Hola
Expongo los hechos ocurridos:
El día 14 de abril de 2026, contacté telefónicamente con DIGI desde mi teléfono móvil (esposa del titular), teniendo la llamada en manos libres, por lo que mi marido (titular de los servicios) estaba presente y escuchando e interactuando en toda la conversación.
El motivo de la llamada era únicamente informar de que mi marido estaba recibiendo el mismo día, numerosas llamadas fraudulents de personas que se hacían pasar por la compañía.
Desde el inicio, la agente mostró una actitud poco profesional, impaciente, grosera y con un tono pasivo-agresivo, sin permitirme explicar correctamente la situación.
Además, insistía en solicitar datos personales innecesarios (que al final se los dimos aburridos de su insistencia) pese a que se le indicó en varias ocasiones que no se solicitaba ninguna gestión ni información, sino simplemente comunicar lo ocurrido.
Esta falta de escucha y trato inadecuado generó una situación de tensión innecesaria.
Como consecuencia del malestar generado, mi marido, titular de los servicios contratados (dos líneas móviles, internet y televisión), solicitó la baja de los servicios en ese momento.
Aproximadamente una hora después, volvimos a contactar con la compañía para cancelar dicha baja, siendo informada por una segunda agente de que la cancelación se había gestionado correctamente.
Sin embargo, en la mañana del 15 de abril de 2026, comprobamos que la línea móvil de mi marido había sido dada de baja, mientras que el resto de servicios continúan activos, lo cual evidencia una gestión incorrecta de la solicitud realizada.
Tras volver a contactar con la compañía, se nos indica que debemos esperar hasta 48- 72 horas para recuperar la línea, sin garantía de que el número pueda ser recuperado, a pesar de haber solicitado la cancelación de la baja en tiempo y forma.
Solicito:
- La recuperación inmediata de la línea móvil afectada, manteniendo el mismo número.
- Una explicación clara de lo sucedido.
- Una revisión de la atención recibida, tanto en la primera llamada, por el trato inadecuado, como en la segunda, donde se me aseguró de forma reiterada que la cancelación de la baja se había gestionado correctamente y que no se produciría la interrupción del servicio.
- Que se adopten medidas para evitar este tipo de errores en la gestión de bajas y cancelaciones.
- Una compensación económica proporcional por los días en los que mi marido esté sin servicio, debido a una gestión incorrecta por parte de la compañía.
Observaciones finales:
Lo ocurrido pone de manifiesto una grave falta de control en la gestión del servicio, así como un trato inadecuado por parte de algunos agentes y la transmisión de información incorrecta presentada como confirmada, con consecuencias directas para el cliente.