Humedades en casa, acaba con ellas
La humedad en la vivienda puede convertirse en un grave problema si no se ataja a tiempo. Según las estadísticas de las aseguradoras de hogar el 38% de los siniestros en la vivienda tienen que ver con el agua. Aprende a detectar la humedad en casa y a atajarla con el remedio para humedades necesario en cada caso. Te contamos todo lo que debes saber sobre cómo solucionar un problema de humedad en casa.
En los últimos tiempos cada vez son más habituales las lluvias torrenciales, lo que hace que estar preparado tanto para evitar la aparición de humedades, como para actuar frente a estas sea de vital importancia para tener una vivienda confortable y saludable. De hecho, según las estadísticas de las aseguradoras de hogar el 38% de los siniestros en la vivienda tienen que ver con el agua.
Cuidado porque lo que empieza siendo un problema antiestético puede acabar afectando a la salud de los que viven en la casa. Si la humedad se convierte en 'crónica' puede requerir soluciones drásticas; es decir, de obras. Y el desembolso a realizar puede trastocarte los planes una temporada.
Trucos infalibles para evitar las humedades
Como suele decirse, "más vale prevenir que curar". Por eso, nuestros primeros consejos están enfocados a cómo evitar que aparezcan humedades.
Para evitarlo, es fundamental ventilar bien la casa habitualmente. Esto evitará que el vidrio se empañe o que haya gotas de agua en las paredes. Junto a la ventilación, es aconsejable reducir la producción de vapor de agua en casa. Por ejemplo, tapando las cacerolas al cocinar y encendiendo el extractor. Además de evitar la humedad es fundamental encontrar de dónde parte esta, una vez que aparece. De lo contrario, persistirá por más capas de pintura que le eches encima.
Consejos de prevención:
- La humedad y el moho se pueden desarrollar más fácilmente en paredes con pintura de látex, en comparación con la pintura acrílica destinada a cuarto de baño y cocina.
- Utiliza grifos mezcladores, adecuando la temperatura del agua a la deseada.
- Ducha en lugar de baño, no sólo ahorras tiempo y dinero, también producirás menos vapor.
- Limpia tras la ducha los cristales y espejos.
- Seca la ropa en el exterior. En el caso de utilizar secadora, procura tener ventilada la zona donde esté funcionando.
- Demasiadas plantas dentro de casa provocan un incremento de las humedades.
- Realice revisiones periódicas para el mantenimiento.
La humedad puede partir de los muros, de las cubiertas, de los suelos o de las fachadas.
- En los muros, comprueba que no están atascados los canalones y las bajantes una vez al año, mejor al terminar la temporada de lluvias. También conviene revisarlos después de lluvias fuertes.
- La fachada revisa, al menos cada tres años, el estado del revestimiento y si han surgido grietas o deformaciones.
- En las cubiertas, hay que comprobar la impermeabilización de las azoteas y el tejado al menos cada tres años. En cuanto a los sumideros, canalones y rebosaderos, deben estar siempre limpios y sin elementos que retengan el agua.
- En los suelos, la limpieza es también fundamental, y si se trata de suelos exteriores tendremos que comprobar su drenaje y evacuación, si presentan fisuras o grietas. En ocasiones las concentraciones de agua cerca de la vivienda le pueden acabar afectando.
Tipos de humedades
Ante la presencia de humedades, conviene diagnosticar el problema con rapidez, pues los posibles tratamientos son diferentes según el tipo de humedad.
De la construcción
Aunque en viviendas de obra nueva es menos habitual, aún es posible encontramos con viviendas que presenten problemas constructivos importantes. Se reconocen casi siempre por un ambiente húmedo en toda o casi toda la vivienda y pueden provocar que la pintura de las paredes se abombe. Suelen provenir del agua con la que se prepara el hormigón, el yeso o el mortero o del agua absorbida por ciertos elementos mientras estaban almacenados. Se van secando por sí solas, pero pueden tardar entre uno y dos años en secarse por completo, o más todavía si la casa está en una zona húmeda.
