Realicé un pedido a través de una publicidad en Instagram en la que se explicaba que una tienda de Valencia llamada Elena Rosa de Valencia, estaba liquidando existencias debido a problemas económicos. Detallaba que se trataba de una empresa familiar de una madre y una hija con mas de 20 años de experiencia en el sector de ropa de mujer.
Yo vivo cerca de Valencia, lo que me indujo a tratar de ayudar a esta familia y comprar un par de piezas de ropa.
Después de casi 20 días de espera llegó el pedido y al tiempo mi decepción total pues la ropa no se correspondía con la calidad que se ofrecia en el catálogo. Yo pagué 79,11 euros por un pantalón de verano y un vestido y lo que me llegó no cuesta mas de 10€ las dos piezas en un mercadillo. No llevan etiqueta de marca alguna y son totalmente de fatal diseño y nula calidad.
Por ello reclamé por mail al que tenía de Elena y Rosa y pedí devolución del dinero tal como en su pagina decían se podía hacer en plazo. Me contestan primero que me podía quedar con la ropa y ellos me reembolsarian hasta el 30% del total. Les digo que No quiero eso y que me digan dónde la devuelvo y ahí es cuando descubro que están en China y que los gastos de envio me van a costar mas de 35/40 euros.
Obviamente No voy a entrar ahí pues además de salir perdiendo tampoco me fio de que me hagan el reembolso.
Les ruego hagan lo legalmente adecuado pues esta táctica de venta suplantando una identidad que no tienen, induce a las personas a verse como yo en una decepción y una pérdida del dinero pagado.