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Triclosán: en qué productos está permitido

02 diciembre 2014

02 diciembre 2014

Es un ingrediente habitual de los cosméticos, pastas de dientes, jabones o espumas de afeitar. Actúa como conservante por sus propiedades antibacterianas. Pero, por sus posibles efectos adversos sobre la salud y el medio ambiente, OCU es partidaria de restringir su uso.

Seguro que lo has visto entre los ingredientes de pastas de dientes, jabones de manos o espumas de afeitar, y también habrás escuchado informaciones alarmantes sobre él: que provoca cáncer, que altera el sistema hormonal… Hablamos de triclosán, un antibacteriano que genera polémica en todo el mundo.

Qué es triclosán y para qué sirve 

Triclosán es una sustancia cuya finalidad es actuar como conservante. Ése es su uso más habitual por sus propiedades antibacterianas, aunque también se utiliza como desodorante por la misma razón, puesto que elimina las bacterias que degradan el sudor y que provocan malos olores.

Tiene una larga historia como ingrediente de cosméticos, pero también se ha utilizado en la industria farmacéutica como conservante de algunos medicamentos, y en clínicas y hospitales como antiséptico y desinfectante.

Lleva mucho tiempo siendo cuestionado y criticado por sus efectos dañinos sobre la salud y el medio ambiente. Triclosán llega al medio ambiente casi siempre a través de aguas residuales, y la exposición ambiental a triclosán es también controvertida, ya que parece que tiene un impacto negativo sobre el medio ambiente acuático.

En cuanto a sus efectos sobre la salud, su  toxicidad ha sido estudiada por numerosas entidades. Así, el Comité Científico para la Seguridad del Consumidor de la Comisión Europea (SCCS), ha recomendado finalmente limitar su uso.

Marco legal en Europa

Tras ser revisado por expertos de la Comisión Europea, esta entidad, publicó el pasado 14 de abril nuevas reglas para el uso de triclosán en los cosméticos.

El reglamento establece que el uso continuado de triclosán como conservante en la actual concentración máxima del 0,3 % en todos los productos cosméticos no es seguro para los consumidores, debido a la magnitud de la exposición acumulada, (por usar diferentes productos con triclosán al mismo tiempo), y por ello la CE considera que debe ser restringido.

De esta manera, el uso de triclosán se ha limitado a algunas categorías de cosméticos, y se ha prohibido en el resto.

Su uso es legal a la concentración máxima del 0.3% en los siguientes productos:

  • Pastas de dientes.
  • Jabones de manos.
  • Jabones corporales y geles de ducha.
  • Desodorantes (no en aerosol).
  • Polvos compactos.
  • Maquillajes.
  • Productos para la higiene de las uñas previos a la aplicación de uñas artificiales.

Triclosán está también autorizado para colutorios o enjuagues bucales en una concentración máxima de un 0.2%. En el resto de los productos cosméticos triclosán está prohibido.

Estas nuevas restricciones entraron en vigor el pasado mes de octubre para los nuevos productos que salgan al mercado, pero la regulación deja un margen a los fabricantes para agotar existencias, hasta el 30 de julio de 2015.

Siempre polémico

Durante años triclosán ha sido cuestionado por su toxicidad. Por ejemplo, estudios en animales han mostrado su potencial como alterador del sistema endocrino o disruptor endocrino. Este hecho no significa que tenga los mismos efectos en humanos, pero es algo en lo que se debe seguir investigando.

Otros estudios se refieren a la contribución de triclosán al aumento de resistencias bacterianas frente a los antibióticos. Y también existen estudios en ratones que muestran una aparición de tumores hepáticos ligada a triclosán, pero la evidencia es insuficiente para considerarlo carcinógeno.

La agencia americana FDA ha desclasificado información sobre este ingrediente recientemente, y además está revisando su utilidad y seguridad en jabones. Por otra parte, junto con la agencia medioambiental, la FDA también estudia su impacto como pesticida

Parte de esta información se ha difundido por las redes sociales dando lugar a mensajes alarmistas que confunden al consumidor. Por ejemplo, se ha acusado a la pasta de dientes Colgate total, que contiene triclosán, de causar cáncer

Por qué debe restringirse

La problemática con respecto a triclosán surge debido al abuso, ya que hasta ahora estaba permitido en cualquier cosmético. A juicio de OCU, las nuevas medidas en relación a este producto deben ir orientadas a restringir su uso. Nos parece aceptable su presencia a una concentración baja en pastas de dientes y colutorios o enjuagues bucales, para ayudar al tratamiento de la gingivitis. Pero no está justificado que siga permitido en otros productos de uso cotidiano, como jabones de manos, desodorantes, geles de baño, polvos compactos o maquillajes...

Aunque se considere seguro en esas condiciones y basándonos en las evidencias disponibles, no es necesario en estos productos. Por ejemplo, no hay evidencia de que añadir triclosán a los jabones y geles como antibacteriano los dote de algún beneficio extra en términos de salud frente a jabones que no lo contienen. Y para su uso como conservante existen alternativas que se consideran más seguras y asequibles.

OCU considera también que la regulación europea no ha sido suficientemente restrictiva, y esperamos que con las dos evaluaciones que quedan pendientes por parte de la FDA y la evaluación dentro del marco comunitario bajo el reglamento REACH, se reabra el debate y la discusión sobre medidas adicionales.

Además, OCU ha solicitado a la Comisión Europea que aborde el uso del triclosán horizontalmente, en todos los productos de consumo, no sólo en los cosméticos.

 


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