Condensación
Se empañan los cristales de las ventanas durante mucho tiempo y aparecen manchas de contornos poco definidos, incluso con moho. La condensación se produce cuando hay un mal aislamiento térmico y poca ventilación una combinación de temperaturas altas, falta de ventilación y aislamiento térmico. Para solucionarlas hay que mejorar el aislamiento, ventilar más a menudo y controlar la temperatura interior. Si únicamente se pone remedio a una de estas tres circunstancias, la condensación se puede trasladar a otro lugar de la vivienda.
Por lluvia o fugas de tuberías
Con las filtraciones debidas a la lluvia, suelen aparecer manchas tanto en la parte interior de los muros como en la exterior. Las manchas permanecen y se agrandan en época de lluvias. El agua entra generalmente a través de las juntas de los ladrillos o por grietas entre ellos. En la parte fachada, las paredes quedarán blanquecinas por la cristalización de las sales de los componentes del muro.
Si se trata de fugas en las tuberías, suelen quedar las manchas de humedad claramente delimitadas en las paredes interiores. La solución es, lógicamente, localizar la fuga (que no siempre es fácil y, a veces, hay que picar la pared) y reparar la tubería.
Ascensional
Es la humedad que sube desde el terreno. Este tipo de humedad provoca que se desprenda la pintura o se despegue el papel pintado. En el exterior, encontrarás formaciones de salitre e incluso musgo.
¿Cómo saber de qué tipo de humedad se trata?
Para comprobar la causa de la humedad, puede colocar un papel de aluminio bien estirado y pegado con cinta a la pared donde surjan los problemas y dejarlo un par de días:
- Si se condensan gotas por la parte visible de la hoja, es una humedad de condensación,
- Si es por el interior, la cara que está pegada a la pared, es de infiltración.
¿Cómo eliminar el hongo de humedad en paredes?
Si la solución a la humedad pasa por la contratación de un profesional, debes pedir siempre un presupuesto previo. El precio final debe especificar la mano de obra, los materiales empleados y la garantía. En cualquier caso, el profesional debe explicarte en qué consiste el problema y cómo piensa atajarlo. Tampoco está de más pedirle algunos consejos para que las humedades no vuelvan a surgir.
Si hay que hacer obras
Si necesitas hacer obras, OCU te puede ayudar a través de una plataforma on line, “Simula tu reforma” donde podrás contactar directamente con profesionales y pedir presupuesto sin compromiso, así como información adicional de ahorros, subvenciones, y beneficios fiscales.
Cómo limpiar el moho
Para limpiar el moho, prepara una mezcla cinco partes de agua por una de lejía. Después, aplica la mezcla sobre el moho con una esponja o un pulverizador, con las precauciones necesarias, como utilizar guantes.
Espera unos minutos para que la solución actúe y después limpia la pared con agua limpia y otra esponja.
Tratamientos antihumedad
A continuación, mostramos algunas más soluciones y consejos de limpieza.
Remedios sencillos
Para reducir la humedad ambiental, puedes usar absorbentes de humedad o deshumidificadores.
- Los absorbentes de humedad son productos químicos a base de cristales de sal, pero solo son eficaces en espacios pequeños, como los armarios.
- En los deshumidificadores eléctricos, el aire pasa por su interior, se enfría, se condensa y se convierte en líquido y cae a un recipiente para su retirada. La pega es que consumen energía.
Además, si quieres reducir la humedad dentro de casa, es aconsejable tapar las cacerolas mientras cocinas, no tender la ropa dentro y usar agua caliente sanitaria a menos de 55º.
No te olvides tampoco de ventilar las habitaciones a diario, abriendo las ventanas unos diez minutos. Las paredes tampoco deben estar frías y no conviene dejar habitaciones sin nada de calefacción.
La cámara bufa
Es un remedio válido únicamente para algunas viviendas, pues consiste en hacer una zanja alrededor la casa, rellenarla con piedras e instalar un cubo drenante en el fondo que conecte con la red de saneamiento. Sirve básicamente para evitar filtraciones. Es una solución bastante cara y complicada.
