Consejos

Las dietas y el sentido común

10 noviembre 2016
Cocina saludable

10 noviembre 2016

Estar a dieta no es sólo comer zanahoria hervida o filete de pavo a la plancha, hay muchas más sabrosas opciones de las que te imaginas. Precisamente te pedimos eso, que uses la imaginación porque sabemos que seguir una dieta requiere de mucho sacrificio. Recuerda que no tienes que sufrir: sólo tienes que perder peso. 

Si te has propuesto ponerte a dieta, no mueras en el intento y sobre todo no tires la toalla antes de tiempo, porque no tienes que  sufrir. La teoría a priori es sencilla, consumir menos calorías de las que quemas. Hay que darle al cuerpo lo que necesita sin exceso, pero sin pasar hambre. Y si además la acompañas de ejercicio físico, los kilos se irán mucho antes. Debes aprender a reconocer qué alimentos son saludables, evitar aquellos con grasas saturadas y demasiados azúcares, porque terminarán convertidos en grasa. Resumiendo, hay que aprender a comer.

10 consejos que son de cajón

  • Huye de los platos preparados (aunque sean light), controlarás mejor la cantidad de grasa añadida. 
  • Escoge los alimentos en función de la técnica culinaria que vayas a utilizar.
  • Ojo con las salsas, deberías saber que 1 cucharada de mahonesa son 148 kcal; 1 cucharada salsa ligera 80 kcal, 1 cucharada de vinagreta con aceite de oliva 65 kcal… no tomar salsas 0 kcal.
  • Evita el chorrito de aceite a mano alzada y usa una cucharada sopera (10 g), o una cucharada de postre (5 g), o incluso mejor un pulverizador para controlar mejor las cantidades.
  • Sé creativo, huye del monocromo y evita la rutina, no todo tiene que ser a la plancha y hervido.
  • No te pases con las porciones, de nada sirve que aligeres tus platos si las cantidades son enormes.
  • No te obsesiones, piensa que estás reeducando tus hábitos alimenticios para comer mejor.
  • En caso de duda acude a un dietista-nutricionista, te dará los consejos y trucos culinarios adaptados a tus circunstancias.

Primero de cocina 

Antes de ponerte el delantal, no estaría de más que supieras lo que les pasa a los alimentos cuando les cocinamos, ya que, según la técnica culinaria que elijas, los alimentos perderán más o menos vitaminas, grasas, sales minerales…

  • Si hierves, pon los alimentos justo cuando el agua esté en ebullición, de esta manera las proteínas se coagularán, habiendo una menor pérdida vitamínica al ceder menos sales minerales y proteínas al caldo.
  • Cuando frías, mejor a una temperatura elevada, ya que cuanto menos tardes, menos aceite absorberá el alimento. Cuando acabes, y antes de llevarlo al plato, usa un papel de cocina para que elimine el exceso de grasa.
  • Con el microondas, las pérdidas de nutrientes son menores. Además, te permitirá cocinar los alimentos con poca grasa.
  • Usa la plancha, siempre, caliente, las proteínas superficiales se coagularán rápidamente, formarán una costra, evitando la salida de agua y nutrientes del alimento.
  • Si antes de saltear las verduras, las sumerges un par de minutos en agua hirviendo, redicirás la absorción de grasa.
  • Con el vapor no se pierden sales minerales, como pasa si lo hierves, y se respetan las vitaminas. Para que el alimento no nos resulte insípido escoge los de temporada.

El último toque…

Una vez que has aprendido la mejor combinación entre alimento, técnica culinaria y las porciones, el siguiente paso es concienciarse en la presentación final. Ésta tendría que ser lo más sugerente posible y para ello podemos jugar con los colores, un plato monocromático nunca será apetecible. Sinceramente, si lo que ves es una patata, un calabacín y una merluza… todo de color blanco… te costará tragar. Pero si engañas a los ojos y dejas la piel del calabacín y la patata, será otra cosa… con el verde y marrón, ¡mucho mejor!

Todos estos consejos te ayudarán a estar de mejor humor a la hora de sentarte a comer y recuerda celebrar cada kilo que pierdas… te verás mejor y estarás mejor. ¡Ánimo!


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