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Humedades en casa, acaba con ellas

12 noviembre 2014
Humedades

12 noviembre 2014

La humedad en la vivienda puede convertirse en un grave problema si no se ataja a tiempo. Aunque existen muchos remedios, al menos tantos como clases de humedades, algunos son caros y complicados. Aprende a detectar humedades y a atajarlas con el remedio adecuado.

Cómo identificar los tipos de humedades

Las humedades son una constante en algunos domicilios, sobre todo durante los meses de invierno. Son habituales en algunas viviendas situadas en lugares donde suele llover mucho y en zonas costeras. Cuidado, porque lo que empieza siendo un problema únicamente por cuestiones antiestéticas puede degenerar en algo mucho más serio, sobre todo si acaba afectando a la salud de los que viven en la casa, o si la humedad se convierte en 'crónica'. De ser así, la humedad requerirá de soluciones drásticas; es decir, de obras. Y el desembolso a realizar puede trastocarte los planes durante una buena temporada.

Consejos y trucos infalibles para quitar las humedades de casa 

Para evitarlo, es fundamental ventilar bien la casa habitualmente e ir al foco del problema; o sea, encontrar de dónde parte la humedad. De lo contrario, el problema persistirá por más capas de pintura que se apliquen a la mancha.

La humedad puede partir de los muros, de las cubiertas, de los suelos o de las fachadas. Para evitarla en los muros, se debe comprobar el correcto funcionamiento de los canalones y las bajantes de evacuación una vez al año, y mejor al terminar la temporada habitual de lluvias. También conviene revisarlos después de lluvias fuertes.

La fachada es otra zona especialmente sensible para las humedades, que es necesario revisar al menos cada tres años, comprobando el estado del revestimiento y si han surgido grietas o deformaciones. En las cubiertas, se deben comprobar las protecciones y el tejado también al menos cada tres años. En cuanto a los sumideros, canalones y rebosaderos, debemos encargarnos de mantenerlos siempre limpios y sin elementos que puedan propiciar que se estanque el agua.

En los suelos la limpieza es también fundamental, y si se trata de suelos exteriores tendremos que comprobar su drenaje y evacuación, si presentan fisuras o grietas. En ocasiones las concentraciones de agua en las inmediaciones de la vivienda pueden acabar afectando a la misma.

Tipos de humedades

Ante la presencia de humedades, conviene actuar con rapidez diagnosticando el problema, o al menos antes de que sea demasiado tarde, pues los posibles tratamientos y soluciones son muy diferentes dependiendo del tipo de humedad.

De la construcción

Las humedades procedentes de la construcción de la vivienda se reconocen casi siempre por la existencia de un ambiente humedo en toda la vivienda o en la mayor parte de ella. Pueden provocar que la pintura de las paredes se abombe. Suelen provenir del agua utilizada en la construcción para preparar hormigón, yeso, mortero o del agua absorbida por ciertos elementos mientras estaban almacenados. Dependiendo de la intensidad de la humedad, las de este tipo pueden llegar a tardar entre uno y dos años en secarse por completo, más todavía si las condiciones climáticas de la zona donde se ubica la casa no son favorables para el secado. Por ejemplo, en lugares costeros o donde llueve habitualmente la mayor parte del año.

Condensación

Este tipo de humedad provoca que se empañen los cristales de las ventanas durante mucho tiempo y que surjan manchas de contornos poco definidos, incluso moho. La condensación se debe a una combinación de temperaturas altas, falta de ventilación y aislamiento térmico. Debe actuarse a nivel global, puesto que si únicamente se pone remedio a una de estas tres circunstancias, la condensación puede trasladarse a otro lugar de la vivienda y agrabar el problema.

Por lluvia o fugas de tuberías

Con las filtraciones debidas a la lluvia o por fugas de alguna tubería suelen aparecer manchas tanto en la parte interior de los muros como en la exterior. El agua entra generalmente a través de las juntas de los ladrillos o por grietas que presenten éstos. Las manchas permanecen y se agrandan en época de lluvías. En la parte exterior, las paredes quedarán blanquecinas por la cristalización de las sales de los componentes del muro. Si se trata de fugas en las tuberías, las manchas de humedad suelen quedar claramente delimitadas en las paredes interiores.

