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Piscinas: consejos para disfrutar de forma segura

12 julio 2013
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En verano, a pleno sol, las piscinas se convierten en uno de los lugares favoritos de toda la familia. Pero, ¿qué es lo que hace que consideremos que una piscina es buena? Repasamos las condiciones que deben reunir y te damos algunos consejos para que nada estropee tu relax.

Pros y contras

Cuando aprieta el calor, pocos lugares son tan apreciados como una buena piscina. Sin embargo, toda esta buena imagen tiene también su lado oscuro: en verano son noticia algunos percances (accidentes o problemas motivados por la falta de higiene o de seguridad), que se producen en piscinas y otras instalaciones acuáticas y que a veces tienen un resultado funesto. En ocasiones, detrás de esos percances hay errores humanos, otras veces son simples descuidos los que provocan el accidente, y otras muchas veces detrás de ellos encontramos fallos de diseño o de mantenimiento de las instalaciones.

Saber cómo funciona en esencia una piscina nos permitirá identificar los posibles puntos críticos y evitar riesgos.

Así funciona una piscina

Las piscinas se llenan normalmente con agua potable y cada día se renueva en torno a un 5 o 10 % de esa agua. El resto del agua entra en un circuito en el que se somete a distintos tratamientos de desinfección y filtrado. El objetivo es mejorar su calidad y alargar su vida útil, evitando que la contaminación (por la falta de limpieza de las instalaciones, defectos de mantenimiento o por los restos de los usuarios) convierta a la piscina en un caldo de cultivo idóneo para que proliferen microbios.

Requisitos de una buena piscina

Pasamos revista a los requisitos que debe reunir una buena piscina de uso público. Por supuesto, a ellos hay que añadir algo determinante para la calidad, higiene y seguridad: un agua sometida a los tratamientos necesarios para su adecuado mantenimiento. Los datos sobre la calidad del agua, con como mínimo las últimas mediciones de cloro y pH, deben estar disponibles.

La información siempre es fundamental. En una piscina deben estar bien indicadas, de forma visible, clara y seria, algunas informaciones básicas:

  • Las normas de uso (si exigen gorro de baño, si las duchas son preceptivas...)
  • Las limitaciones o prohibiciones, etc.
  • Resultados de los análisis del agua (pH, cloro, etc.)

Por otra parte, el equipamiento y las infraestructuras de las piscinas son muy importantes. Por ello, les dedicamos sus correspondientes apartados.

A continuación, vemos dos ejemplos (uno bueno y otro malo) de cómo presentar la información a los usuarios en una piscina.

Normas de seguridad para ir a la piscina
 

Equipamiento básico

Hay una serie de elementos importantes en las piscinas de verano:

  • Botiquín
  • Fuente de agua potable
  • Zonas de sombra
  • Vestuarios independientes, con parte de bañistas separada.
  • Aseos
  • Acceso especial para misnusválidos

Los usuarios agradecerán, además, contar con otro tipo de instalaciones dentro del recinto de la piscina, como un bar o restaurante, un solarium o una zona ajardinada, entre otras.

Infraestructuras adecuadas

Por otro lado, aún más importante es disponer de unas adecuadas infraestructuras que garanticen la calidad del agua de baño y la seguridad de los bañistas. En ocasiones, el problema radica en que el diseño de la instalación en su conjunto ha sido poco acertado. Otras veces lo que sucede es que se encuentra en un estado higiénico deficiente.

Un mal estado de conservación del conjunto de la instalación pasará factura a su calidad y seguridad.

 

  • Tiene que haber duchas y lavapiés suficientes, de paso obligatorio antes de acceder a la piscina. De esta forma se pueden eliminar los restos que portan los bañistas (crema, sudor, tierra...) antes de entrar en el agua.
  • No deben existir charcos o zonas de agua estancada, ya que son una posible fuente de contaminación. Su contenido podría llegar a la piscina mediante los bañistas.
  • Las distintas partes de la piscina, las zonas que se dediquen a diferentes actividades tienen que estar separadas físicamente.
  • No debe haber excesiva vegetación, muchos árboles sobre la piscina, pues ensuciarían el agua (habría hojas, ramas o restos orgánicos flotando). Las obras en la cercanía también son fuente de suciedad.
  • El vaso infantil tiene que ser independiente del de adultos, y estar separado de él de forma que los niños no puedan acceder al de adultos accidental o voluntariamente.
 seguridad para piscina
  • Es preciso que desde el exterior de la piscina se advierta claramente su profundidad (con indicaciones explícitas), para evitar accidentes en las zambullidas.
  • Para garantizar la seguridad hay que contar con un número de socorristas suficiente, adecuado a las dimensiones, al diseño y al aforo de la instalación. En los vasos infantiles o zonas de juegos deben extremarse las precauciones. Lo ideal es que el baño de los niños sea acompañado o vigilado por un adulto. En algunas instalaciones esto ya es obligatorio.
  • Los salvavidas son un elemento básico de seguridad. Es preferible que tenga una cuerda para poder arrastrar hasta la orilla al bañista accidentado.

Normas de seguridad para ir a la piscina

 

Cumple las normas de uso de la piscina. Sencillas medidas higiénicas como bañarse con gorro, usar chanclas en vez de calzado de calle o ducharte antes de meterte en la piscina son fundamentales para mantener el agua en buen estado.

 

 

  • No consumas comida o bebida cerca de la piscina, para evitar contaminaciones. Fuma sólo en las zonas previstas para ello, si es que existen.
  • No abuses del sol: en las horas de más calor busca las zonas de sombra, y cúbrete con gafas, sombrero, incluso una camiseta... además de usar cremas con factor de protección elevado.
  • Bebe suficiente líquido, para evitar la deshidratación
  • Si vas con niños, asegúrate de que también ellos respetan las normas básicas de higiene y seguridad, y vigílalos durante el baño.