Tras 4 años de contrato y un uso correcto de un HYUNDAI TUCSON (>80.000 km), Arval me hizo un peritaje y una liquidación de daños inaceptable y abusiva de 841,78€. Es una estrategia desleal y de intento de engaño. Se aprovechan de que ya no tienes el coche para facturarte conceptos vergonzosos e injustificados:
- Defectos de fabricación como "daños": Me reclaman el desgaste del botón del selector de marchas. Es un fallo de materiales reconocido por la propia marca (Hyundai tiene boletines técnicos oficiales, TSB, sobre el pelado de este botón) y hay cientos de usuarios afectados. Arval pretende que el cliente pague por la mala calidad de sus materiales.
- Sobreprecios que triplican lo oficial: Por un pequeño desgarro en la polipiel del salpicadero, me facturan cerca de 300€. Lo sangrante es que el documento oficial de Hyundai Renting tasa esa reparación en 90€. Es decir, Arval me quiere cobrar más de un 200% de sobrecoste de forma totalmente arbitraria.
- Desgaste normal tras 4 años: Me han intentado cobrar por rayaduras mínimas en los plásticos del maletero y una puerta trasera tras estos 4 años de uso. Incluso su propio perito escribió la palabra "Gastado" en el informe. Si está gastado por el uso diario de una familia tras 4 años, el contrato dice claramente que NO se puede cobrar, no es un desperfecto negligente.
Lo más indignante es que, tras reclamar, admiten por escrito que se han equivocado en parte de los cargos - aunque aún no en todos - y que su solución es: "paga todo hoy y ya si eso te lo devolvemos en un mes". Me niego a financiar sus errores de facturación.
He visto que no soy el único; es un patrón sistemático de cargos abusivos en el interior del vehículo al final del contrato para mejorar su Margen. Voy a llegar hasta el final por la vía legal y administrativa.