Ascensional

Las manchas provocadas por este tipo de humedad provocarán que en el interior de la vivienda el papel pintado o la pintura se despeguen. En el exterior encontraremos formaciones de salitre e incluso musgo.

¿Cómo eliminar el hongo de la humedad en la pared?

Si la solución a la humedad pasa por la contratación de un profesional, se debe pedir siempre un presupuesto previo. El precio final debe especificar la mano de obra, los materiales empleados y la garantía. En cualquier caso, el profesional debe explicar al afectado en qué consiste el problema y cómo piensa atajarlo. Tampoco está de más pedirle algunos consejos para que las humedades no vuelvan a surgir. A continuación mostramos algunas soluciones para humedades y consejos de limpieza.

Remedios sencillos

Existen varias maneras de reducir la humedad ambiental. Para ello se pueden utilizar absorbentes de humedad o deshumidificadores. Los primeros son productos químicos a base de cristales de sal. Pero absorben poca humedad y sólo son eficaces en espacios pequeños, como los armarios. En el caso de los deshumidificadores, el aire pasa por su interior, se condensa al enfriarse, se convierte en líquido y cae a un recipiente para su retirada. La pega es que necesitan consumir electricidad para su funcionamiento.

 
 

Para evitar las humedades es aconsejable tapar bien las cacerolas mientras se cocina, no tender la ropa dentro de casa y usar agua caliente sanitaria a una temperatura inferior a los 55º. Así

se producirá menos vapor en la casa.

La ventilación es básica y debe realizarse a diario, abriendo las ventanas, eso sí, un tiempo prudencial. Las paredes no deben tampoco estar frías y no se deben dejar habitaciones sin calefacción.

 

Cómo limpiar el moho

Para limpiar el moho se debe preparar una solución a base de lejía y agua: cinco partes de agua por una de lejía. Una vez que está lista, y con las precauciones siempre necesarias en el caso de trabajar con lejía, como utilizar guantes, se debe aplicar la mezcla sobre el moho con ayuda de una esponja, o bien usar un pulverizador.

Se debe dejar que la solución actúe durante unos minutos y limpiar después la pared con agua limpia y otra esponja.

 

La cámara bufa

Es un remedio válido únicamente para algunas viviendas, pues consiste en hacer una zanja alrededor de toda la casa, rellenarla con piedras e instalar un cubo drenante en el fondo que conecte con la red de saneamiento. Sirve básicamente para evitar filtraciones. Es una solución bastante cara y complicada.

Membrana estanca

Una mebrana estanca consiste en intercalar dentro de la pared con humedad una barrera de material impermeable. Se sitúa en la parte baja de la pared para que la humedad no ascienda por ella. este método suele ser definitivo, pero requiere acceder a los dos lados del muro, lo cual no siempre es posible, y puede ocasionar daños estéticos, además de requerir mucho trabajo.

Inyecciones de hidrófugos

Para realizar este tratamiento antihumedad se deben hacer bastantes agujeros en las paredes e inyectar un líquido en ellos, ya sea directamente o mediante tubos. Esos líquidos suelen serdisolventes a base de siliconas, y se debe tener mucho cuidado al manipularlos, ya que producen alergias en algunas personas que a veces ni siquiera lo saben hasta que no entran en contacto con ellos.

Aislante interior

Suelen ser planchas de poliestileno de 3 a 6 mm que ayudan a mantener la pared más caliente y evitan los problemas de condensación.

 

Electroósmosis

Consiste en aprovechar la diferencia de potencial entre los metales del material de obra y los del subsuelo para provocar un efecto galvánico: se invierte el sentido del flujo del agua y se le fuerza a descender. Para ello, se colocan unos electrodos en el muro y en el suelo. Esta práctica requiere de poco consumo eléctrico.