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11 tipos de fármacos que afectan a la conducción

07 abril 2017
Medicamentos y conducción

07 abril 2017

Somnolencia, visión borrosa, mareos… Algunos medicamentos, incluso los que se venden sin receta médica, pueden disminuir la capacidad de conducción. Para alertar sobre los posibles efectos adversos y recordar al consumidor la importancia de leer el prospecto, estos fármacos se identifican con un pictograma en el envase de un triángulo y un coche.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios junto con la Dirección General de Tráfico ha publicado un documento dónde nos recuerdan que existen medicamentos que pueden alterar nuestra capacidad de conducción.

Todos los medicamentos que puedan afectar a nuestra capacidad de conducción y/o de manejar maquinaria van identificados con el siguiente símbolo en el exterior de la caja con el objetivo de alertar al consumidor de que se lea el prospecto:

 Medicamentos y conducción

Categorías de riesgo y efectos adversos

Los medicamentos se clasifican en cuatro categorías en función de cuánto pueden afectar nuestra capacidad para conducir y manejar maquinaria:

  • Categoría 0: medicamentos seguros o que raramente afectan a la capacidad para conducir.
  • Categoría 1: medicamentos que afectan de manera leve a la capacidad para conducir. En estos medicamentos la advertencia a los pacientes es que no conduzcan sin leer la sección “conducción y uso de máquinas” del prospecto.
  • Categoría 2: medicamentos que afectan de manera moderada a la capacidad para conducir. Aquí la advertencia es que no conduzca sin consultar con su médico y/o farmacéutico y que lea la sección “conducción y uso de máquinas” del prospecto.
  • Categoría 3: medicamentos que afectan de manera muy marcada a la capacidad para conducir. Aquí la advertencia es simplemente "No conduzca" y consulte con su médico cuando podrá volver a conducir.

Los efectos adversos que estos medicamentos producen y que afectan a la capacidad de conducción son:

  • La somnolencia.
  • La dificultad de concentración o la dificultad para permanecer alerta.
  • La visión doble o borrosa, la sensación de vértigo, la disminución de reflejos y, por tanto, la lentitud de reacción.
  • La falta de coordinación.
  • La sensación de inestabilidad.
  • Los desvanecimientos y los mareos.

Dentro de los medicamentos que pueden alterar la capacidad de conducción los más comunes son:

  • Los hipnóticos, conocidos comúnmente bajo el nombre somníferos.
  • Los ansiolíticos.
  • Los antipsicóticos.
  • Los antidepresivos.
  • Los antiparkinsonianos.
  • Los analgésicos.
  • Los antimigrañosos.
  • Los anestésicos.
  • Los medicamentos para la demencia.
  • Los antialérgicos o antihistamínicos de primera generación.
  • Los antigripales o anticatarrales.

Como se puede observar, a excepción de los antigripales y los antihistamínicos de primera generación, el resto de fármacos son medicamentos que para ejercer su efecto terapéutico tienen que actuar a nivel del sistema nervioso central y, dado que es ahí donde tienen que ejercer su acción, lógicamente producen efectos adversos también a nivel del sistema nervioso central dando lugar a las alteraciones mencionadas anteriormente.

Otros medicamentos que también pueden llevar la advertencia de que afectan a la capacidad de conducción son los antidiabéticos y los colirios para afecciones oculares. Pero, no es porque produzcan alteraciones a nivel del sistema nervioso central, sino que, en el caso de los antidiabéticos, porque pueden ocasionar una hipoglucemia y, en el caso de los colirios,  porque puede producir visión doble.

La lista de medicamentos que pueden afectar a la conducción es sumamente amplia, por eso recordamos que lo mejor es buscar el mencionado pictograma en el envase y leer siempre el prospecto, incluso aun cuando se trate de un medicamento que no requiere de receta (como por ejemplo los antigripales) o de un producto a base de plantas medicinales.

Para una lista completa de los medicamentos que pueden afectar a la capacidad de conducción puedes consultar el Anexo I del documento que ha publicado la Agencia Española del Medicamento junto con la Dirección General de Tráfico.


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