Hola, soy clienta de esta franquicia desde hace más de diez años. Asisto a la tienda de Avilés en Calle la Cámara y a la de Oviedo situada en Calle Uría. Pues bien después de que me pase lo mismo en varias ocasiones he decidido no asistir más a la de Avilés debido a la mala atención cuando está la dueña del local. La atención recibida por parte de sus empleadas es generalmente buena, por eso funciona la tienda. Ella es déspota, prepotente, altiva y se cree superior a sus empleadas y a los clientes. Ya van varias veces que me atiende ella en caja y ni se sabe las promociones y forma un lio que tiene que venir a atenderme otra y a arreglar el dedaguisado que ella forma. Yo creo que le caigo tan mal como ella a mí por lo que he decidido muy a mi pesar no ir más. Es una pena pues el resto de dependientas me atienden siempre bien.
Creo que una franquicia como esta con la cantidad de tiendas que tiene debería hacer que los que regentan estas tiendas proporcionen una mejor atención, pero sobre todo, dénle una dosis de HUMILDAD.