, me habría desplazado innecesariamente hasta el restaurante sin poder hacer uso de la reserva, con el consiguiente perjuicio.
Además, la reserva se efectuó bajo unas condiciones económicas concretas, incluyendo el pago de un suplemento de 10 euros, que resulta totalmente injustificado al tratarse de un servicio que no puede prestarse en los términos ofertados. Este cobro adicional agrava la situación, ya que se ha exigido un pago por una reserva que en la práctica no es válida ni efectiva.
Tras tener conocimiento de lo ocurrido, intenté contactar con Dakotabox a través de sus canales de atención al cliente. Por un lado, realicé comunicaciones por correo electrónico y a través de los sistemas automatizados (bots) de la propia plataforma, donde expuse detalladamente la incidencia y solicité una solución. Sin embargo, las respuestas recibidas han sido inexistentes o claramente insuficientes, limitándose en su caso a contestaciones automatizadas sin ofrecer una solución efectiva ni una atención personalizada.
Por otro lado, traté de contactar telefónicamente con el servicio de atención al cliente, permaneciendo en espera durante aproximadamente 50 minutos sin llegar a ser atendido/a, lo que evidencia una clara falta de accesibilidad y atención al consumidor.
Asimismo, en el marco de estas comunicaciones, se me ha solicitado que facilite mi número de cuenta bancaria para gestionar una posible devolución, lo cual considero inapropiado e innecesario dadas las circunstancias, especialmente teniendo en cuenta que el pago fue realizado a través de la propia plataforma, que dispone de medios suficientes para efectuar la devolución por la misma vía sin requerir datos bancarios adicionales.
En conjunto, la actuación de Dakotabox refleja una falta de diligencia en la actualización de su oferta, la prestación de información engañosa, el cobro de un importe por un servicio no prestado y una atención al cliente claramente deficiente.
Por todo lo expuesto, solicito que se adopten las medidas oportunas para depurar responsabilidades y que se proceda a la devolución íntegra del importe abonado, incluyendo el suplemento de 10 euros, así como, en su caso, a la compensación correspondiente por las molestias ocasionadas. Asimismo, solicito que se revisen los mecanismos de control y actualización de la plataforma, así como los sistemas de atención al cliente, para evitar que este tipo de situaciones vuelva a producirse.