Hola, viajé el 5/02/2026 desde Alicante a Roma Fiumicino con la compañía WizzAir. El número de vuelo es W46198, a las 15 horas.
Como único objeto llevaba una mochila, gratuita, que cumplía las medidas de la agencia (40x30x20). A pesar de que entraba perfectamente , la persona allí presente me dijo que tenia que entrar fácilmente sin ningún tipo de empuje.
Con tono burlesco y antipático me dijo en reiteradas ocasiones “no te creas que va a entrar me vas a tener que pagar”. Ante sus risas y comentarios, le pregunté si podía redistribuir el interior e incluso sacar alguna cosa. Me dijo que si sacaba algo se lo quedaría ella, incluso medicación necesaria, y ni siquiera me dio oportunidad a intentar que cupiese.
Pagué 73€, un precio abusivo, para que, al entrar al avion ni si quiera pudiese dejar la maleta arriba, terminando por meterla debajo del asiento, sitio en el cual supuestamente no cabría por no cumplir las medidas. Es decir, pagué sin corresponderme y encima no pude utilizar los servicios por los que me estaban cobrando.
No solo se me cobró injustamente, sino que el trato recibido por la persona allí presente fue nefasto, burlándose y riéndose, además de prohibiéndonos reajustar el equipaje y amenazando con echarnos si seguíamos sin pagar.
Además, ante las injusticias presenciadas y después de vaciar parte de nuestro equipaje para intentar que la mochila entrase sola en el hueco como ella pretendía, nos amenaza el personal con que si grabábamos las medidas nos echaban del vuelo, sabiendo que cabía perfectamente no nos dejaron grabar evidencias.
Al llegar al destino, medimos las maletas, y efectivamente cabían. Adjunto fotos del aeropuerto Roma Fiumicino, con la mochila que yo llevaba, dentro del cajón de la aerolínea. La mochila entraba perfectamente en el hueco establecido, ejerciendo un pequeño empuje, ninguna fuerza excesiva ni pesos exagerados, solo habia que encajarla bien. Por lo tanto, la mochila cabía, era seguro llevarla y entraba debajo del asiento. El comportamiento de la azafata fue desproporcionado, exagerando la situación de nuestro equipaje para cobrarlo, riéndose de nuestra situación de angustia.
Es el peor servicio que he recibido en años volando, al borde del ataque de ansiedad y con el peor sabor de boca para empezar un viaje.
En sus bases explica que las medidas a cumplir son unas, y mi mochila las cumplía. Fui durante el vuelo con ella en los pies, lo que demuestra que pagué por puro capricho de la aerolínea, ya que estaba dentro de los requisitos de su "bolsa debajo del asiento gratuita".
Adjunto fotos del tamaño de mi mochila, llena, el día del vuelo, en el aeropuerto al que llegamos, dentro del medidor de WizzAir.