Sobre noviembre del 2025 fui contactada por Silvia Gómez, manifestando que necesitaba enviar una documentación que no estaba en mi registro y diciendo que que si no lo aportaba, tomarían medidas restrictivas. Hasta ese momento mis tarjetas y cuenta funcionaban con normalidad. Le envíe lo solicitado y nunca recibí respuesta alguna de recibido o que me faltara algún documento. Hace un par de meses fui a hacer uso de mis tarjetas y no funcionaban. Procedí a llamar a atención al usuario y me informaban que hacía falta documentación, me informaron que iban a enviar la comunicación a la persona que le había llegar los documentos, Silvia Gómez. A los días fui contactada nuevamente por Silvia y me informa que faltaba un documento que tenía que firmar y que tenía que ir al banco que me quedara más cerca, que mientras me iba a desbloquear una tarjeta. Ya lo sentí poco procedente que me dijera que me iba a desbloquear una tarjeta, siendo que me funcionaban en su primer contacto, es decir que esta asesora me las había bloqueado, no se me informa, y sin razón. Aparte me dice que cuando esté en el banco le diga a la persona que me atienda que la lame y le confirme que había firmado. Procedo a acercarme al banco y la cajera me informa que todo está bien y que no hay ningun documento que me falte por firmar. Le explico que me llamo Silvia Gómez y que me dijo que tenía que acercarme y que la llamaran cuando yo estuviera allí. La cajera procede a llamarla y escucho cuando la cajera le dice que hay una cliente que ella mando, y luego dice: buena técnica para hacer que se acerquen y firmen, salió eñ auditoría. Me di cuenta que esta Silvia arbitrariamente me bloqueo las tarjetas por una auditoría h me hizo que fuera al banco a firmar la protección de datos. Hasta la fecha aún no me desbloquea la tarjeta. Estas prácticas hacen dudar de la honestidad del banco, ya que juegan con el tiempo y no son transparentes en la información y las prácticas