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Síndrome de ojo seco: síntomas y causas

11 mayo 2018
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El síndrome de ojo seco (SOS), también conocido como queratoconjuntivitis sicca o lagrimal, es un proceso inflamatorio no infeccioso que afecta a la película lagrimal y a la superficie del ojo. Éste provoca molestias, afecta a la agudeza visual, altera la estabilidad de la película lagrimal y produce inflamación en la superficie ocular.

La importancia de la película lagrimal

La película lagrimal que recubre la parte externa del ojo está formada por 3 capas:

Capa mucosa  Parte interna Ayuda a que la lágrima se distribuya homogéneamente por toda la superficie del ojo.
Capa acuosa  Parte del medio 

Además de agua, contiene otras sustancias importantes tales como:

  • proteínas solubles,
  • electrolitos,
  • enzimas con propiedades antimicrobianas
  • inmunoglobulinas que protegen frente a las infecciones.
Capa oleosa  Parte externa  Impide la evaporación de la lágrima ayudando a mantener la humedad del ojo.

Asimismo, la película lagrimal desempeña una serie de funciones que resultan fundamentales para el correcto trabajo de la superficie del ojo:

  • Nutrirlo suministrándole oxígeno.
  • Proporcionarle una superficie lisa y refractante, lo que permite obtener una imagen visual definida.
  • Lubrificar el ojo impidiendo que se seque.
  • Protegerlo de agentes externos dañinos
  • Eliminar sustancias y/o partículas extrañas de la superficie del ojo.

Tipos de ojo seco

Existen 2 categorías de ojo seco:

a) Ojo seco por disminución en la producción lagrimal:

Esta situación se da cuando la glándula lagrimal se ve afectada. Ésta es la responsable de producir las lágrimas.

Si bien es cierto que existen diversos motivos por los que se puede producir una disminución de la producción lagrimal, el caso más común es el de su mal funcionamiento en las personas de mayor edad debido la obstrucción del conducto lagrimal.

Con frecuencia, el uso de algunos medicamentos se ha asociado también con una menor producción lagrimal. Entre ellos, se encuentran la terapia hormonal sustitutoria en mujeres menopáusicas, los antihistamínicos, los beta-bloqueantes, los antiespasmódicos, los diuréticos y los psicótropos.

Asimismo, el Síndrome de Sjögren se incluiría en esta categoría. Se trata de una enfermedad crónica donde el propio sistema inmune ataca a las glándulas secretoras externas del organismo, especialmente a la glándula lagrimal y a la glándula salivar. Esto produce una situación de sequedad en los ojos y en la boca. Las personas con Síndrome de Sjögren requieren ser atendidos por el médico especialista.

b) Ojo seco por aumento en la pérdida de agua por evaporación:

Esta situación se da cuando la glándula de Meibomio deja de funcionar correctamente. Ésta es la responsable de producir la capa oleosa de la película lagrimal.

Otras situaciones donde también existe una mayor pérdida de evaporación de agua son aquellas condiciones que derivan en una menor frecuencia de parpadeo como, por ejemplo, es el exceso de atención cuando se trabaja delante de una pantalla de vídeo o de ordenador.

Igualmente, la conjuntivitis alérgica y el uso de colirios con conservantes (como el cloruro de benzalconio) se asocian con una mayor pérdida de agua del ojo y, por tanto, con el síndrome del ojo seco. En este caso, se desaconseja el uso frecuente (más de 4-6 veces al día) de lágrimas artificiales con conservantes.

Ojo seco y conjuntivitis

El ojo seco se puede confundir con otras enfermedades oculares que pueden presentar síntomas similares. Algunas de ellas son:

  • Blefaritis: proceso crónico que se caracteriza por la inflamación de los párpados.
  • Conjuntivitis alérgica: en sí misma es un factor de riesgo para el desarrollo de ojo seco.
  • Conjuntivitis viral o algunas otras enfermedades infecciosas del ojo.

En cualquiera de estos casos, es necesario acudir al médico general o al oftalmólogo para un correcto diagnóstico y tratamiento.

Causas, síntomas y tratamiento del ojo seco

El ojo seco es una condición bastante común y se estima que puede afectar entre un 5-34 % de la población según los criterios diagnósticos utilizados, las características de la población y el área geográfica.

