El día 03 de febrero realicé un viaje con ALSA desde León con salida a las 5:30 h y llegada prevista a Madrid Sur a las 10:00 h, con transbordo a Granada a las 10:30 h. El autobús llegó con retraso, a las 10:40 h, lo que provocó la pérdida del enlace. El retraso no se debió a causas de fuerza mayor, sino a una deficiente gestión del servicio. La empresa no ofreció ninguna solución ni cambio de billete, obligándome a comprar uno nuevo por mi cuenta. La atención al cliente fue claramente deficiente. No recibí ayuda tanto en el servicio de atención al cliente ni en la propia estación ya que el punto de información no contaba con personal. Reclamó la compensación del nuevo billete por los perjuicios ocasionados, con un reembolso íntegro del nuevo billete comprado por los retrasos del conductor.