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Negligencias médicas, cómo reclamar

19 enero 2017
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Sufrir una negligencia médica es una situación dolorosa, que puede tener consecuencias muy graves. Si crees que has podido ser víctima de una negligencia o error médico y quieres reclamar, tendrás más posibilidades de éxito siguiendo ciertos pasos, pero ya te adelantamos que suelen ser procesos largos y de resultado incierto.

Consulta con un perito y un abogado

Ante la sospecha de que has sido víctima de un error médico, lo primero es ponerte en contacto con la dirección del centro donde te hayan atendido. Si su respuesta no te convence, y las consecuencias han sido graves, puedes plantearte iniciar la vía judicial.

Las reclamaciones por errores médicos suele ser procesos complicados, costosos y de resultado siempre incierto. Con bastante frecuencia, estas reclamaciones terminan en el Tribunal Supremo tras resoluciones o sentencias contrarias en las instancias anteriores. Por eso, aunque el caso te parezca muy claro, debes proceder con cuidado:

  • Empieza por recopilar todos los documentos que puedan servir de base: historia clínica, resultados de pruebas diagnósticas, partes de urgencias, recetas…
  • Con este material, ponte en contacto con un perito médico para que determine el alcance de las lesiones y valore si hay indicios sólidos de que el profesional sanitario actuó de forma incorrecta. Para localizar un perito, puedes consultar al Colegio Oficial de Médicos de tu provincia, que se encarga de preparar las listas de peritos que se envían los juzgados.
  • Cuando tengas la primera opinión del perito, consulta a un abogado experto en la materia para que te asesore sobre la mejor forma de plantear la reclamación y con qué probabilidades de éxito. La Asesoría Jurídica de OCU puede ayudarte con una primera aproximación.

Para que la demanda tenga éxito, necesitas probar tres cosas:

  • que has sufrido un daño relacionado con una actuación médica,
  • que la forma de proceder del profesional o profesionales sanitarios no se ajustó a los estándares médicos exigibles y
  • que esa actuación irregular fue la causa directa de las lesiones que has sufrido.

Además, hay que establecer a que profesional, compañía, fabricante o centro sanitario hay que exigir la responsabilidad y no siempre es fácil determinarlo: puede ser el médico, pero también la dirección del hospital (si has sufrido una infección hospitalaria, por ejemplo), la compañía de seguros… y dependerá también de la titularidad, pública o privada del servicio en el que se haya producido el daño.