Membrana estanca
Una membrana estanca consiste en intercalar dentro de la pared con humedad una barrera de material impermeable. Se sitúa en la parte baja de la pared para que la humedad no ascienda por ella. Este método suele ser definitivo, pero requiere acceder al interior del muro, lo cual no siempre es posible, y puede ocasionar daños estéticos, además de requerir mucho trabajo.
Inyecciones de hidrófugos
Para realizar este tratamiento antihumedad se deben hacer bastantes agujeros en las paredes e inyectar un líquido en ellos, ya sea directamente o mediante tubos. Suelen ser disolventes a base de siliconas, y se debe tener mucho cuidado al manipularlos, ya que producen alergias en algunas personas que a veces ni siquiera lo saben hasta que no entran en contacto con ellos.
Aislante interior
Antes de describir el aislamiento por el interior es importante reseñar que el primer paso será siempre detectar el origen del problema para solventarlo. El aislamiento interior, si el muro presenta patologías de humedades no superficiales, puede ser perjudicial. Al final la humedad acaba apareciendo en el interior del muro, solo que detrás del aislamiento. Por lo que el usuario no lo ve, pero ahí está, y si no se repara puede seguir creciendo. Para que sea eficaz tiene que sanar el problema primero y mantener unas buenas condiciones interiores, ventilando y evitando vapor de agua en la vivienda.
Suelen ser planchas de poliestireno de 3 a 6 mm que ayudan a mantener la pared más caliente y evitan los problemas de condensación.
Además de la instalación o inyección de productos aislantes, cabe la opción de pintar las paredes y techos con cerámica líquida. Este producto tiene un gran efecto aislante, aunque su coste es elevado: un bote de 18 litros puede costar más de 500 euros. Da para unos 35 m2, aplicando 2 capas.
Electroósmosis
Se colocan unos electrodos en el muro y en el suelo y, por la diferencia de potencial entre los metales del material de obra y los del subsuelo, se invierte el sentido del flujo del agua y se le fuerza a descender. Esta práctica requiere de poco consumo eléctrico.

En los últimos tiempos cada vez son más habituales las lluvias torrenciales, lo que hace que estar preparado tanto para evitar la aparición de humedades, como para actuar frente a estas sea de vital importancia para tener una vivienda confortable y saludable. De hecho, según las estadísticas de las aseguradoras de hogar el 38% de los siniestros en la vivienda tienen que ver con el agua.
Cuidado porque lo que empieza siendo un problema antiestético puede acabar afectando a la salud de los que viven en la casa. Si la humedad se convierte en 'crónica' puede requerir soluciones drásticas; es decir, de obras. Y el desembolso a realizar puede trastocarte los planes una temporada.
Trucos infalibles para evitar las humedades
Como suele decirse, "más vale prevenir que curar". Por eso, nuestros primeros consejos están enfocados a cómo evitar que aparezcan humedades.
Para evitarlo, es fundamental ventilar bien la casa habitualmente. Esto evitará que el vidrio se empañe o que haya gotas de agua en las paredes. Junto a la ventilación, es aconsejable reducir la producción de vapor de agua en casa. Por ejemplo, tapando las cacerolas al cocinar y encendiendo el extractor. Además de evitar la humedad es fundamental encontrar de dónde parte esta, una vez que aparece. De lo contrario, persistirá por más capas de pintura que le eches encima.
Consejos de prevención:
- La humedad y el moho se pueden desarrollar más fácilmente en paredes con pintura de látex, en comparación con la pintura acrílica destinada a cuarto de baño y cocina.
- Utiliza grifos mezcladores, adecuando la temperatura del agua a la deseada.
- Ducha en lugar de baño, no sólo ahorras tiempo y dinero, también producirás menos vapor.
- Limpia tras la ducha los cristales y espejos.
