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Medicamentos que pueden dejarte sin voz

23 febrero 2018
Medicamentos y cuerdas vocales

23 febrero 2018

Todos los fármacos tienen el potencial de producir efectos adversos en distintas partes del cuerpo que, dependiendo de muchos factores, serán más o menos graves o frecuentes. Te contamos cinco familias de medicamentos que pueden afectar a nuestras cuerdas vocales. Recuerda la importancia de leer siempre el prospecto.

Las reacciones adversas de los medicamentos pueden afectar a cualquier parte del cuerpo: sistema gastrointestinal, sistema nervioso, sistema muscular, sistema sanguíneo, sistema urinario, sistema renal, la piel, sistema ocular, sistema auditivo, sistema cardiovascular… Y, por supuesto, también pueden afectar a nuestras cuerdas vocales. La gravedad o frecuencia depende de muchos factores, tales como tipo de medicamento, tiempo durante el cual lo hayamos usado, vía de administración, interacciones con otros medicamentos y alimentos.

Estas son algunas familias de medicamentos que pueden afectar a las cuerdas vocales:

Glucocorticoides inhalados

Se usan en el tratamiento del asma o de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Dentro de este grupo tenemos principios activos como la beclometasona, la budesonida o la fluticasona. Al ser medicamentos inhalados que entran en contacto directo con las cuerdas vocales son el grupo de medicamentos que producen mayor número de efectos adversos a nivel de las cuerdas vocales. Entre los efectos adversos frecuentes que pueden producir encontramos: candidiasis oral, irritación de la garganta, faringitis y ronquera. Afortunadamente estos efectos adversos son reversibles y suelen desaparecer con la interrupción del tratamiento.

Anticolinérgicos

Conocidos también como antimuscarínicos, dentro de este enorme grupo de medicamentos tenemos multitud de familias diferentes, todos ellas con el común denominador de tener un efecto anticolinérgico. El efecto anticolinérgico no es más que el resultado de bloquear la acción de la acetilcolina, que es un neurotransmisor muy importante ampliamente distribuido por todo el organismo, y que interviene en multitud de procesos, entre los cuales están la contracción del músculo liso como el de los bronquios y la secreción a nivel de las mucosas.

Los medicamentos anticolinérgicos se usan para muchas indicaciones, todas ellas buscando contrarrestar los efectos de la acetilcolina sobre el organismo. Y precisamente buscando ese efecto contrario a la acetilcolina tenemos algunos broncodilatadores inhalados como el bromuro de aclidinio, el bromuro de ipratropio, el bromuro de glicopirronio y el bromuro de tiotropio, los cuales como efecto adverso acompañante pueden producir sequedad de la mucosa de la laringe y causar disfonía (alteración del timbre normal de la voz, lo que vulgarmente se conoce como afonía) y tos.

Medicamentos y hormonas con efecto androgénico

Lógicamente todas las hormonas sexuales de carácter masculino producirán cambios en la voz del paciente. Por supuesto, este efecto no es deseable en medicamentos como el danazol, que se usa para el tratamiento de la endometriosis y que como efecto adverso presenta una ligera actividad androgénica con lo cual las mujeres que reciben este tratamiento pueden experimentar cambios en la voz.

Antitumorales antiangiogénicos

Este grupo de medicamentos, que se usan en el tratamiento del cáncer, inhiben el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos, impidiendo de este modo el suministro de más oxígeno y nutrientes a los tumores. Pero este efecto antiangiogénico también afecta a la laringe y a las cuerdas vocales, por eso entre los efectos adversos muy frecuentes que producen estos medicamentos encontramos también la disfonía.

Neurolépticos

Este grupo de medicamentos se conoce también bajo el nombre de antipsicóticos y uno de los mayores problemas que tienen es la multitud de reacciones adversas que producen, entre las cuáles nos encontramos con los denominados “efectos extrapiramidales”, que hacen referencia a un conjunto de alteraciones neurológicas que se manifiestan en forma de movimientos involuntarios y anormales. Entre estos tenemos las distonías o, lo que es lo mismo, contracciones involuntarias de los músculos.

Se ha visto que las distonías pueden afectar a los músculos de la laringe y causar disfonía espasmódica: los músculos de la laringe se contraen de manera involuntaria y hacen que las cuerdas vocales se tensen y que la voz salga quebrada, temblorosa y se entrecorte. Todos aquellos otros medicamentos que produzcan también efectos extrapiramidales o que los acentúen tienen el potencial de desencadenar este mismo efecto adverso.

Leer el prospecto es clave

Estos son algunos de los medicamentos que pueden afectar a las cuerdas vocales, pero no es una lista exhaustiva y puede haber muchos más. Es muy importante leer siempre el prospecto del medicamento para comprobar cuáles son las reacciones adversas conocidas del medicamento que nos estamos tomando y acudir al médico si notamos que nuestra voz y garganta de repente se está viendo afectada.

En cualquier caso, si sospechamos que el medicamento que nos estamos tomando es el responsable de las alteraciones de nuestra voz, especialmente si nuestra sospecha no viene reflejada en el prospecto, también es muy importante notificarlo a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios a través de su formulario electrónico de Notificación de Sospechas de Reacciones Adversas a Medicamentos.

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