En 2006 mi madre compró un coche que puso a su nombre porque, al ser empleada de banca, le hacían buenas condiciones en el crédito, pero ese coche siempre lo usé yo, pagué todos los impuestos, pasé todas las ITVs, los seguros iban a mi nombre y los pagaba yo...
En 2024 mi madre falleció y yo heredé formalmente el coche, que pude poner a mi nombre el 23 de octubre de ese año.
En diciembre de 2024 decidí cambiar de coche y escogí un híbrido enchufable, aprovechando las ayudas moves III que consistían en 3000 euros de deducción fiscal en la declaración del IRPF, 4500 por la compra de un coche eléctrico o híbrido enchufable con al menos 100 km de autonomía y 2500 euros por achatarrar tu viejo coche.
En el concesionario me dijeron que las condiciones para beneficiarme de los 2500 euros por achatarrar el viejo coche eran que fuera mío y que tuviese el impuesto de circulación (IVTM) debidamente pagado, lo cual cumplía.
Yo juraría que expuse detalladamente que yo ostentaba la titularidad del coche sólo desde hacía dos meses, pero, en todo caso (no puedo demostrar el contenido de una conversación de hace más de un año), ese hecho se reflejaba perfectamente en la documentación que se me requirió y yo aporté una semana antes de hacer la solicitud de la ayuda: la persona a la que el ayuntamiento de València adeudaba el último impuesto de circulación era aún mi madre y en el permiso de circulación figura la fecha del cambio de titularidad.
El concesionario, por tanto, disponía de toda la documentación necesaria para saber que yo no cumplía con los requisitos que establece el anexo I, punto 3, letra d) del Real Decreto 266/2021, que son 41 páginas. Y aun así tramitaron la ayuda, que conllevaba el achatarramiento de mi viejo coche, que tenía muchos kilómetros y muchos años, pero funcionaba perfectamente.
En diciembre del 2024 la DANA se había llevado mas de 100000 coches y en Valencia los vehículos de segunda mano estaban muy solicitados y se pagaban bien.
Ahora mi solicitud de los 2500 euros ha sido rechazada.
Soy consciente de que es mi responsabilidad leerme la convocatoria de una ayuda que solicito, como las condiciones generales y particulares de los seguros que tenemos y nadie nos leemos porque confiamos en lo que nos resume el corredor de seguros.
Creo que el concesionario ni me informó adecuadamente pese a publicitar precios de sus coches con las ayudas ya descontadas, ni perdió un milisegundo en revisar la documentación que aporté y que evidenciaban que yo no cumplía los requisitos y que, en consecuencia, me iban a dejar sin ayuda y sin coche.
Creo que deberían enmendar su error con algún tipo de compensación, bien económica o bien un coche de características similares al que yo achatarré, que tenía 18 años, 250000 kilómetros, pero funcionaba sin problemas.