- Seca la ropa en el exterior. En el caso de utilizar secadora, procura tener ventilada la zona donde esté funcionando.
- Demasiadas plantas dentro de casa provocan un incremento de las humedades.
- Realice revisiones periódicas para el mantenimiento.
La humedad puede partir de los muros, de las cubiertas, de los suelos o de las fachadas.
- En los muros, comprueba que no están atascados los canalones y las bajantes una vez al año, mejor al terminar la temporada de lluvias. También conviene revisarlos después de lluvias fuertes.
- La fachada revisa, al menos cada tres años, el estado del revestimiento y si han surgido grietas o deformaciones.
- En las cubiertas, hay que comprobar la impermeabilización de las azoteas y el tejado al menos cada tres años. En cuanto a los sumideros, canalones y rebosaderos, deben estar siempre limpios y sin elementos que retengan el agua.
- En los suelos, la limpieza es también fundamental, y si se trata de suelos exteriores tendremos que comprobar su drenaje y evacuación, si presentan fisuras o grietas. En ocasiones las concentraciones de agua cerca de la vivienda le pueden acabar afectando.
Tipos de humedades
Ante la presencia de humedades, conviene diagnosticar el problema con rapidez, pues los posibles tratamientos son diferentes según el tipo de humedad.
De la construcción
Aunque en viviendas de obra nueva es menos habitual, aún es posible encontramos con viviendas que presenten problemas constructivos importantes. Se reconocen casi siempre por un ambiente húmedo en toda o casi toda la vivienda y pueden provocar que la pintura de las paredes se abombe. Suelen provenir del agua con la que se prepara el hormigón, el yeso o el mortero o del agua absorbida por ciertos elementos mientras estaban almacenados. Se van secando por sí solas, pero pueden tardar entre uno y dos años en secarse por completo, o más todavía si la casa está en una zona húmeda.
Condensación
Se empañan los cristales de las ventanas durante mucho tiempo y aparecen manchas de contornos poco definidos, incluso con moho. La condensación se produce cuando hay un mal aislamiento térmico y poca ventilación una combinación de temperaturas altas, falta de ventilación y aislamiento térmico. Para solucionarlas hay que mejorar el aislamiento, ventilar más a menudo y controlar la temperatura interior. Si únicamente se pone remedio a una de estas tres circunstancias, la condensación se puede trasladar a otro lugar de la vivienda.
Por lluvia o fugas de tuberías
Con las filtraciones debidas a la lluvia, suelen aparecer manchas tanto en la parte interior de los muros como en la exterior. Las manchas permanecen y se agrandan en época de lluvias. El agua entra generalmente a través de las juntas de los ladrillos o por grietas entre ellos. En la parte fachada, las paredes quedarán blanquecinas por la cristalización de las sales de los componentes del muro.
Si se trata de fugas en las tuberías, suelen quedar las manchas de humedad claramente delimitadas en las paredes interiores. La solución es, lógicamente, localizar la fuga (que no siempre es fácil y, a veces, hay que picar la pared) y reparar la tubería.
Ascensional
Es la humedad que sube desde el terreno. Este tipo de humedad provoca que se desprenda la pintura o se despegue el papel pintado. En el exterior, encontrarás formaciones de salitre e incluso musgo.
¿Cómo saber de qué tipo de humedad se trata?
Para comprobar la causa de la humedad, puede colocar un papel de aluminio bien estirado y pegado con cinta a la pared donde surjan los problemas y dejarlo un par de días:
- Si se condensan gotas por la parte visible de la hoja, es una humedad de condensación,
- Si es por el interior, la cara que está pegada a la pared, es de infiltración.
¿Cómo eliminar el hongo de humedad en paredes?
Si la solución a la humedad pasa por la contratación de un profesional, debes pedir siempre un presupuesto previo. El precio final debe especificar la mano de obra, los materiales empleados y la garantía. En cualquier caso, el profesional debe explicarte en qué consiste el problema y cómo piensa atajarlo. Tampoco está de más pedirle algunos consejos para que las humedades no vuelvan a surgir.
