Me dirijo a ustedes para presentar una reclamación formal en relación con el trato recibido por parte de una miembro de la tripulación en el vuelo FR2589, con ruta Cracovia – Málaga, el día 2 de abril de 2026.
Accedí al avión con embarque prioritario, portando una maleta de cabina y una mochila, cumpliendo con las condiciones permitidas. Mi asiento estaba en la fila 3. Al no encontrar espacio en el compartimento superior correspondiente a mi fila, abrí el compartimento de la fila 2. En ese momento, una azafata , ubicada en la parte delantera del avión, en la zona de entrada cercana a cabina, me indicó de forma poco cordial que no podía colocar allí mi equipaje, señalándome que lo ubicara más atrás. Se trataba de una tripulante con el pelo castaño con tono rojizo y acento no español.
Seguí sus indicaciones y coloqué la maleta donde me indicó, indicándome además que la mochila debía ir bajo el asiento.
Una vez sentada, observé que otros pasajeros continuaban colocando mochilas y bolsos en los compartimentos superiores, existiendo espacio disponible. Por este motivo, y dado que mi billete incluía embarque prioritario, decidí colocar también mi mochila en el compartimento, como estaban haciendo otros pasajeros sin recibir ninguna indicación en contra.
Cuando todos los pasajeros ya estaban sentados y el avión se encontraba en movimiento previo al despegue, la misma azafata se dirigió a mí, retiró mi mochila del compartimento superior y, delante de otros pasajeros, preguntó de forma evidente “¿esto de quién es?”. Al indicarle que era mía, me comunicó que no podía ir allí. Le respondí que disponía de embarque prioritario, a lo que ella contestó literalmente: “ya, pero es que eso no te hace ser especial”.
Considero que esta respuesta fue inapropiada, innecesaria y carente de profesionalidad, especialmente al producirse delante de otros pasajeros, generándome una situación de incomodidad y humillación. Además, tras este incidente, observé cómo la misma tripulante colocaba en los compartimentos superiores mochilas, bolsos y pertenencias de otros pasajeros, lo que me hizo sentir que se me estaba aplicando un trato desigual.
Esta situación me hizo sentir profundamente incómoda y afectada emocionalmente, hasta el punto de quedarme en estado de shock en el momento, con sensación de humillación.
Por todo ello, solicito que revisen lo sucedido, identifiquen a la miembro de la tripulación implicada y adopten las medidas oportunas para evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir.