Consejos

Tarjeta: la mejor opción para pagar en tus viajes

09 julio 2019
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09 julio 2019

¿Te vas de viaje al extranjero? ¿Se van tus hijos a pasar el verano? La mejor opción de medio de pago es una tarjeta, por seguridad, por precio, por versatilidad  y por facilidad de uso. Elige una buena tarjeta y toma nota de estos 10 consejos para usar la tarjeta en tus pagos en el extranjero.

Las tarjetas son el medio de pago más adecuado para viajar a cualquier destino, ya que son admitidas en la mayor parte de los comercios del mundo, lo que te permitirá pagar tus compras en el extranjero. ¿Quieres saber qué tarjeta es la más rentable? Consulta el

Comparador de tarjetas

Cómo pagar en el extranjero: en efectivo o con tarjeta

Efectivo, tarjeta, cheques de viaje… ¿Cuál es la mejor forma de pagar en el extranjero?

Aunque siempre hay que llegar algo de dinero en efectivo para los pequeños pagos, nuestro consejo es recurrir a las tarjetas y usarlas siempre que sea posible. Así se limitan los riesgos que supone llevar grandes cantidades de efectivo.

Para pagar compras y servicios, lo mejor es una tarjeta de crédito sin comisiones por uso fuera de la zona euro.

Para sacar dinero del cajero, la opción más barata es una tarjeta que no cobre comisiones por extraer en cajeros en el extranjero ni por usar la tarjeta fuera de la zona euro.

Cómo pagar en el extranjero: en efectivo o con tarjeta

10 consejos para evitar problemas con la tarjeta

  • Antes del viaje, comprueba las comisiones por utilización fuera de la zona euro de tus tarjetas. Si las tuyas tienen esa comisión, puedes solicitar alguna de las tarjetas que no cobran nada.
  • Entérate también de lo que te cobran por sacar dinero en el extranjero: hay algunas tarjetas que no cobran nada por hacerlo, una opción a valorar si viajas fuera con frecuencia.
  • Haz números, un cálculo aproximado de lo que vas a gastar y asegúrate de que el límite de la tarjeta es suficiente. Si lo necesitas, estás a tiempo de solicitar a tu banco que amplíe el límite de crédito para no agotar el saldo durante las vacaciones.
  • Es conveniente llevar una segunda tarjeta por si falla la que usas habitualmente.
  • Los cajeros de otros países te pueden cobrar una comisión por su uso, independiente de la que te cobra tu banco. En algunos países el cajero informa en pantalla de la comisión aplicable y es posible cancelar la operación si no nos parece adecuada.
  • En países como Estados Unidos o Reino Unido son habituales los cajeros de “marca blanca”, que no están vinculados con ninguna entidad bancaria. Atento: utilizar algunos de estos cajeros, sobre todo en los situados en aeropuertos y estaciones, puede salirte más caro.
  • Si estás fuera de la zona euro y el cajero o el TPV del comercio te ofrece la posibilidad de realizar el pago en euros, es mejor rechazar esta posibilidad y elegir el pago en la moneda local: el tipo de cambio que aplican en estos casos suele ser muy perjudicial.
  • Las entidades disponen de números de teléfono específicos y generalmente gratuitos para llamar desde el extranjero y anular la tarjeta en caso de robo o pérdida. Infórmate bien y anótalos antes de salir de viaje.


  • Mucho cuidado con cargos duplicados: si los sufres, mira cómo reclamar

Si prefieres el dinero en efectivo...

  • Si vas a cambiar moneda en España, comprueba los tipos y comisiones aplicables por tu entidad y compáralo con otras opciones.
  • No dejes el cambio de moneda para el último día: las sucursales no suelen  disponer de moneda extranjera, por lo que hay que realizar la solicitud con varios días de antelación.
  • Si viajas a un país con una divisa que no cotiza, no tendrás más remedio que cambiar allí por la moneda local. En casi todos los países te cambiarán euros por la moneda local, pero conviene que te asegures antes, pues si no es así deberás llevar otra divisa, generalmente el dólar.
  • En países poco desarrollados existen “mercados negros” de cambio de divisas, donde supuestamente se puede obtener un tipo de cambio más favorable. No caigas en la tentación: corres riesgo de ser timado, perder tu dinero o algo peor.