Realicé un pedido a través de Glovo por importe de 10,50 € (chocolate con porras).
El pedido llegó en condiciones inaceptables: el chocolate venía abierto y completamente derramado, impregnando toda la bolsa y las porras, dejando el producto inservible para el consumo.
El repartidor insistió en que aceptara el pedido, indicándome que Glovo se encargaría de la incidencia, a pesar de que yo no quería recogerlo en ese estado. Realicé otro pedido inmediatamente para poder merendar...
Desde entonces, llevo un año reclamando el reembolso. Glovo me ha solicitado en repetidas ocasiones fotografías, ticket y explicaciones, sin ofrecer ninguna solución, ni reembolso, ni compensación, prolongando la reclamación de forma injustificada.
Considero que se ha vulnerado mi derecho como consumidora a recibir el producto en condiciones adecuadas o, en su defecto, a la devolución del importe abonado. Solicito el reembolso íntegro de 10,50 € y que cesen estas prácticas dilatorias.