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Coronavirus y vitamina D

26 octubre 2020
10 minutos de sol en la ventana para estar bien de vitamina D

Algunos estudios han relacionado la deficiencia de vitamina D con una peor evolución de la infección por coronavirus. No hay consenso científico al respecto, y aunque esta asociación exista, no tiene por qué ser causal. En cualquier caso, tomar el sol unos minutos al día e incluir en tus menús suficientes alimentos que contengan esta vitamina son dos medidas muy recomendables que en la mayoría de los casos hacen innecesario tomar suplementos. 

Vitamina D en tiempos de coronavirus: ¿influye?

Se habla mucho sobre la vitamina D y la pandemia de coronavirus. Por un lado, las semanas de confinamiento en casa durante la primera ola de la infección hicieron temer que nuestros niveles de vitamina D se resintieran, al tener más dificultad para recibir la luz solar necesaria para su síntesis. Por otro, algunos estudios han relacionado la deficiencia de esta vitamina en pacientes ingresados con una peor evolución hospitalaria de la infección, aunque no hay consenso científico al respecto y no existen pruebas de que esta relación sea causal.

En paralelo, aumenta el número de anuncios animándonos a la compra de suplementos vitamínicos y de vitamina D en particular. En OCU pensamos que los suplementos no son imprescindibles si consigues robar unos rayitos de sol y sigues una dieta variada.

¿Cómo conseguir la necesaria vitamina D?

La función de la vitamina D es ayudar al calcio presente en los alimentos a fijarse en huesos y dientes.  La fuente principal por la que nuestro organismo produce vitamina D es el sol: gracias a la radiación ultravioleta, el colesterol que se encuentra en nuestra piel se transforma en vitamina D. La segunda forma por la que obtenemos vitamina D es a través de la alimentación.

Pescado azul, huevos y lácteos son alimentos ricos en vitamina D

El colecalciferol (o vitamina D) es una molécula liposoluble, es decir, que está vinculada con las grasas, y se encuentra principalmente en el pescado azul, huevos, quesos y lácteos a los que no se ha eliminado su grasa o lácteos desnatados con vitamina D añadida.

Lacteos, queso, leche y yogur

Los alimentos ricos en vitamina  D son numerosos y fáciles de añadir a la lista de la compra. El problema es que la cantidad de vitamina D que aportan no es suficiente para alcanzar el mínimo que necesitamos si no se combina con la luz solar: en principio, una exposición a la luz solar de 10 a 15 minutos diarios, junto a una dieta variada, serían suficientes para cubrir las necesidades

Diez minutos al sol te cargan las pilas

En la península ibérica, en circunstancias normales recibimos suficiente radiación solar durante la primavera, verano y otoño y almacenamos una pequeña reserva. Pero se sospecha que esta reserva no dura más de un mes, por lo que puede no ser suficiente para pasar el invierno.

tomar el sol, lo mejor para almacenar vitamina D

Por fortuna, durante esta segunda ola de la infección que estamos viviendo no tenemos limitada nuestra capacidad de salir al exterior y pasear los días soleados. Pero incluso si se repitiese una situación de confinamiento como la que vivimos hace unos meses (y si no tienes la suerte de vivir en una casa con terraza o jardín) es posible buscar un poco de sol. Si se repite esta situación, abre la ventana (no vale a través del cristal) y asómate los 10 o 15 minutos en que los rayos incidan sobre tu cara y las manos: no te pongas filtro solar y descúbrete los brazos.

Cuanto más perpendiculares sean los rayos solares respecto a la superficie de la piel, mayor síntesis de vitamina D se producirá. Por eso se aconseja que la exposición sea con la menor nubosidad posible, menor contaminación atmosférica y en las horas centrales del día, es decir, entre las 10 y las 15 horas. Con este poco de sol y una dieta variada con alimentos ricos en vitamina D, no es necesario recurrir a suplementos alimenticios.

Si crees que necesitas un suplemento, consulta al médico

No obstante, hay grupos de población con riesgo de sufrir carencias de vitamina D: nos referimos a las mujeres embarazadas, lactantes, adolescentes, personas mayores y personas de piel oscura (la pigmentación limita la síntesis cutánea de vitamina D). En estos casos, un profesional sanitario tiene que valorar la necesidad de recurrir a suplementos en vitamina D, en qué cantidad y con qué frecuencia de uso.

Más información sobre vitaminas y minerales

En OCU recomendamos no recurrir por tu cuenta a la compra de suplementos alimenticios: puedes caer en una sobreingesta, especialmente si también tomas alimentos enriquecidos en vitaminas, lo que puede resultar tóxico para el organismo. Como socio de OCU, puedes consultar tus dudas en el servicio de Línea OCU Salud, donde recibirás asesoramiento médico telefónico (900 101 851).