Informe

La Navidad se sienta a la mesa

14 diciembre 2016
comida

14 diciembre 2016

Con la Navidad llegan también las tentaciones y el riesgo de cometer excesos. Te ofrecemos una serie de consejos para elegir y disfrutar los alimentos y bebidas más saludables. El objetivo es evitar que un consumo inadecuado te acabe pasando factura.

Dulce Navidad

Ya está aquí la Navidad, el momento más señalado del año para la mayoría de los más pequeños y para muchos de los no tan pequeños, y únicamente los días de mayor gasto del año para otros.

Sea cual sea tu espíritu navideño, tanto si eres un entusiasta como si lo que quieres es que la Navidad pase rápido, no puedes perderte este dossier, pues te ofrecemos una serie de consejos y pautas para que la disfrutes al máximo.

Consejos de compra

Las Navidades suponen un gran desembolso económico para la mayoría, y una de las principales partidas de gasto, al margen de los regalos, es la que se destina a la compra de alimentos. A veces este gasto extra se lleva a cabo en la adquisición de productos de temporada, artículos que solo se encuentran en Navidad. En otras ocasiones, el mayor gasto va destinado a productos de mayor calidad y de precio más alto, que se reservan para conmemoraciones especiales, como las que abundan estos días.

Una queja recurrente de los consumidores es que estos productos específicos suben de precio en las fechas inmediatamente anteriores a las fiestas. Por lo tanto, lo ideal es anticiparse a ellas y realizar las compras cuanto antes. De esta forma encontraremos buenos precios y no sufriremos las consecuencias de las prisas y de los agobios. A continuación te ofrecemos una serie de pautas para comprar alimentos en Navidad que no debemos olvidar aunque en algunos casos puedan parecernos obvias:

  • Aunque los precios van incrementándose de forma casi constante desde mediados de noviembre, el ritmo se acelera más a medida que se acercan las fiestas.
  • Podemos decantarnos por alternativas menos típicas pero algo más económicas, aunque sus precios puedan subir también algo, pero sin duda mucho menos que en los productos habituales. Así, buenas opciones, por ejemplo, serían elegir lubina en lugar de besugo, redondo de ternera o pularda en vez de cordero, o langostinos por percebes o almejas.
  • En el caso de los alimentos, al anticiparnos no hay que perder de vista una serie de aspectos. Lo principal es procurar a los alimentos una buena conservación para no llevarnos sorpresas desagradables, y mirar bien la fecha de caducidad.
  • Retrasar la compra de alimentos que necesiten refrigeración o congelación para el final de la compra, cuando nos quede poco tiempo para volver a casa.
  • Conservar en frío (a 4 ºC o menos) los alimentos, si se van a consumir en pocos días. Cuando se vaya a tardar algo más, es mejor congelarlos.
Consejos de elaboración

Las comidas y cenas de Navidad son un clásico, y las que se realizan en casa especialmente. Eso sí, las prisas no deben llevarnos a descuidar aspectos básicos de consumo. Recuerda que la mayoría de los brotes de enfermedades de origen alimentario se originan en casa, no en bares o restaurantes. A continuación te ofrecemos una serie de consejos para curarte en salud:

  • Cuidar nuestra higiene y la de todas las superficies y utensilios que vayan a entrar en contacto con los alimentos. Una cocina limpia es una cocina segura.
  • Descongelar dentro del frigorífico. Las prisas no son buenas, pero si no nos queda más remedio se puede hacer en el microondas o introduciendo el alimento en una cazuela con agua hirviendo, siempre que se trate de un plato que vaya a preparar hervido.
  • Recalentar sólo la porción que se vaya a consumir. Conviene, siempre que sea posible, dejar que vuelva a cocer durante 1 o 2 minutos.
  • Añadir ingredientes deshidratados o especias, que pueden ser portadores de gérmenes, cuando quede tiempo suficiente de cocción, no al final.
  • Desecha los alimentos que ofrezcan dudas. Es mejor tirarlos que arriesgarnos a enfermar. Consulta al respecto nuestro informe sobre cómo conservar y preparar alimentos.
  • La Navidad está en muchas ocasiones vinculada con los excesos. Es necesario encontrar un equilibrio en la composición de los platos para que esa descompensanción de la balanza no sea un problema. Para ello, es bueno combinar técnicas culinarias que disminuyan el aporte energético.

