EXPONGO:
Que fui arrendatario de la vivienda correspondiente al contrato FI-2705-0223, entregando la vivienda el día 02/04/2025 conforme al procedimiento establecido por la arrendadora.
Tras la finalización del contrato, la propiedad emitió un primer informe de revisión de vivienda junto con un presupuesto de cargos por supuestos desperfectos. Desde el primer momento manifesté expresamente mi disconformidad con dicha evaluación y con los importes reclamados, al considerar que muchos de los conceptos incluidos correspondían al desgaste normal derivado del uso ordinario de la vivienda durante más de dos años de arrendamiento, o bien carecían de prueba suficiente que justificara su imputación económica.
Ante esta situación, remití un escrito formal de oposición a los cargos reclamados, solicitando revisión de los importes y pruebas justificativas de varios conceptos incluidos en la liquidación. En todo momento he mantenido y comunicado mi desacuerdo con la valoración realizada por la arrendadora y con los cargos que se me pretenden imputar.
Posteriormente, la propia arrendadora emitió un documento corregido denominado “Revisión de vivienda – Presupuesto Corrección”, modificando parcialmente los cargos inicialmente reclamados. Considero que esta rectificación evidencia que la reclamación inicial contenía conceptos o importes improcedentes.
Sin embargo, pese a dichas correcciones, y aunque finalmente la liquidación emitida por la arrendadora reconoce expresamente una cantidad a mi favor correspondiente a la devolución de la fianza, a día de hoy no he recibido devolución alguna, habiendo transcurrido ya un tiempo considerable desde la entrega de la vivienda.
Asimismo, algunos de los elementos que ahora se pretenden imputar ya presentaban incidencias previamente comunicadas durante la vigencia del contrato mediante peticiones técnicas registradas en el portal del inquilino. Entre ellas constan desperfectos en puertas, grietas en el suelo y una incidencia relacionada con filtraciones de agua que afectaron a la puerta principal de la vivienda.
Especialmente relevante resulta esta última incidencia, ya que la deformación de la puerta fue provocada por filtraciones externas ajenas a nuestra responsabilidad. Durante la reparación realizada por un operario enviado por la propiedad, fue el propio técnico quien retiró una pieza embellecedora/interior de la puerta, dejando la misma en el estado en el que posteriormente fue entregada. Sin embargo, actualmente se me pretende imputar económicamente dicho estado como si hubiera sido causado por nosotros.
Asimismo, rechazo los cargos relacionados con pintura, limpieza, lechadas, adhesivos y otros elementos vinculados al desgaste habitual derivado del uso ordinario de la vivienda durante más de dos años de arrendamiento, ya que este tipo de deterioro no puede ser repercutido al arrendatario conforme a la normativa vigente.
Igualmente, se incluyen cargos relacionados con luminarias, cuando la vivienda fue entregada originalmente sin focos instalados, disponiendo únicamente de las conexiones y rosetas básicas habituales, motivo por el cual las luminarias instaladas durante nuestra estancia no formaban parte de la dotación original de la vivienda.
Por otro lado, quiero dejar constancia de la absoluta falta de atención y comunicación por parte de la arrendadora. El portal habilitado para reclamaciones presenta limitaciones que impiden gestionar correctamente incidencias y reclamaciones, y los canales de contacto resultan inexistentes o totalmente ineficaces. Durante semanas ha sido imposible obtener respuesta, aclaraciones o una gestión real sobre la devolución pendiente.
Considero que se están vulnerando mis derechos como consumidor e inquilino mediante la aplicación de cargos injustificados, sin pruebas suficientes y contrarios a la normativa vigente en materia de arrendamientos urbanos y protección de consumidores.
Por todo ello, solicito la intervención de la OCU para mediar en esta reclamación y reclamar la devolución íntegra de la fianza retenida indebidamente, así como la revisión y anulación de los cargos que considero improcedentes.