En noviembre de 2025 adquirí una lavadora a través de Movistar mediante un canje de puntos. El producto fue entregado en mi domicilio por la empresa de transporte Zeleris.
En el momento de la entrega, mi vivienda se encontraba en obras, por lo que la lavadora permaneció completamente embalada y sin manipular hasta hace unas semanas. Al abrirla por primera vez, comprobé que la lavadora estaba completamente dañada, sin haber sido utilizada en ningún momento.
El producto presenta un lateral claramente deformado hacia el exterior, mientras que el otro lado está en perfecto estado. También la parte de arriba está completamente rota. Además, el embalaje exterior no presenta ningún golpe ni daño visible, lo que indica que la lavadora ya fue introducida en la caja en mal estado.
He aportado en múltiples ocasiones pruebas fotográficas tanto del embalaje como del estado del producto, donde se aprecia claramente que no ha sido instalado y que el daño no se ha producido por uso.
A pesar de ello, tanto Movistar como Zeleris se desentienden de la situación, alegando que han pasado más de 48 horas desde la entrega. La única solución que se me ofrece es asumir el coste de la reparación, lo cual considero totalmente injusto al tratarse de un producto nuevo que ya llegó defectuoso.
Además, he recibido información contradictoria por parte de Movistar. En una llamada telefónica, un agente me indicó que iban a gestionar con Zeleris una reparación sin coste, mientras que posteriormente otro agente me indicó que esto no era posible.
Actualmente sigo pagando mensualmente por una lavadora que no he podido utilizar en ningún momento.
Considero que se están vulnerando mis derechos como consumidora, ya que el producto no fue entregado en condiciones adecuadas. Por ello, solicito la reparación sin coste o la sustitución del producto por uno en perfecto estado.
Adjunto pruebas de todo lo expuesto.