Expongo a continuación los hechos ocurridos durante el proceso de instalación de la línea de fibra contratada con ustedes. Las fechas que indico a continuación son aproximadas ya que no son relevantes y para mi supondría un esfuerzo extra por la búsqueda de la información precisa.
Calculo que sería aproximadamente entre el 20 y el 30 de junio de 2024 cuando solicité la instalación de una línea de fibra para una segunda residencia en un pueblo de Cantabria.
Seria a finales de julio o primeros de agosto cuando llamaron para proceder a la instalación del servicio, me desplacé desde Santander el día acordado y el técnico comenzó el trabajo de instalación, la caja de conexiones está a tres metros de la casa y tenía todo preparado para hacer el trabajo en tiempo récord.
Las paredes de la casa son de dos paños de piedra con un ancho de 80 cm lo que implica que no se pueda pasar la línea por cualquier lado, en este caso la línea de fibra entraría junto a la acometida de la luz utilizando de guía un cable de alumbrado exterior que dejó de estar operativo al poner allí un punto de alumbrado público.
Llegado el momento le dije al operario: engancha la fibra al final de este cable para utilizarlo de guía y yo tiro desde el interior; había unos 4 metros de cable y tiré para ajustar un poco mientras unía los dos cables, al primer tirón salió el final del cable, vi que el corte era limpio, el cobre brillante recién cortado, no había duda de lo ocurrido, dije: ¡no me jodas!! ¡Has cortado el cable!, ¿Cómo piensas meter la línea ahora?; yo no daba crédito a lo ocurrido, ¿Cómo puede ser tan inútil? Pensaba para mí, pero con el cabreo que tenía seguramente mi pensamiento se traslucía. No se podía taladrar para agrandar el hueco por estar la acometida y además al otro extremo había un falso techo con lo cual la cosa se complica. Cogí una hoja de sierra y con la amoladora hice un gancho en un extremo y con una linterna alumbré por la grieta entre la pared y la tarima del falso techo, le dije que metiese la fibra a ver si conseguía pasarla al otro lado y así conseguimos pasar la línea tras un esfuerzo innecesario.
La wifi quedó funcionando y yo regresé a Santander. Fuimos a la casa unos 10 o 12 días después y ya no funcionaba, era viernes y llame el lunes para notificar la incidencia, seguimos sin servicio otros 15 días hasta que fueron a repararlo, nuevamente estaba en Santander y tuve que ir expresamente. Antes de entrar a la casa le enseñe al nuevo operario un quiebro donde el cable estaba aplastado por si pudiera estar ahí el problema, me dijo que podía perder velocidad pero no cortarse la señal completamente.
En cuanto entró en la casa pregunto: ¿Quién ha hecho esto? Supongo que un compañero tuyo de tu empresa, le di referencias y me dijo: pues él sabe de sobra que esto no se puede hacer así, lo que me extraña es que quedase funcionando.
No había puesto caja para la unión del cable exterior con el del rúter, enfrentó los cables y los unió con cinta aislante.
Seria ya finales de agosto cuando pude disfrutar del servicio, pero en los primeros días de septiembre llegó la factura y procedí a la devolución ya que no había tenido servicio.
Desde entonces me vienen amenazando con la desconexión del servicio, lo cual ha ocurrido a primeros de febrero, a raíz de lo cual solicito la baja del servicio contratado, me dicen que me llamaran para la entrega del rúter, tengo una llamada el día 10, 11 y 12 del numero 900651900 pero solo da un breve toque y cuelga, tengo la seguridad de que seguirán pasando facturas por lo que he procedido a anular la domiciliación bancaria.
En base a lo dicho quiero aclarar que es ADAMO quien tiene una deuda conmigo y no al revés, si queda algún día con servicio efectivo dentro de los que corresponden a la factura impagada estoy dispuesto a abonarlos previa compensación por los 164 km recorridos para reparar la ineptitud del primer operario y la reposición del cable cortado que ya no alcanza para el punto de luz previsto en el jol