Así analizamos

Así analizamos las mascarillas

16 julio 2020
mascarillas desechables

¿Cumplen su función las mascarillas higiénicas o quirúrgicas de venta en supermercados? ¿Son capaces de estar a la altura y proteger a los usuarios? Valoramos en el laboratorio su capacidad de filtración y respirabilidad, entre otros criterios. Así hicimos el estudio.

El análisis en el laboratorio

En nuestro análisis de mascarillas nos centramos en las mascarillas mas sencillas, quirúrgicas e higiénicas.

Comparamos las mascarillas de supermercado

  • Mascarillas quirúrgicas. Son un producto sanitario, que estaba regulado antes de la pandemia de COVID-19. Pueden ser de varios tipos, pero las que se recomiendan en este contexto son las de tipo I, las más sencillas. Todas las mascarillas quirúrgicas son de un solo uso.
  • Mascarillas higiénicas. No son un producto sanitario. La categoría de mascarillas higiénicas se ha creado a raíz de la pandemia de COVID-19, ante la necesidad de suplir la carencia de mascarillas quirúrgicas con productos que ofrecieran estándares de calidad equivalentes en cuanto a eficacia de filtración. Las mascarillas higiénicas pueden ser desechables (responden a la norma UNE 0064), o reutilizables (lavables), para las cuales se ha desarrollado la UNE 0065.

Dada la escasez de ambos tipos de mascarillas convenientemente certificados, con carácter temporal se han facilitado autorizaciones de distribución de mascarillas con un nivel de seguridad equivalente por sus certificados de origen (mayoritariamente chinos), aunque no estuviera completado el proceso de homologación en Europa. Esas autorizaciones, temporales, se revocarán en caso de cualquier incumplimiento.

Hemos analizado 11 mascarillas, entre desechables y reutilizables, de venta en supermercados, para conocer el grado de protección que ofrecen a los usuarios.

¿Qué criterios valoramos?

Eficacia de Protección Bacteriana  (BFE)

La decisión de implantar el uso de mascarillas tiene como finalidad impedir la proyección de gotitas contaminadas con virus por personas contagiadas.

El principal objetivo de nuestro estudio ha sido medir la eficacia del tejido de las mascarillas quirúrgicas e higiénicas a la hora de retener las partículas de aerosol creadas en una atmosfera artificial (“Eficacia de Protección Bacteriana” o BFE).

Este aerosol está formado por partículas inferiores a 5 micras (en las que viajan bacterias, virus...) y representa la fracción más ligera de las gotitas que se emiten naturalmente al hablar, estornudar o toser.

Las gotitas que proyectamos tienen un tamaño que va desde las 0,5 hasta las 12 micras. Las gotitas mayores de 5 micras caen con rapidez y se depositan sobre las superficies cercanas o alcanzan a las personas con las que estemos hablando a corta distancia, en lo que parece ser el  principal mecanismo de contagio de la COVID-19. No obstante, hay elementos que hacen pensar que el mecanismo de transmisión mediante aerosoles a mayor distancia también puede ocurrir..

La capacidad de filtración de las mascarillas quirúrgicas e higiénicas ocurre en ambos sentidos: en la espiración (que es lo que se mide) evita la propagación del virus, que es el objetivo primario que se busca con el uso de este tipo de mascarillas. Pero también lo hace en la inspiración, con lo que la mascarilla actúa como una barrera para dificultar que respiremos los virus que puedan emitir otras personas.

Respirabilidad

La respirabilidad es otro parámetro fundamental de nuestro análisis: lo que con él se valora es la posibilidad de que el usuario respire bien con la mascarilla puesta. La respirabilidad se determina midiendo la diferencia de presión que es necesaria para que se establezca un flujo normal de aire de respiración de 8 l/min.

  • Se considera que una diferencia de presión de hasta 40 pascales permite respirar con holgura al usuario, y es lo que indica la norma de mascarilla quirúrgicas.
  • La norma de mascarillas higiénicas permite un valor más alto, de hasta 60 pascales.

Otros aspectos

Además, en nuestro análisis de mascarillas  hemos revisado otras cuestiones que también influyen en su calidad y eficacia:

  • El ajuste y dimensiones de las mascarillas.
  • La resistencia del arnés, a veces el punto débil.
  • El etiquetado e instrucciones de uso.