Consejos gastronómicos

Para elaborar tus platos puedes tener en cuenta, además, distintos aspectos nutricionales:

  • Si te preocupan las grasas, puedes combinar en una misma comida, por ejemplo, una fritura con un asado.
  • Un buen truco es esperar a que el aceite esté a 180 ºC y usar el papel de cocina para absorber el exceso de grasa adquirido durante la fritura.
  • Huye de la monotonía y varía las técnicas culinarias. Muchas de ellas permiten una cocina magra y también apetecible. Por ejemplo, se pueden dejar macerar carnes y pescados con hierbas aromáticas para que resulten más jugosas y sabrosas a la plancha.
  • Las verduras son imprescindibles para acompañar carnes y pescados. Podemos utilizar judías verdes, zanahoria baby, setas, manzanas, espárragos, calabacín, tomates, cebolla...
  • Sustituir el ingrediente del plato principal (cordero, besugo) por otro menos caro, pero igual de digno para presentar en nuestra mesa.
  • Juega con la presentación y buscar el placer de los sentidos. Colores, texturas, sabores... Por ejemplo, puedes mezclar alimentos crujientes con preparaciones más suaves.
  • Algunos mariscos, como carabineros, centollos, langostas y bogavantes, admiten bien la congelación. Comprarlos ya congelados es también una buena opción, aunque adquirirlos frescos cuando están a buen precio y congelarlos después resulta más económico. Si compras marisco vivo, cuécelo lo antes posible para evitar que muera. Una vez cocido se mantiene bien en la nevera tapado con un paño húmedo.

 

    
  • El cordero es un clásico en Navidad. A pesar de la tradición de comerlo en estas fechas, el mejor momento del año para hacerlo es la primavera, tanto por calidad como por precio. Si aun así te decides por comprar este tipo de carne, no la conserves mucho tiempo en la nevera, y si compras con mucha antelación, congela. Recuerda que como es una carne rica en grasa es preferible decantarse por preparaciones sencillas. Si quieres más información, accede a este enlace para acertar al comprar cordero.
  • El jamón es otro clásico en los menús de estas  fiestas. Te damos las pautas para acertar en tu elección.
   
  • Los frutos secos, a pesar de su riqueza calórica, contienen grasas cardiosaludables, lo que los convierten en un alimento muy aconsejable. Pero consúmelos con moderación. Prueba a enriquecer con ellos tus ensaladas, platos de carne, de verduras…. Te ayudamos a conocer mejor los frutos secos.
  • Los dulces navideños deben consumirse también con moderación. En los turrones y mazapanes, los principales ingredientes son las almendras. Cuantas más, mejor suele ser el criterio. La categoría comercial de turrones y mazapanes se asigna en función del contenido de almendras, por ser el ingrediente más caro. Si compras estos dulces, debes tener en cuenta si se comercializan bajo una IGP, ya que han de cumplir requisitos escrictos de composición. Tampoco debes olvidar panettones y pandoros, pero antes de comprarlos mira en qué debes fijarte.
  • La fruta es imprescindible en los menús de Navidad, pese a las tentaciones que tenemos como alternativa estos días, como dulces y bombones. La fruta puede ser una gran aliada para elaborar un postre vistoso y aligerar nuestra ingesta calórica. Mira nuestro vídeo sobre cómo preparar las frutas exóticas.
  • Y, por supuesto, vino y un buen cava para brindar. Hemos analizado más de 300 vinos que recopilamos en nuestra Guía de Vinos.
No tires lo que sobra

Después de las comidas hay que ser muy cuidadosos con la gestión de los restos. Si sobra comida, deja que se temple y guárdala en el frigorífico después. Para acelerar el enfriado puedes introducir el recipiente en una olla o palangana con agua fría.

En el caso de que no tengas previsto consumir las sobras en un plazo de tres días, congélalas en dosis individuales. Para volver a consumirlas, descongélalas también en el frigorífico o bien en el microondas, calienta bien la comida e, importante, hazlo solo una vez. Si después vuelven a sobrar alimentos, tíralos a la basura. En cuestiones de salud lo mejor es apostar por lo seguro.

Consejos en la mesa

Las fiestas navideñas suelen ir acompañadas de excesos en la mesa. Es más, por mucho que tengamos en cuenta que moderarse en recomendable, casi siempre acabamos saltándonos algún aspecto.

Durante estas fechas, se acostumbra a comer en familia o con amigos y a consumir platos contundentes, ricos en grasas y azúcares, y también más alcohol. Pero no debemos eliminar o evitar platos por miedo a engordar, lo mejor es consumirlos en pequeñas cantidades.

Si seguimos esta premisa, no nos quitará el sueño cometer un pequeño exceso algún día de las fiestas, como en Nochebuena, Nochevieja o Año Nuevo. Lo que debemos evitar es ir de banquete en banquete sin moderarnos, ya que entonces sí que engordaremos varios kilos. Por ello, es aconsejable compensar esta ingesta excesiva los días interfestivos para compensar los posibles excesos. Así no tendremos que arrepentirnos después.

Consejos en la barra

Un error habitual en Navidad es tratar de moderarse únicamente con la comida y descuidarse abiertamente en el consumo de alcohol, cuando las bebidas alcohólicas contribuyen a nuestra ingesta calórica, tanto por su contenido alcohólico como por el de azúcares, sobre todo en el caso de los licores dulces o los combinados (debido a los refrescos). Esta ingesta puede llegar a suponer que consumamos cerca del 20% del aporte energético diario recomendado en forma de alcohol.

Lo ideal es acompañar las comidas con agua o bebidas no alcohólicas, aunque el componente festivo de la Navidad nos señale lo contrario, y recordar que, además de las consecuencias por un consumo excesivo, un gramo de alcohol aporta 7 kilocalorías.