Central de Información de Riesgos: qué es y cómo te afecta
La Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE) es la base de datos que utilizan bancos y entidades financieras para evaluar tu solvencia. Saber qué información contiene, quién puede consultarla y cómo corregir posibles errores es clave para evitar que te denieguen un préstamo por unos datos incorrectos o desactualizados.
¿Sabías que la diferencia entre que una entidad te conceda o te niegue un préstamo está en la Central de Información de Riesgo? Ella refleja cómo te ve el sistema financiero: cuánto debes, cómo pagas y si eres un cliente fiable. Saber qué recoge, cómo funciona y cómo reclamar errores puede evitar decisiones injustas y problemas futuros.
¿Qué es y para qué sirve?
La Central de Información de Riesgos (CIR) es una gran base de datos gestionada por el Banco de España que recopila la información sobre los préstamos, créditos, avales y garantías que las entidades financieras mantienen con cada cliente, ya sean personas o empresas. Su función es centralizar el riesgo crediticio del sistema financiero español.
- Permite a las entidades evaluar la solvencia de los que piden un crédito y cumplir con su obligación legal de concesión responsable.
- Facilita a los bancos conocer el historial de pagos y deudas de un cliente, así como su trayectoria de riesgo.
- Ayuda a evitar situaciones de sobreendeudamiento al valorar la capacidad de pago real.
- Proporciona a los titulares una vía para consultar su propia información y detectar errores o datos obsoletos.
¿Qué datos recoge la CIRBE?
Las entidades solo deben declarar operaciones cuando el riesgo acumulado supera los 1.000 euros por titular. En esos casos informan mensualmente de:
- Tipo de producto: si es una hipoteca, préstamo, tarjeta, aval, etc.
- Datos del crédito: fechas, interés, amortización…
- Importe total y deuda pendiente.
- Situación del crédito: si está al corriente, con retrasos, fallido o judicializado).
- Las garantías aportadas
Los datos se remiten mensualmente, publicándose el día 21, por lo que la CIR no se actualiza en tiempo real: un cambio puede tardar hasta mes y medio en verse reflejado.
No son informaciones públicas
¿Te preocupa quién puede ver esa información sobre tu solvencia? Debes saber que el acceso a los datos es restringido, es decir, solo pueden acceder a los datos determinadas entidades y los propios titulares. Pueden acceder:
Las entidades financieras, que reciben informes mensuales de sus clientes y pueden pedir informes adicionales cuando alguien solicita crédito. Obtienen el último mes disponible y el de seis meses atrás. Hay que tener en cuenta que las entidades, al conceder préstamos, están asumiendo un riesgo de impago, por lo que son libres de aprobar o denegar operaciones en función de sus criterios internos de valoración de riesgos. Y además tienen la obligación legal de conceder créditos de manera responsable, lo que implica que tienen que evaluar la solvencia del solicitante y valorar de forma imparcial su capacidad para asumir los pagos.
La normativa también permite el acceso a los intermediarios de crédito inmobiliario (conocidos como brókers hipotecarios) y cuando se apruebe la ley que los regulará, también tendrán acceso los administradores de créditos dudosos.
Lógicamente también pueden acceder los titulares: cualquier persona puede solicitar un informe completo con su histórico de los últimos diez años.
Cómo acceder a CIRBE, revisar tus datos y reclamar
Si quieres saber cómo te ve el sistema, puedes solicitar un informe a la Central de Información de Riesgos. Es gratis, y puedes hacerlo:
- Sede electrónica del Banco de España (certificado digital o Cl@ve)
- Solicitándolo por Correo postal
- Directamente en las oficinas del Banco de España
El informe incluye las entidades declarantes, el detalle de cada operación y el historial de la última década.
Si hay datos inexactos, duplicados o desactualizados, puedes:
- Reclamar directamente a la entidad solicitando la rectificación.
- Reclamar a través del Banco de España, que actúa como mediador y bloquea temporalmente la cesión de los datos durante la investigación.
- Acudir a la Agencia Española de Protección de Datos si la entidad no corrige la información tras el proceso.