Causas del ojo seco

El ojo seco es un proceso multifactorial, donde pueden intervenir e, incluso, simultanearse diversos factores de riesgo:

  • Factores de la propia persona:
    • Edad: a mayor edad, hay una mayor probabilidad de sufrir de ojo seco.
    • Sexo: las mujeres tienen una mayor probabilidad de sufrir este problema.
    • Cambios hormonales relacionados con bajos niveles de andrógenos.
    • Consumir cierto tipo de medicamentos.
    • Frecuencia de parpadeo: a menor frecuencia de parpadeo, mayor riesgo de evaporación lagrimal.
    • Propia apertura del párpado: una apertura muy amplia favorece la evaporación de la película lagrimal y la aparición de ojo seco.
    • Usar lentes de contacto: las lentillas contribuyen a los síntomas de ojo seco porque reducen la sensibilidad de la córnea.
    • Deficiencias nutricionales de vitamina A: esta vitamina es necesaria para la formación de la capa mucosa de la capa lagrimal.
    • Dieta deficitaria en ácidos grasos omega 3.
    • Haberse sometido a intervención ocular refractiva como, por ejemplo, una cirugía láser.
  • Factores externos relacionados con las tareas ocupacionales que la persona lleva a cabo, o bien con el entorno que la rodea.

Síntomas del ojo seco

Las molestias más comunes que se suelen presentar son:

  • Sensación de sequedad
  • Enrojecimiento
  • Irritación
  • Picor
  • Escozor
  • Sensación de arenilla
  • Sensación de cuerpo extraño
  • Excesivo lagrimeo
  • Sensibilidad a la luz
  • Visión borrosa: es un síntoma bastante variable y se produce porque la película lagrimal es la primera capa con la que se encuentran los rayos de luz al entrar en el ojo. Si la película lagrimal se encuentra alterada, la calidad de la imagen que percibamos también se verá afectada. Por eso, si se restaura la integridad de la película lagrimal mediante tratamiento, la visión borrosa desparecerá, excepto en aquellos casos en los que la córnea se encuentre dañada y que, por tanto, la alteración visual será permanente.

Lágrimas artificiales: Cómo elegir gotas para ojos secos

Tratamiento del ojo seco

No hay una solución definitiva para el síndrome del ojo seco. Ahora bien, sí existen tratamientos para controlar y atenuar los síntomas de esta enfermedad como, por ejemplo, el uso de lágrimas artificiales.

Además del uso de lágrimas artificiales, existen otras medidas para mejorar los síntomas del ojo seco:

  • Parpadear con frecuencia, especialmente, cuando se está leyendo o usando el ordenador.
  • Dirigir la mirada hacia abajo con respecto al monitor.
  • Evitar la exposición prolongada a ambientes secos (aire acondicionado o calefacción) y considerar el uso de humidificadores.
  • Evitar la exposición al humo, a los ambientes muy contaminados y a las corrientes de aire.

Lágrimas artificiales

Las lágrimas artificiales no constituyen un tratamiento curativo del síndrome de ojo seco, sino tan sólo sintomático. Su principal característica es que reemplazan la falta de contenido acuoso produciendo un efecto humectante y lubricante. No obstante, y a pesar de su nombre, las lágrimas artificiales no son como las naturales, ya que no contienen el resto de los componentes presentes en éstas (proteínas, electrolitos, enzimas, etc.).

Tipos de lágrimas artificiales

Existen dos tipos de lágrimas artificiales:

  • Los colirios
  • Los geles o las pomadas.

No existen diferencias entre ellas en cuanto a la eficacia, pero sí en cuanto a su tiempo de permanencia y viscosidad. Los geles y las pomadas presentan un mayor tiempo de permanencia en el ojo frente a los colirios, puesto que tienen una mayor viscosidad. Sin embargo, esto puede interferir con la visión del paciente. Por eso, a veces es necesario usar una combinación de presentaciones: más viscosas por las noches antes de acostarse y colirios durante el día.

Lágrimas artificiales: Cómo elegir gotas para ojos secos

En caso de uso frecuente (más de 4-6 veces al día), se recomienda usar colirios sin conservantes. Esto es debido a que los conservantes, como el cloruro de benzalconio, pueden empeorar el síndrome del ojo seco, ya que contribuyen a una mayor pérdida de agua del ojo.

Financiación de las lágrimas artificiales

Las lágrimas artificiales fueron excluidas de la financiación del Sistema Nacional de Salud en septiembre del 2012, excepto para las personas con síndrome de Sjögren. Se trata de una enfermedad donde el propio sistema inmune ataca a las glándulas secretoras externas del organismo, especialmente, a la glándula lagrimal y a la glándula salivar, produciéndose una situación característica de sequedad en los ojos y en la boca.