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Acelgas y espinacas: para los menores, mejor poquitas

El problema son los nitratos

La AESAN propone reducir el consumo de acelgas y espinacas en niños de menos de 3 años. La razón es la alta cantidad de nitratos presentes en estas verduras de hoja. Para el resto de la población los riesgos son menores y se ven superados con creces por los beneficios nutricionales de estos alimentis. No hay motivos para alarmarse ni para dejar de comer estas verduras.

11 noviembre 2020
Espinacas y niños: cuidado que llevan nitratos

La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), el organismo público dependiente del Ministerio de Consumo que vela para que nuestra dieta sea segura y saludable, acaba de publicar unas recomendaciones dirigidas a bebés y niños de hasta tres años para reducir su ingesta de nitratos a través de la dieta. Para ello, proponen limitaciones en el consumo de acelgas, espinacas y borraja en este grupo de población más vulnerable.

¿Qué son los nitratos?

Los nitratos son compuestos nitrogenados presentes en la naturaleza, que son absorbidos y acumulados por las plantas. El abuso en la agricultura de fertilizantes nitrogenados y el uso de residuos orgánicos originados en la ganadería intensiva hacen que estos compuestos estén en altas concentraciones en el medio ambiente. De ahí pasan al ser humano cuando ingiere hortalizas o agua con elevados niveles de nitratos.  

Además, las sales de nitrito y nitrato son un aditivo que la industria usa en los embutidos y otros productos cárnicos para evitar el crecimiento de bacterias. Pero la principal fuente de nitratos en la dieta son las hortalizas de hoja verde, como las lechugas y espinacas, por la capacidad que tienen para acumularlo. 

¿Cuál es su riesgo?

Los nitratos por sí solos no son un peligro. El problema empieza cuando parte de esos nitratos se transforman en nitritos. En la sangre los nitritos reducen el transporte de oxígeno. Y las concentraciones altas de nitritos pueden derivar en un trastorno llamado metahemoglobinemia. Suele darse en bebés y niños pequeños porque por su reducido peso necesitan menos nitritos en su alimentación para que haya un exceso en su organismo. La forma de dar la cara de este trastorno en la sangre es el tono azulado (o cianosis) que adquiere su piel y mucosas, de ahí que también se hable del “síndrome del bebé azul”.

¿Qué hacen las autoridades para prevenir el exceso de nitratos?

En Europa tenemos el Reglamento nº 1881/2006, una norma que fija el contenido máximo de determinados contaminantes en los productos alimenticios. Esta legislación establece límites máximos de nitratos en espinacas, lechugas y alimentos infantiles.

No obstante, pese a que se ha intentado mejorar las prácticas agrícolas, no siempre se consigue producir verduras que estén por debajo de esos límites legales, sobre todo en el caso de las espinacas frescas. En España, también hay preocupación por las acelgas, una verdura que se consume bastante.

En vista de esta situación, a partir del último informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), y teniendo en cuenta los hábitos de consumo y las recomendaciones de los pediatras en España, la AESAN ha publicado una serie de recomendaciones con el objetivo de proteger a los grupos de población más vulnerables.

Recomendaciones sobre consumo de verduras en menores

La AESAN, por un lado, sugiere limitar el consumo de espinacas, acelgas y borraja hasta los 3 años. Y por otro, aporta una serie de consejos generales para preparar y conservar estas verduras más susceptibles de contener nitratos

Espinacas y acelgas

  • En pequeños de 0 a 1 año: es preferible no introducir estas verduras en su dieta en esta etapa. Si las utilizas para preparar un puré para tu bebé, ten en cuenta que la suma de ambas verduras no debe superar estas cantidades máximas:
    • En niños de 3 a 6 meses, no más de 25 gramos al día. Y recuerda que la lactancia materna es lo más recomendable para esos primeros meses.
    • En niños de 6 a 12 meses, no más de 35 gramos al día.
  • En niños entre 1 y 3 años:
    • Como mucho media ración de acelgas o espinacas, o sea, 45 gramos al día.
    • No se deben dar esas verduras mientras estén pasando por una infección bacteriana gastrointestinal, ya que eso favorece que se formen aún más nitritos en el organismo.

Borraja

Se recomienda que no esté presente en la dieta de los niños antes de que cumplan 3 años por su alto contenido de nitratos.

Cómo cocinar y conservar las verduras de hoja

Estas sugerencias sirven para todos, no solo para los niños:

  • Su contenido de nitratos se reduce si lavas y cueces las verduras.
  • Es importante desechar el agua donde hayan hervido, pues allí también se queda una parte de los nitratos.
  • Una vez cocinadas, da igual que estén enteras o en puré, no conviene dejarlas a temperatura ambiente.
  • Si las vas a consumir en pocos días, consérvalas siempre en el frigorífico. Si vas a tardar más de 3-4 días, guárdalas en el congelador. Además así evitarás que se estropeen y las acabes tirando. 

 

Los beneficios superan los riesgos

Estos consejos no deben llevarnos a pensar que debemos restringir nuestro consumo de verduras. Es más, la AESAN confirma que los efectos nutricionales tan beneficiosos de las verduras prevalecen sobre los riesgos.

Descubre sus ventajas en este enlace de la web de OCU:

Consulta nuestro calendario de verduras

Lo que tú puedes hacer para minimizar el riesgo es variar, alternar los distintos alimentos y no abusar de uno en concreto.

OCU te recuerda que una alimentación variada y equilibrada es la base de una dieta saludable.