Si hay que hacer obras
Si necesitas hacer obras, OCU te puede ayudar a través de una plataforma on line, “Simula tu reforma” donde podrás contactar directamente con profesionales y pedir presupuesto sin compromiso, así como información adicional de ahorros, subvenciones, y beneficios fiscales.
Cómo limpiar el moho
Para limpiar el moho, prepara una mezcla cinco partes de agua por una de lejía. Después, aplica la mezcla sobre el moho con una esponja o un pulverizador, con las precauciones necesarias, como utilizar guantes.
Espera unos minutos para que la solución actúe y después limpia la pared con agua limpia y otra esponja.
Tratamientos antihumedad
A continuación, mostramos algunas más soluciones y consejos de limpieza.
Remedios sencillos
Para reducir la humedad ambiental, puedes usar absorbentes de humedad o deshumidificadores.
- Los absorbentes de humedad son productos químicos a base de cristales de sal, pero solo son eficaces en espacios pequeños, como los armarios.
- En los deshumidificadores eléctricos, el aire pasa por su interior, se enfría, se condensa y se convierte en líquido y cae a un recipiente para su retirada. La pega es que consumen energía.
Además, si quieres reducir la humedad dentro de casa, es aconsejable tapar las cacerolas mientras cocinas, no tender la ropa dentro y usar agua caliente sanitaria a menos de 55º.
No te olvides tampoco de ventilar las habitaciones a diario, abriendo las ventanas unos diez minutos. Las paredes tampoco deben estar frías y no conviene dejar habitaciones sin nada de calefacción.
La cámara bufa
Es un remedio válido únicamente para algunas viviendas, pues consiste en hacer una zanja alrededor la casa, rellenarla con piedras e instalar un cubo drenante en el fondo que conecte con la red de saneamiento. Sirve básicamente para evitar filtraciones. Es una solución bastante cara y complicada.
Membrana estanca
Una membrana estanca consiste en intercalar dentro de la pared con humedad una barrera de material impermeable. Se sitúa en la parte baja de la pared para que la humedad no ascienda por ella. Este método suele ser definitivo, pero requiere acceder al interior del muro, lo cual no siempre es posible, y puede ocasionar daños estéticos, además de requerir mucho trabajo.
Inyecciones de hidrófugos
Para realizar este tratamiento antihumedad se deben hacer bastantes agujeros en las paredes e inyectar un líquido en ellos, ya sea directamente o mediante tubos. Suelen ser disolventes a base de siliconas, y se debe tener mucho cuidado al manipularlos, ya que producen alergias en algunas personas que a veces ni siquiera lo saben hasta que no entran en contacto con ellos.
Aislante interior
Antes de describir el aislamiento por el interior es importante reseñar que el primer paso será siempre detectar el origen del problema para solventarlo. El aislamiento interior, si el muro presenta patologías de humedades no superficiales, puede ser perjudicial. Al final la humedad acaba apareciendo en el interior del muro, solo que detrás del aislamiento. Por lo que el usuario no lo ve, pero ahí está, y si no se repara puede seguir creciendo. Para que sea eficaz tiene que sanar el problema primero y mantener unas buenas condiciones interiores, ventilando y evitando vapor de agua en la vivienda.
Suelen ser planchas de poliestireno de 3 a 6 mm que ayudan a mantener la pared más caliente y evitan los problemas de condensación.
Además de la instalación o inyección de productos aislantes, cabe la opción de pintar las paredes y techos con cerámica líquida. Este producto tiene un gran efecto aislante, aunque su coste es elevado: un bote de 18 litros puede costar más de 500 euros. Da para unos 35 m2, aplicando 2 capas.
Electroósmosis
Se colocan unos electrodos en el muro y en el suelo y, por la diferencia de potencial entre los metales del material de obra y los del subsuelo, se invierte el sentido del flujo del agua y se le fuerza a descender. Esta práctica requiere de poco consumo eléctrico.
