Me inscribí en la academia What’s Up! ubicada en Sagasta tras recibir reiteradas llamadas e insistencia por parte de su personal comercial para que formalizara la matrícula. Durante el proceso presencial en sus oficinas, me solicitaron mis datos personales y firmé la documentación para comenzar el curso, quedando el pago gestionado a través de la financiera Sequra. En ningún momento se me explicó de forma clara el contenido del contrato, tampoco recibí un contrato ni las condiciones de cancelación, a pesar de que pregunté expresamente en varias ocasiones cómo podía darme de baja en caso de no estar conforme.
Al comenzar el curso, se me informó de que habría clases presenciales y virtuales. Mi decisión de matricularme estuvo motivada principalmente por la posibilidad de asistir a clases presenciales. Sin embargo, una vez iniciado el programa, comprobé que la mayoría de las clases son virtuales, lo cual no se corresponde con la información que motivó mi inscripción.
Asimismo, el nivel asignado no se ajusta a mis necesidades formativas. Aunque se me indicó que tenía un nivel 4, las clases que se imparten corresponden en muchos casos a contenidos propios de niveles superiores (nivel 6), lo que dificulta gravemente mi aprendizaje. He solicitado en repetidas ocasiones que se me cambie a un nivel inferior para poder seguir adecuadamente las clases, pero la academia se ha negado alegando que consideran correcto mi nivel actual. Como consecuencia, la experiencia está siendo frustrante y me está afectando anímicamente, ya que no logro avanzar ni aprovechar el curso. Además, las pocas clases de nivel más bajo que me han recomendado son mayoritariamente online y con muy poca frecuencia (aproximadamente una por semana), lo que resulta claramente insuficiente.
En estas circunstancias, considero que el servicio prestado no se ajusta a lo ofrecido inicialmente ni a mis necesidades formativas, y que no estoy recibiendo una enseñanza adecuada al nivel contratado.
Por ello, solicito la cancelación del contrato sin penalización alguna, así como la paralización inmediata de los pagos pendientes con la financiera, dado que el servicio no se está prestando en las condiciones informadas ni de manera satisfactoria.
se me ha estado cobrando por un servicio que actualmente no estoy utilizando. Además, no se trata de un importe menor, sino de una cuota elevada que considero injustificada en mi situación.
Asimismo, manifiesto mi disconformidad con el servicio recibido, especialmente porque se me informó que se procedería a darme de baja, pero aun así se me exige continuar realizando los pagos a través de Sequra.
Por otro lado, inicié una reclamación a través de la OCU, sin haber recibido hasta la fecha ninguna respuesta por parte de la academia, lo cual agrava aún más la situación y demuestra una falta de atención al cliente.
Solicito una revisión inmediata de mi caso, la cancelación definitiva del servicio y el cese de los cobros, así como una respuesta formal a la mayor brevedad posible.