A continuación y por tratarse de un caso de interés general sobre la ética en el servicio al cliente, envío la misma consulta a las tres entidades implicadas: Seguros El Corte Inglés, Financiera El Corte Inglés e ISGF:
A ver si pueden explicar las actitudes que detallo porque contrastan un poquito, con lo que socialmente, el resto de hijos de vecino, consideramos un comportamiento profesional y transparente.
Error de gestión (2019): Tras solicitar presencialmente la baja de dos pólizas en el mismo día en la sucursal de Seguros El Corte Inglés de Málaga, no me pusieron ni una pega en el momento. Tampoco me enviaron confirmación por email. Lo malo es que solo cancelaron una. Con lo cual, el otro seguro se siguió cobrando.
Falta de transparencia: Durante años, los recibos de ese seguro se emitieron con referencias numéricas similares o indistinguibles de varias compras aplazadas que yo tenía, induciendo al error y ocultando el cobro de una póliza que yo ya daba por cancelada.
Coacción en el Recobro por ISGF (2024): Ante la devolución de un recibo no reconocido, la respuesta de la Financiera El Corte Inglés, fue la cesión de mis datos a ISGF (empresa de recobros que trabaja para la marca, y cuyas formas de proceder, dejan en muy mal lugar a su propio cliente), quienes amenazaban con incluirme en ficheros de morosidad y cobrarme intereses diarios a pesar de que mostré mi intención de pagar en cuanto me aclarasen el origen del recibo. No era una deuda reconocida.
También en 2024 se intercambiaron llamadas con la aseguradora en la que, de nuevo una empleada, decía haber tramitado la baja y se comprometía a enviar la confirmación por email. Ninguna de las dos cosas ocurrieron, ¿error de nuevo o protocolo?.
Dictamen de la DGSFP (2025): Tras tener que recurrir a la Dirección General de Seguros, el organismo regulador dictamina que la póliza que me están cobrando, ni siquiera estaba correctamente formalizada (mi firma solo aparecía en el boletín de adhesión y no en la hoja donde se explican cláusulas, condiciones, etc...) ¿la respuesta de la aseguradora? Un escrito comunicando el cese unilateral de cualquier comunicación conmigo.
Vulneración del RGPD (2026): Ejercí mi Derecho de Acceso ante la financiera para tener un extracto completo de lo que me habían cobrado por ese seguro, porque con el extracto bancario era imposible aclarar algo. Y la financiera, primero intentó cobrarme 5€ por página y, tras recordarles el reglamento de la RGPD, contestaron por escrito que: estoy solicitando Derecho de Acceso en un tiempo en el que ya no guardan los datos. Usaron esos datos para cobrarme en 2024, pero dicen no tenerlos en 2026.
También he solicitado a la empresa de recobros (ISGF) mi Derecho de Acceso a las grabaciones de las llamadas producidas por ellos en 2024 y también han contestado por escrito que "ya no las tienen porque su cliente retiró el expediente". ISGF está obligada a guardar mis datos diga lo que diga "su cliente".
Como profesionales, todos sabemos que el error humano existe, pero la mercantilización de los derechos del cliente y el bloqueo sistemático al diálogo tras un dictamen de la Dirección General de Seguros, no son errores; son decisiones corporativas. ¿Lo podéis explicar un poco?